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Desde 2016 se denunció el ecocidio en Copilco; nadie hizo caso

La PAOT tiene registro de las quejas de los vecinos de Copilco, Aztecas y Pedregal de Santo Domingo. Resolvió que el agua que se desperdicia no provienen de fugas de la red hidráulica del Sacmex; es de un acuífero somero.

Desde 2016 se denunció el ecocidio en Copilco; nadie hizo caso | La Crónica de Hoy

A pesar de las quejas, la constructora continúa operando y desperdiciando el agua sin que ninguna autoridad evite el ecocidio.

Desde 2016, vecinos de Aztecas, Copilco y Pedregal de Santo Domingo, en la alcaldía de Coyoacán, denunciaron ante la Procuraduría Ambiental y Ordenamiento Territorial (PAOT) el desperdicio de un ojo de agua debido a la construcción de dos torres de departamentos que se autorizaron durante la administración anterior.

En una resolución de la PAOT que data del 2016, cuando era jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, se establece que el origen de los escurrimientos de agua en Aztecas 215 proviene de un acuífero somero, tal y como lo denunció Crónica; sin embargo, las autoridades del Gobierno anterior nunca hicieron caso al problema y se lo heredaron al Gobierno de Sheinbaum, que hasta el momento no se ha manifestado al respecto.

Mientras tanto, miles de litros de agua se canalizan al drenaje sin que nadie pueda impedirlo.

Xavier López Adame, coordinador de Participación Ciudadana y de Difusión de la PAOT comentó a Crónica que “dicho predio ya tenía denuncias en la dependencia por diversos motivos”, y compartió las resoluciones administrativas que hizo la Procuraduría desde el 2016.

De acuerdo con vecinos, desde aquel año la constructora Quiero Casa se ha encargado de enviar  al desagüe más de 23 mil litros de agua por hora que provienen del acuífero somero, cometiendo así uno de los ecocidios más graves de los últimos años.

Como resultado de las primeras investigaciones realizadas por la PAOT, se establece que el agua aflorada en Aztecas 215 se canalizaba a la red de drenaje y que el líquido no provenía de pozos ni de un acuífero interior; además pidió al Sistema de Aguas de la Ciudad de México revisar las condiciones con las que trabaja la empresa constructora y que ésta no desperdicie el agua.

Posteriormente, en el 2017, la dependencia señaló que la descarga de agua al drenaje por parte de la constructora era mínima y que se originó en el sótano 3 del lugar. También se observó la existencia de un cárcamo que bombeaba el agua al acceso del predio para el llenado de pipas. Asimismo, informó que vecinos presentaron videos donde se observa cómo se desperdicia el agua sobre el arroyo vehicular en el año 2018.

De la misma manera el Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México, en sus investigaciones en la zona, señaló que se detectaron dos niveles de agua subterránea, uno de ellos de nivel superior correspondiente a los manantiales y los afloramientos en el predio denunciado, el cual se incorpora al flujo más profundo en el estrato acuífero y que luego de un tratamiento se incorpora a la red de agua potable.

Dichas pruebas también arrojaron que el agua proviene del mismo acuífero con el que se abastece el manantial de La Cantera y que eventualmente se incorpora como recarga natural al acuífero inferior.

Por su parte, ese mismo año, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) realizó dos muestreos de las aguas que afloran en el predio, concluyendo que el agua no provenía de fugas de las redes de agua potable ni del acuífero interior.

Otras irregularidades que cometió la constructora fueron: construir una rampa sobre la calle sin permiso de la delegación Coyoacán; además, en el 2018, fue suspendida la obra por no contar con los lineamientos de Protección Civil.

Hasta el cierre de esta edición la constructora continúa operando y desperdiciando el agua sin que ninguna autoridad evite que la empresa continúe con el ecocidio. 

 

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