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“¡¿Cómo una sola persona puede pasear a 10 perros?!”

Las heces de perros y los problemas que generan v Un perro de tamaño promedio (15 kilos) evacúa diariamente cerca de 600 gramos de excremento

“¡¿Cómo una sola persona puede pasear a 10 perros?!” | La Crónica de Hoy

Afirma el dicho popular que pisar caca de perro trae suerte. Sin embargo, lejos de ser una certeza, la materia fecal de perros que queda en las calles se ha convertido en un problema, incluso un riesgo para la salud.

Las heces que abandonan los dueños quedan en las banquetas y las aéreas verdes, se seca y se transforma en polvo. Esto produce polución del aire y de lugares de recreación, además pueden ingresar a nuestro organismo a través de la nariz al respirar o por la ingesta de alimentos que son elaborados en la vía pública.

En el Parque México de la colonia Hipódromo en la alcaldía Cuauhtémoc, es común ver cuidadores de perros con pequeñas jaurías, hay parejas y familias que salen a caminar con sus mascotas y otros más aprovechan para hacer ejercicio.

Hay quienes utilizan el parque para que los perros hagan sus necesidades, por lo que es común ver que los cuidadores y los dueños carguen con bolsas para recoger las heces de las mascotas, aunque no todos lo hacen, la mayoría, sí.

Según datos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), un perro de tamaño promedio, es decir, unos 15 kilos, evacúa diariamente cerca de 600 gramos de excremento. Esto significa un total de 18 kilos al mes, de los que la mayoría son heces que no son recogidas.

Por los alrededores de la colonia Polanco, también es común ver a personas que se dedican a pasear perros, sobre todo entre semana, cuando los dueños están ocupados trabajando, por lo que es normal ver por las calles a personas conduciendo desde 6,  hasta 10 perros.

Rafael Avilés, vecino de la zona de Polanco y sus alrededores, narró que habitualmente ve cómo paseadores de perros, que llevan consigo mínimo  6 u 8 perros, no les proporcionan los cuidados y la atención necesaria, lo que inclusive ocasiona que por tener que cuidar a tantos animales el paseador no se percate cuando los canes hacen popó en la vía pública.

“Sigo sin entender cómo pueden darle a una sola persona la responsabilidad de cuidar a tanto perro; estos paseadores literalmente traen a los pobres perros aplastados, tropezándose unos con otros, y a la carrera, y ni siquiera se dan cuenta si quieren hacer del baño”.

Y agregó: “A diario veo por lo menos a 20 paseadores en Polanco y ninguno con menos de 6 u 8 perros, a veces un perro se detiene a hacer sus necesidades y ni enterado el paseador, y los arrastran o los grandes a los chicos; este trabajo es con amor y ellos no lo tienen desde ahí están mal”.

Sofía, quien es dueña de un perro y frecuentemente utiliza los servicios de personas que se dedican a pasear a su mascota, comenta que la atención y cuidado que reciben los animales es total responsabilidad del dueño, pues es éste quien debe  asegurarse que la persona que pase a sus canes no esté sobresaturada.

“Esto es cuestión del dueño que permite que recojan a su perro y no vigile las condiciones en las que salen. Mi paseador sólo trae 6 máximo y voy a darme vueltas a verlo, saber cómo se dirige con ellos.”

Problemas de salud. El problema comienza desde el momento en que la materia fecal toca el suelo: mal olor y moscas que rodean la deposición son el principio de un ciclo peligroso que conlleva graves riesgos para la salud.

Pasadas las 24 horas desde que el perro defecó, el sol y la humedad comienzan su parte. Por un lado, los rayos solares solidifican las heces, éstas se convierten en polvo y de esta manera son dispersadas por el viento. La humedad y la lluvia hacen que la caca se disperse; en este caso las posibilidades de que se contaminen el agua, los alimentos y el aire, aumentan.

 

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