Opinión


Clara Brugada

La alcaldesa de Iztapalapa quiso ganar adeptos antes de tiempo y colgarse medallas por méritos que aún no logra. Anunció con bombo y platillo (al estilo de este folclórico territorio) que instalarán arcos detectores de metal y se emitirá una ley seca para frenar la “lluvia de balas”… hasta el próximo año. Primero es deber de cualquier habitante de esta demarcación, y de la Ciudad de México, recordarle a Brugada Molina que hace tiempo, cuando gobernó Iztapalapa, intento sin éxito frenar el uso de armas en carnavales. Además, es muy pronto y aventurado anunciar un programa sin mencionar detalles, costos, o precisar en qué puntos se instalarían estos actos detectores tratándose de la alcaldía más grande de la capital del país.

Clara Brugada   | La Crónica de Hoy

 La alcaldesa de Iztapalapa quiso ganar adeptos antes de tiempo y colgarse medallas por méritos que aún no logra. Anunció con bombo y platillo (al estilo de este folclórico territorio) que instalarán arcos detectores de metal y se emitirá una ley seca para frenar la “lluvia de balas”… hasta el próximo año. Primero es deber de cualquier habitante de esta demarcación, y de la Ciudad de México, recordarle a Brugada Molina que hace tiempo, cuando gobernó Iztapalapa, intento sin éxito frenar el uso de armas en carnavales. Además, es muy pronto y aventurado anunciar un programa sin mencionar detalles, costos, o precisar en qué puntos se instalarían estos actos detectores tratándose de la alcaldía más grande de la capital del país.

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