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CDMX, vanguardia en reciclaje

Reciclar es una de las actividades cotidianas más sencillas y gratificantes que podemos llevar a cabo.

CDMX, vanguardia en reciclaje  | La Crónica de Hoy

Foto Especial

Hoy, como nunca, la humanidad resiente el maltrato que le hemos dado a la madre naturaleza, fuente de vida y progreso. 

No olvidemos que la irrupción de nuevos virus y bacterias en el ambiente es resultado de los cambios que sufre el planeta, por la nefasta actividad humana, muchas veces contra natura. 

Por eso se convirtió en prioridad de todos, gobiernos y sociedad, instrumentar acciones y políticas públicas para proteger y respetar el medio ambiente. 

Con esa intención, en medio de la pandemia, iniciamos la semana pasada la primera etapa de lo que será el primer Centro Integral de Reciclaje en Miguel Hidalgo (CIREC-MH). 

Es una planta para reciclar, en primera instancia, residuos de construcciones, demoliciones y remodelaciones conocidos como cascajo. 

Se trata de un proyecto sin precedente en México que va a permitir separar y reaprovechar todos los componentes del desecho de la construcción: vidrio, metal y cascajo. 

En su segunda etapa, reciclará aceite y grasas, plásticos y desechos vegetales.  
 
El proyecto fue diseñado para contribuir a equilibrar la emisión de desechos sólidos contaminantes de alto impacto en la ciudad y operará con tecnología de última generación.  
 
Hoy, el cascajo se desecha en tiraderos a más de 25 Km de distancia de la CdMx, lo que genera, por viaje, una altísima emisión de gases de efecto invernadero (Co2), detonadores del calentamiento global. 
 
Ahora, con la planta, se estima eliminar un 80% de esas emisiones al ambiente que arroja
la industria de la construcción, la cual hoy tritura el cascajo, pero no lo reutiliza.  
  
Tan solo en Miguel Hidalgo esa industria genera, en un año, unas 750 mil toneladas de desechos sólidos, debido a que es un sector de alta actividad. 
 
Lo peor es que, al no ser biodegradable, termina obstruyendo alcantarillas en zonas urbanas o en tiraderos clandestinos, contaminando áreas protegidas: barrancas, ríos y bosques. 
 
El proyecto se desarrolla en un área de 15 mil m2, gracias a un terreno donado a la ciudad hace años por PEMEX.
 
Surgió de una alianza estratégica entre el sector público, representado por la AMH, y el privado, por la empresa Concretos Sustentables Mexicanos, SA de CV. 
 
Nos unió la convicción de contribuir a mejorar el medio ambiente, reciclando buena parte de residuos contaminantes en la megalópolis. 
 
Producirá arena y gravas, de distintos calibres, para la fabricación de bloques, adoquines, así como para la construcción de banquetas, guarniciones, calles, edificaciones y relleno de minas que, en Miguel Hidalgo, es indispensable. 
 
Al inicio  procesará más de 150 toneladas de residuos de la construcción mezclados y 250 toneladas de sobrantes, por hora, y aumentará, poco a poco, su producción.  
 
Asimismo, fabricará concreto hidráulico bajo la norma ambiental vigente, para obra pública y privada. 
 
Su sistema de revalorización y acondicionamiento, mitigará el impacto ambiental de la industria de la construcción, detendrá el desgaje de cerros y zonas que fueron sobreexplotadas para proveer grava y arena. 
 
Para la alcaldía, significa un ahorro sustancial del presupuesto destinado al retiro de escombro y compra de material para obra pública. 
 
Como parte de la sustentabilidad del proyecto, se acordó que el CIREC dará, preferentemente, empleo a trabajadores de la propia alcaldía. 
 
Este proyecto verá la luz en marzo próximo, gracias al respaldo de la doctora Claudia Sheinbaum, incansable defensora ambiental de nivel internacional. 
 
Con el CIREC, nuestra capital se colocará a la vanguardia de la economía circular, para hacerle un poco de justocia a la madre tierra.
No esperemos a que vuelva a revertirnos el daño ocasionado. Recicla, urge.

* Víctor Hugo Romo de Vivar Guerra, alcalde de Miguel Hidalgo

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