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Cultivan SARS-CoV-2 para confirmar su transmisión a través de aerosoles

Un estudio de la UF demuestra que el coronavirus puede viajar hasta 5 metros vía aérea. El trabajo sería uno de los más importantes de la pandemia COVID-19: Alejandro Macías.

Cultivan SARS-CoV-2 para confirmar su transmisión a través de aerosoles | La Crónica de Hoy

Con este tipo de estudios, los científicos recalcan el correcto uso de cubrebocas, especialmente en lugares sin ventilación. (Foto: Cuartoscuro)

Investigadores de la Universidad de Florida “cultivaron” SARS-CoV-2, método por el cual comprobarían la capacidad de infección del virus en el aire, que hasta ahora no ha sido aceptado por consenso en la comunidad científica y sobre el cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) no se ha expresando enfáticamente.

El novedoso método colectó virus de pacientes en habitaciones controladas donde se emplearon dispositivos vaporizadores para aumentar las posibilidades de “navegación” del virus a través de aerosoles. Los científicos colectaron muestras del virus entre dos y hasta casi cinco metros —más de la sana distancia recomendada— de donde se encontraban los pacientes.

De comprobarse el estudio —que se encuentra en proceso de revisión y cuya prepublicación se encuentra con el nombre de Viable SARS-CoV-2 in the air of a hospital room with COVID-19 patients en medRxiv— se confirmaría lo que ya bosquejaba un estudio de investigadores del Instituto Tecnológico de California (Caltech), donde participó Mario Molina, quien hoy ofrece una conferencia sobre este tema en El Colegio Nacional.

Si bien desde hace algunos meses, con antecedentes en el estudio de otras enfermedades virales, se había mostrado evidencia sobre la posibilidad de que el nuevo coronavirus viajara a través del aire, “colgado” de pequeñas partículas llamadas aerosoles, y establecerlo como vía de contagio de COVID-19, dentro de la comunidad científica ha habido reticencia.

El problema es que no se había empleado hasta ahora algún método de medición convincente que reflejara lo que ocurre en la realidad, así como en el aislamiento del virus y que éste se presentara en cantidades suficientes para provocar la infección. Adicionalmente, algunos métodos para capturar el virus en el aire dañaba los aerosoles, lo cual dificultaba a su vez recolectarlo.

El nuevo estudio, encabezado por John A. Lednicky, los científicos emplearon una “muestreador” que usa vapor de agua puro para agrandar los aerosoles lo suficiente como para que puedan recolectarse fácilmente del aire. En lugar de dejar estos aerosoles en reposo, el equipo los empleó inmediatamente a un líquido rico en sales, azúcar y proteínas, que preservó al patógeno.

En el estudio, los científicos recolectaron muestras de aire en la habitación de dos pacientes COVID-19, uno de los cuales había dado positivo mediante una prueba con hisopo nasofaríngeo (NP) para SARS-CoV-2 por RT-qPCR.

El equipo utilizó dos tipos de muestras, una a cerca de dos metros de los pacientes y otra a alrededor seis metros de ellos. Los científicos pudieron recolectar virus a ambas distancias y luego demostrar, en el laboratorio, que el virus que habían extraído del aire podía infectar células.

Después de hallar que la secuencia genómica de uno de los virus era la misma del paciente positivo a la prueba NP por PCR, los científicos determinaron que las concentraciones eran viables para infectar.

La interpretación, señala el análisis, es que “los pacientes con manifestaciones respiratorias de COVID-19 producen aerosoles en ausencia de procedimientos que generen aerosoles que contengan SARS-CoV-2 viable, y éstos pueden servir como fuente de transmisión del virus”.

“Por fin, se ha podido cultivar el virus SARS-CoV-2 de aerosoles de habitaciones con pacientes, incluso a más de 5 metros. Último clavo en el ataúd de escépticos del potencial de los aerosoles para infectar y de la racionalidad de usar cubrebocas”, señaló el médico Alejandro Macías.

El académico de la Universidad de Guanajuato y ex comisionado durante la crisis de influenza A H1N1, en 2009, refirió lo anterior en su cuenta de Twitter, donde ha alcanzado popularidad entre los usuarios al responder e informar aspectos de la enfermedad y la pandemia. “Este estudio pudiera ser uno de los más importantes de la pandemia COVID-19”.

MARIO MOLINA. El académico, al igual que otros especialistas, ha enfatizado que la prueba de que el SARS-CoV-2 puede viajar a través de aerosoles en lugares cerrados y sin buena ventilación, es una razón sobrada para el correcto uso del cubrebocas como una de las medidas más eficaces para controlar la infección de COVID-19.

Hace más de un mes, científicos de 32 países publicaron una carta abierta en la revista científica Journal of Clinical Infectious Diseases, dirigida a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la que alertaron sobre la transmisión del coronavirus SARS-CoV-2 a través de las pequeñas partículas.

El planteamiento, respaldado por 239 investigadores, ya había sido señalado en un estudio publicado en PNAS el pasado 13 de junio, en el que participó el mexicano Premio Nobel de Química, Mario Molina, experto en aerosoles, junto con investigadores de la Universidad de Texas A&M y del Caltech.

“Nuestra recomendación muy clara es usar cubrebocas. Hay que tenerlo puesto todo el tiempo”, dijo el Nobel de Química en una videoconferencia con la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, el pasado 15 de junio.

Hoy, a las 18:00 horas, el Nobel abundará en dicha investigación durante la conferencia Cubrebocas, aerosoles y contagio viral, dentro del ciclo Viernes Viral, que se lleva a cabo en El Colegio Nacional y que es dirigido por el también miembro de la institución, Antonio Lazcano (Premio Crónica).

 

 

? La videoconferencia se transmitirá a través de las plataformas digitales de El Colegio Nacional en Facebook y Youtube, a través de las cuales se podrá consultar posteriormente, al igual que el contenido reciente de la institución.

 

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