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CONADIC: adicciones, el principal problema de salud

Es un problema inmenso, “una ballena azul”, señala a Crónica Gady Zabicky, titular de la Comisión Nacional contra las Adicciones. La estrategia se fundamenta en orientar y prevenir, en lugar de castigar y perseguir, con el fin en primera instancia de contener el consumo de drogas y evitar el inicio del problema en niños y adolescentes, con ayuda de SEP, padres y centros de atención.

CONADIC: adicciones, el principal problema de salud | La Crónica de Hoy

Tenemos un problema inmenso, es una ballena azul; es el problema de salud pública más importante, dijo Gady Zabicky Sirot, en entrevista con Crónica. (Foto: Saúl Castillo)

Orientar, asesorar, tratar, educar, y prevenir, en lugar de castigar, criminalizar y perseguir, son algunos de los puntos fundamentales en la Estrategia Nacional de Prevención de Adicciones, a través de la cual, el gobierno federal busca en primera instancia contener el creciente consumo de drogas, y de manera prioritaria evitar el inicio de este consumo en niñas niños y adolescentes.

Esta estrategia, es porque “tenemos un problema inmenso, es una ballena azul. Es el problema de salud pública más importante al que nos enfrentamos”, así lo define en entrevista con Crónica, Gady Zabicky Sirot, titular de la Comisión Nacional contra las Adicciones.

A casi dos semanas de haber sido designado como nuevo encargado de la Conadic, el especialista en adicciones advierte que el cambio de estafeta entre la pasada y la actual administraciones generó algunos tiempos, que pudieran parecer “muertos”, empero, se ha estado trabajando, incluso, resalta, con ideas, y proyectos del pasado, los cuales se adecuarán a los tiempos y necesidades actuales.

“Éste es un programa prioritario que no tiene fin, incluso me encantaría ver que fuera algo transexenal esperemos (en el horizonte de la siguiente administración), que el próximo Presidente también tenga a bien ver las virtudes de un enfoque tan holístico, tan integral del problema y que también contemple tanta participación de la ciudadanía”, manifiesta.

Durante la charla con este diario, el funcionario delinea los puntos torales de la nueva Estrategia Nacional de Prevención de Adicciones que el gobierno federal ya ha puesto en marcha, y adelanta que el vocero de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez, está a punto de lanzar un trabajo muy intenso y muy atractivo, que se llama Juntos por la Paz, esquema tiene que ver con escuchar a la población, y se viene a sumar al de Jóvenes Construyendo el Futuro, y como éstos habrá otros programas para tratar de llegar directamente a los jóvenes.

“Buscamos que sea un efecto como bola de nieve, que uno le diga a otro y a otro y escucharemos cuáles son las partes en las que se necesita  apoyo a la comunidad y a eso dirigiremos el esfuerzo preventivo”, precisa.

Desde el punto de vista médico, asevera el especialista en psiquiatría y subespecialista en adictología, se debe procurar aquelos jóvenes menores de 18 años, no consuman nada.

MÁS FÁCIL COMPRAR UN RIFLE, QUE UNA CERVEZA. —¿Por qué, nada antes de los 18?, repite la pregunta de la reportera, y explica: “es una pregunta crítica; veamos: con nuestros vecinos del norte es más fácil comprar un rifle M16, en un supermercado que comprar una cerveza. La edad para beber allá es de 21 años, entonces quizá debiéramos empezar a plantearnos esto, a la luz de los nuevos conocimientos que tenemos”.

Es una propuesta difícil, admite “si con lo de la cervezas (la idea de no venderlas frías para desincentivar su consumo), hubo tanto revuelo, tratar de elevar la edad de inicio para el consumo de alcohol generaría también mucha respuestas y no todas acordes por parte de la sociedad”.

El elemento fundamental, es la neuroplasticidad del cerebro, la cual es la capacidad de las neuronas para conectarse entre sí y formar los circuitos que se perpetúan y ejecutan la conducta, los sentimientos, los pensamientos.

A MENOR EDAD, MAYOR RIESGO DE ADICCIÓN. Si los jóvenes proporcionan a su cerebro cualquier sustancia psicoadictiva se va a dar el “cableado” de las neuronas con esta sustancia, lo cual generará una dependencia más severa “a partir de los 12 años, que es como la edad de inicio en el consumo de drogas, es directamente proporcional con la gravedad de la dependencia”.

En niños de 10 años el riesgo no es mayor, quizá porque los padres o las instituciones se desbordan en su atención y el consumo no es tan intenso, pero a partir de los 12 o 13 años, es muy claro: “entre más tardío es el consumo, mayor es el riesgo de que se vuelva un consumo más regulado, y hacia la secundaria ya desarrollaron un consumo más agresivo y ese muchacho va a tener un serio problema de consumo con sustancias”.

De ahí que esta nueva estrategia busca cubrir diversos frentes: lo educativo a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP), con la elaboración de una nueva currícula para introducir el tema de prevención de adicciones en los nuevos libros de texto, a fin de comenzar a crear consciencia en los menores respecto de los riesgos de iniciarse en el consumo del alcohol y el tabaco que pueden llevar a otro tipo de drogas ilícitas.

