Metrópoli


Comienzo difícil para carriles exclusivos en Calzada de Tlalpan

Los automovilistas no respetaron el programa piloto; invadieron el área destinada para ciclistas y transporte público. Comerciantes estacionan sus carros en la zona confinada; auguran fracaso del programa.

Comienzo difícil para carriles exclusivos en Calzada de Tlalpan | La Crónica de Hoy

Comerciantes estacionan sus carros en la zona confinada; auguran fracaso del programa.

"Camiones y bicis nada más", gritaba Ernesto Juárez, trabajador del Gobierno de la Ciudad de México, quien trataba de desviar a los vehículos particulares para desocupar un carril en Calzada de Tlalpan.

Por más fuerte que gritaba, no lo obedecían. Y es que ayer inició el programa piloto para confinar carriles de Tlalpan y hacerlos exclusivos para ciclistas y transporte público.

Fue un comienzo difícil, con contratiempos, y de nula educación vial.

Primero que nada, las pruebas comenzaron tarde. No fue a la hora pactada: a las 14:00 horas, pues las autoridades comprendieron que justo en ese momento hay una gran cantidad de vehículos, motociclistas y peatones circulando por la zona.

Pasado el momento de los nudos viales, claxonazos y uno que otro recordatorio familiar, los policías comenzaron a colocar conos azules —no pusieron trafitambos— para delimitar los carriles.

Fue hasta las 15:00 horas cuando comenzó a operar el carril exclusivo, lo que ocasionó la ira de automovilistas y comerciantes, quienes sin importarles que estuviesen los conos ocuparon el carril para estacionarse.

 “A quien se le haya ocurrido esto, es una reverenda jalada, de por si es un caos, ahora con un carril menos, nos la vamos a vivir en el tráfico”, dijo Fernando, un conductor de taxi.

Quienes sí ven este programa con buenos ojos son los ciclistas, quienes incluso apoyaron a los trabajadores del gobierno capitalino a volver a recoger los conos, que fueron derribados por automovilistas, y hasta pidieron a los conductores que ocupaban el carril delimitado, que salieran de él.

Tal fue el caso de Héctor, un ciclista que al ver conos tirados a unos 100 metros de la estación del Metro Chabacano, se detuvo y los levantó, además uso su bici de valla para que los autos que iban detrás de él volvieran a los carriles para automóviles.

“¡Que respeten!, no les cuesta nada”, explicó el joven.

 Usuarios de transporte público coincidieron en que es una buena idea, pero es necesario obligar a respetar el carril exclusivo de transporte público.

“Los de tránsito deberían estar multando a los que se metan en ese carril, o viendo que no estén pisando los conos unos ya hasta se los llevaron, que vengan a cuidar esta zona, no se vayan a echar a un ciclista y huyan en todo este tramo que está libre”, dijo Marisela López, usuaria del RTP.

 

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