Opinión


Contra la violencia de género, la destrucción de la memoria

Contra la violencia de género, la destrucción de la memoria | La Crónica de Hoy

Dr. Carlos Martínez Assad

Cuando en el primer Mundial de Fútbol se realizó en nuestro país en 1970 y el 11 triunfó la selección mexicana frente a Bélgica, la euforia colectiva se desbordó y por horas desde la tarde se formó una valla interminable que salía del Estadio Azteca y llegaba hasta la Columna de la Independencia. Los monumentos del Paseo de la Reforma se llenaron de banderas mexicanas y el baile con mariachis interrumpió el tránsito.

El festejo se repitió y llegó al mismo lugar en un nuevo Mundial de Fútbol en 1986 y otra vez se debió a un triunfo de la selección mexicana sobre un equipo extranjero el 31 de mayo. El Ángel ocupó un lugar de referencia singular pero alternando junto a otros sitios de la ciudad de México, esta vez fue central para la celebración, pero ya no de un evento patriota sino el exaltado por los medios masivos de comunicación. Y como dijo Juan Villoro, “El hombre en trance futbolístico sucumbe a un frenesí difícil de asociar con la razón pura”. La Columna de la Independencia fue definitivamente tomada por los que se rendían al grito celebratorio de ¡México¡ ¡México¡ ¡México¡ y un grupo subió a la parte más alta para agitar el lábaro patrio.

Entonces sucedió lo que no se previó y la euforia se transformó en vandalismo, hubo heridos y destrozos en el monumento. Fue dañado el estandarte de la estatua de Hidalgo y le mutilaron los dedos; también sufrieron daños las esculturas de Guerrero y Aldama. Se violó la puerta que conduce hacia el interior, donde se encuentran los restos de los hérores de la Independencia. Es muy probable que quienes lo hicieron ignoren que se trata de un cementerio donde resposan restos humanos. Fue robada una de las lámparas del deambulatorio interior, afuera causaron daños a la escalera de mármol y al césped. En el clímax, un joven se envolvió en el lábaro patrio y trepado en un promontorio amenazaba con lanzarse hacia el piso. Fueron detenidas 79 personas y los daños entre patrullas y autobuses de la Ruta 100  ascendieron a 6.5 millones de pesos.

No obstante, el director de las operaciones, José Domingo Ramírez Garrido Abreu, se expresó por el respeto de “todas las expresiones de júbilo de los ciudadanos, en este caso con motivo del triunfo de la selección nacional de fútbol” y aseguró que sólo intervendría en caso de que los manifestantes cometieran actos delictivos o violaran los derechos de  terceros.

En otro sentido, el Ángel también fue testigo de actos de la resistencia civil desde que el 14 de agosto de 1988, cuando cerca de diez mil partidarios del Partido de Acción Nacional, respondieron al llamado de Manuel Cloutier en repudio del fraude electoral. Lo mismo hicieron quienes avalaron el triunfo del Frente Democrático Nacional con Cuauhtémoc Cárdenas.

El 29 de junio de 1994, otro triunfo futbolístico llevaría de nuevo a los aficionados a tomar el sitial más representantivo de la ciudad, de la identidad desbordada no en torno al símbolo patrio por excelencia en el apoyo desmedido a un equipo nacional. Las autoridades pensando en contener la emoción, tomaron la decisión de sustituir granaderos por artistas. Cuando se anunció la presencia en el escenario de las bellas Alicia Encinas, Jacaranda Alfaro y Edna Bolkan, y antes de iniciar su actuación al grito se siquitibum una avalancha de todo tipo de objetos transformó la sonrisa de las vedettes. La multitud gritaba “Que se encuere… que se encuere”; y muchos arremetieron contra las mujeres más próximas llegando a los ataques sexuales.¿En qué momento la celebración se convirtió en un hecho bochornoso entre los fanáticos del fútbol agrediendo a las mujeres que amenizaban el acto?

Otra causa apareció, la de los indios de Chiapas y el 1 de enero de 1995 se depositaron claveles rojos y blancos por los caídos y se escucharon vivas al subcomandante Marcos y gritos pidiendo el juicio contra del ex presidente Carlos Salinas. El contingente era encabezado por una manta con las siglas EZLN, y ya en el monumento Rosario Ibarra de Piedra, pidió guardar un minuto de silencio para los muertos del 1 de enero de hacía un año en Chiapas. La ex candidata a la Presidencia de la República dijo a los presentes: “No basta con venir aquí. Hay que organizarnos en nuestros barrios y centros de trabajo”, para pugnar por una paz con dignidad”.

Después del acto, la actriz Ofelia Medina encabezó una huelga de hambre a favor de los zapatistas chiapanecos con la participación de artistas e intelectuales. Allí a los pies del Ángel permanecieron durante varios días. Un par de años más tarde la tradición política de la capital cambiaría a partir de la elección del primer jefe de Gobierno del Distrito Federal en 1997, y con Cuauhtémoc Cárdenas, impulsado por el PRD, en el cargo, se abrió una nueva época. Después de casi 170 años de existencia como entidad político-geográfica, finalmente los defeños votaron por primera ocasión en un nivel de gobierno que, a diferencia del de las entidades federativas, estaba vedado. Aún cuando sólo estuvo en el cargo apenas dos años de los tres para los que fue electo, varias acciones se realizaron en los planos económico y político. En términos cívico culturales, se le dio una nueva función al monumento más emblemático de la capital y del país.

En los años siguientes y en los que han transcurrido del siglo XXI, el monumento ha albergado muy diferentes acciones, por ejemplo luego de las elecciones del 2 de julio de 2006, la manifestación de los partidarios de Andrés Manuel López Obrador tomaron el monumento y gran parte del Paseo de la Reforma, que se mantuvo así por la protesta civil que generó. Entonces la glorieta del Ángel debió ser rodeada y protegida mientras funcionaba un operativo de vigilancia. Desde su pedestal el Ángel ha sido testigo de actos políticos, de manifestaciones sociales y de júbilo celebratorio, allí ha habido misas, se han retratado los graduados de varios colegios, han festejado sus quince años miles de mujeres, muchas parejas han posado junto al pedestal el día de su boda. Pero junto a esa basta activida cultural, los actos vandálicos han deteriorado un símbolo que pertenece a toda la sociedad.

La violencia contra las mujeres ha desencadenado varias manifestaciones por todo el mundo, han realizado actos creativos y performances defendiendo una causa que encuentra apoyo en la mayoría de la sociedad. Sin embargo, son inaceptables las acciones que algunas han realizado destruyendo parte de nuestro patrimonio, expresión de la memoria que queremos mantener y transmitir como fue la intención de grandes historiadores mexicanos.

Quizás no sepan, las mujeres que empuñan martillos y otros objetos destructivos que participan del embate calculado contra la historia que se ha dado desde hace tiempo en el Paseo de la Reforma con el robo de 11 esculturas y 29 placas de los héroes representados. Grafitear el monumento es grave porque la piedra porosa con la que está construida su base es absorbente. No creo que los restauradores puedan eliminarla y pintarla resulta alterarlo.

Pero nada resulta tan grave como el  riesgo que corre el monumento deteriorado en el interior de la columna debido al paso de los años, a las construcciones de enormes edificios en sus cercanías y los temblores, y cuando se había iniciado su restauración, sufre un nuevo embate que retrasa su salvamento.

Si, creo que la indignación puede tener raíces que la sustenta y apoyo la protesta por las causas justas, pero cuando vi el encono de personas embozadas destruir lo que podían, golpeando monumentos como si fueran sus enemigos, pensé en la representación de nuestra historia a punto de venirse abajo. 

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