Opinión


Comunicación presidencial, los mirreyes del INE y energía

Comunicación presidencial, los mirreyes del INE y energía | La Crónica de Hoy

Si el presidente marca agenda es desde luego porque resulta un gran comunicador de lo que sucede en el país. Los fallos de dos jueces y la reunión de Consejo del INE manifestaron en los hechos que la cleptocracia va con todo, incluido el INE, para frenar a Morena con la mayoría de las triquiñuelas posibles y un aparato de comunicación al servicio de la oposición Frankestein apoyada por Claudios, Claudias y Claudixs.

Si alguien ve al presidente como un mandatario fascista, es su percepción, pero hay otra, mayoritaria, que no lo ve así. Yo me encuentro en ella. Aunque algunos grandes analistas del discurso ya me explicaron que lo más seguro es que me tenga manipulado, que sea, al igual que millones de mexicanos, títere del populista come niños, nomás porque ellos, por sus pistolas (que apuntan a sus empeines), lo dicen. En otras palabras, la “argumentación” ad-hominen que varios le achacan al presidente, la usan ellos mismos para descalificar el discurso político de AMLO. Son proverbiales.

La percepción de los acontecimientos depende del observador y de la posición desde la que mira. Aquí aparecen los matices. Veamos algunos. Y ni modo, a veces, como el presidente, hay que ser machacones.

 

La intelectualidad tropical

El observador puede tener intereses como Enrique Krauze que de acuerdo con Álvaro Delgado fue asesor de Calderón, además de que, “presuntamente”, tuvo un búnker productor de noticias chatarra para darle un empujoncito a Ricardo Anaya. Aunque hace poco se reveló como apologista del gobernador de Jalisco a quien comparó con Mariano Otero. Es decir, sus “presuntos” negocios con el PRIANRD y ahora MC, saltan a la vista. Muy parecido a lo que sucede con Aguilar Camín, cuidar el negocio es la prioridad para que el cardumen no se disperse y siga un patrón de nado sincronizado.

 

Lo funcional para AMLO, disfuncional para la oposición

El estilo comunicador de AMLO, repetitivo y antipático para muchos nostálgicos del Ancien Régime, trata de ser imitado por los publicistas de estos rancios políticos. En estos espejos combos se refleja, por ejemplo, el jefe Diego (o señor del látigo como lo recordaba el poeta Hugo Gutiérrez Vega en un pasaje indignante). Empeñoso como es, Diego Fernández de Cevallos descubrió que quiere comunicarse con la “muchachada” vía Twitter, y, gracias al traficante de influencia en el “apartado” México de Twitter, Felipe Calderón, entró a esas redes. Porque, insisto, van con todo (y no me refiero propiamente a la capacidad argumental) para frenar al único presidente que en varios sexenios, pese a los caballos de Troya que tiene la 4T, le hace frente al pensamiento colonialista que ha evidenciado la degradación plutocrática con su titubeante, colérica y débil base clasemediera simpatizante del PRIANRD.

Ricardo Anaya es otro personaje de la picaresca mexica que sigue la agenda comunicativa del presidente con grotescos resultados , pero generadores de momentos de grato esparcimiento. Basta con ver los cientos, si no es que miles, de memes que genera el ciudadano de Atlanta desde que reapareció (ya tuvo un primer y fracasado intento en su cierre de campaña) dándose asépticos baños de pueblo con porta gel incluido. Describo sólo uno: “Cuadro: La última cena de Leonardo da Vinci. Al lado de Jesús aparece Ricky de pie, con su taco de utilería regañando a los comensales así: ‘Se lo gastan todo en vino barato y algo de pan. ¡Me da coraje ver tanta pobreza!’ a lo que Mateo responde, aludiendo a Judas Tadeo: ‘No mames, Judas. ¡Dejaste la puerta abierta y ya se metió este pendejo!’” Por cierto esa imagen de Ricardo Anaya despojada de contexto portando el taco de utilería y masticándolo como si estuviera haciendo pucheritos, se ha convertido en todo un símbolo de los falsos baños de pueblo.

 

Los mirreyes del INE

Muy respetuosos del marco constitucional los dos mirreyes del INE que ni nombrar hace falta, los mismos que intentaron boicotear el voto contra el Ancien Régime en 2018 durante precampaña, campaña y veda electoral ante un sinfín de irregularidades haciéndose de la vista gorda, dieron a conocer hace tres días y al cuarto para las tres, una fórmula para “evitar la sobrerrepresentación de Morena” en el Congreso, además de tumbarle un buen número de candidaturas populares por no reportar a tiempo gastos de precampaña de catorce mil pesos, de ese tamaño la hipocresía del presidente consejero que se hizo de la vista gorda con el monumental fraude de Monex y otra serie de chicanadas que le permitieron a Peña Nieto comprar la presidencia de la república a billetazo y a Calderón robarla. Citando artículos, con las tablas de Cicerón en la mano, se mostraron como el personaje de El traje nuevo del emperador, y qué bueno, como dice el presidente y a cuya retórica muchos chairos regresamos: ¡Fuera máscaras! Quizá no prospere el juicio político pero debe intentarse, quizá el fallo del Tribunal Electoral sea justo, o quizá dé sorpresas como las dan jueces o ministros en retiro acudiendo al tecnicismo para torcer la impartición de justicia, pero hay que intentarlo. Desde luego la prueba de fuego será en la intermedia y como la saben perdida van de desfiguro en desfiguro y el jueves de plano se descararon. Lo seguirán haciendo hasta el 2024, delo por hecho, amable lector,

 

Nuestros recursos energéticos

No terminaban aún de reponerse del susto las empresas que vía la CFE subsidiamos con nuestros recursos, cuando el día de ayer el presidente mandó a la Cámara de Diputados otra iniciativa de ley para que el Estado pueda tener más control en la cadena de suministro de los combustibles. Ya tengo la película de lo que empezará a verse en muchos medios a partir de mañana. ¿Usted no?

 

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Letras al pie

Curiosa la reacción de Roger Bartra cuando le preguntaron Los Periodistas el partido por el que votaría. Cierto. El voto es libre y secreto, pero cuántos de estos apóstoles de la democracia se atreverían a decir que votarán por el PRIANRD para salvar a México del autoritarismo encarnado en un lagarto que quisieran ver enrejado, como en la portada del más reciente libelo del distinguido intelectual.

 

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La viñeta de este texto es un carbón de 30x21 centímetros, cortesía de Nostragamus titulado: “La trama del conspirador”. Y sólo hay que detenerse en esa mirada perversa para tomarle una radiografía a los dueños del país que ya sabemos en que arenas luchan con rudeza.

 

 

 

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