Hay aspectos, precisa, que deben analizarse a profundidad, como que la policía no puede entrar a un plantel de la SEP y los maestros no están facultados ni capacitados para agarrar un niño que esté vendiendo mariguana en el baño, por ejemplo “hay un área gris en donde no queda claro de qué manera pueden los maestros intervenir, sin generar un problema”.

INSPIRAR, NO CONTROLAR. La palabra control es interesante, sin embargo, es mejor inspirar que imponer y para ello debemos pregonar con el ejemplo, se hace más, se dice más y se logra más, con lo que hacemos que con lo que decimos, si somos padres de familia no nos queda de otra más que tener una conducta respetuosa frente al consumo de alcohol, no consumir tabaco, no consumir sustancias, y saber orientar y educar a nuestros hijos en este sentido.

De ahí que de manera simultánea también se buscará un acercamiento con los padres de familia para abordar el tema preventivo, el cual siempre comienza a partir del ejemplo hacia los hijos, si un hijo ve que sus padres fuman en casa, enfrente de ellos, es altamente probable que él repita ese esquema de vida.

Para ello, se buscará atender el enorme abanico social, escuchar y procurar resolver las necesidades de los diversos segmentos de la población a lo largo y ancho del país, acorde con la problemática que se vive en cada región.

Aunado a lo anterior, se procurará reforzar labores preventivas desde los centros contra las adicciones, como los Centros de Integración Juvenil (CIJ), los Centros de Atención Primaria de Adicciones (CAPA), pertenecientes a la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), incluidos los mal llamados “anexos”, los cuales, sostiene Zabicky Sirot, de ninguna manera se buscará cerrarlos, sino invitarlos a que cumplan con la normatividad necesaria, y salvar diferencias, por mencionar un ejemplo, respecto al tratamiento contra las adicciones a los jóvenes, lo cual incluso les podría brindar la enorme ventaja de contar con acceso a los servicios de salud.

En este último punto explica que se ha tratado de hacer alguna especie de mancuerna con los grupos de autoayuda, aunque muchas veces tienen sus propias normas internas que no siempre son idóneas para un trabajo conjunto.

“Hay algunos puntos de divergencia, como en el área de la psiquiatría, en donde se deben elegir muy bien las medicinas para jóvenes adictos que se pueden beneficiar con un tratamiento psiquiátrico moderno y adecuado, y eso está muy mal visto por los grupos de autoayuda, porque consideran que cualquier psicofármaco es una sustancia que altera la mente y tiene que desaparecer de tu vida”, por lo que hay que seguir negociando, convenciendo a estos centros de atención de que les conviene estar en una red conectados con servicios médicos, y poder capacitarlos in situ, llevarles campañas de detección de VIH, tuberculosis, hepatitis C, embarazos no planeados, apoyo nutricional.

REFORZAR INFRAESTRUCTURA. La Conadic reforzará la infraestructura física y humana con la que cuenta para atender a un mayor número de personas a través de las 447 unidades de tratamiento ambulatorio, los 341 centros de atención primaria a las adicciones, los CAPA, y los 106 centros de integración juvenil (CIJ), todo ello, aunado al hecho de que en el país se tienen censados, contabilizados y registrados 348 centros de tratamiento residencial, donde los pacientes están internados “pero con un censo donde contabilizamos estos mismos lugares que no están registrados, sabemos que hay más de 2000”; los mal llamados “anexos”, los cuales, insiste, no se buscará cerrarlos, sino regularizar su operación.

BUSCARÁN REGULAR LO ILEGAL. Finalmente, dentro del amplio esquema de trabajo que se tendrá en la citada estrategia, Gady Zabicky, subraya la necesidad de atender todos los puestos de dulces de la calle que venden cigarros sueltos, su principal fuente de ingresos, o las denominadas “chelerías”,  que representan una trasgresión de varias leyes tanto de hacienda como de salubridad.

Lo ideal es que la sociedad siga avanzando en el camino que ya hemos iniciado, con una sociedad libre de humo de tabaco “en lo que, por cierto, yo antes era muy escéptico sobre la medida de dejar de fumar dentro de cantinas y bares, pensaba que eso sería imposible pero se ha ido logrando”, cuenta quien incluso confiesa, fue fumador, y ahora usa parches, para controlar ese hábito y eventualmente dejar el consumo de la nicotina.

Otro pendiente es la regulación de los cigarrillos electrónicos y las pipas árabes: se deberá comenzar por verificar que su ingreso al país sea legal. Comparte que recién llegado a la Conadic, le llegó una invitación de una compañía americana que fabrica cigarrillos electrónicos “y aparte se ostenta como que su misión es hacer  que la gente deje de fumar nicotina, lo que es bastante perverso, porque si le ponemos nicotina a ese vaporcito, aunque sea uno o dos por ciento, y un joven empieza a consumir ese vapor, el día que le ofrezcan un cigarrillo y lo pruebe, al día siguiente compra su cajetilla, porque es un chavo que ya viene “caliente”, su cerebro ya está expuesto a la nicotina que ya empieza a desatar fenómenos de dependencia y adicción”; esto debemos evitar a través de la educación y la prevención.

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