Cultura


El arte se siente, no se explica: Arturo Rivera

Hoy murió el pintor mexicano Arturo Rivera y recordamos esta entrevista de 2018 en donde el artista plástico nos explicó que "el arte conmueve, porque llega por los sentidos"

El arte se siente, no se explica: Arturo Rivera  | La Crónica de Hoy

Mirada de la Medusa, de la serie Historia del Ojo. Grafito y acuarela

"La pintura que no conmueve es pintura decorativa, en el buen sentido de la palabra. El arte conmueve porque llega por los sentidos. Nada de entender el arte, eso es otra cosa. El arte no se entiende, sólo lo sientes”, señala en entrevista el pintor Arturo Rivera (Ciudad de México, 1945), quien después de 18 años de no exhibir su obra en la Ciudad de México presentó la muestra Autofagia en la Universidad del Claustro de Sor Juana, la cual fue visitada por mil 889 personas.

En entrevista, el artista egresado de la Academia de San Carlos y quien fuera asistente del pintor surrealista Max Zimmerman, señala que quienes se adueñaron del término arte contemporáneo excluyeron a la pintura.

“Cuando era joven, contemporáneo era lo mismo que moderno tan es así que Rufino Tamayo que fue un pintor de verdad hizo un museo: el Museo Tamayo Arte Contemporáneo. Entonces como México no se puede quedar rezagado, todo esto del arte contemporáneo, que se robaron la palabra, ahora lo contemporáneo son calzones colgados, una basura o una caja vacía”, comenta.

Arturo Rivera recuerda que una vez quiso exponer en el Museo Tamayo pero su entonces director, Osvaldo Sánchez, se opuso.

“Tamayo hizo su museo y era para la colección que él había comprado porque vivió 15 años en Europa, en Francia, y otros años en Nueva York, Estados Unidos. Tamayo hizo una colección, quería que en ese museo se mostrara y que fuera un museo de pintura. Así fungió el museo hasta que entró Osvaldo Sánchez quien dijo que ahí entraría puro arte contemporáneo”, narra.

—¿Por eso su distancia con la Ciudad de México?

—Cuando expuse en Bellas Artes, en el año 2000, sacaron un catálogo y le dije a Nacho Toscano, que era director del Instituto Nacional de Bellas Artes, que quería presentar mi libro en el Museo Tamayo, pero cuando lo supo Osvaldo Sánchez dijo que si mi libro se presentaba, se salía y así fue, porque lo presenté.

“Todos los demás museos del país, por ejemplo los de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como el MUAC o El Chopo también los convirtieron en museos de arte contemporáneo. En México no puedes ver un museo donde no esté lo contemporáneo, excepto el Museo de Arte Moderno porque al ser arte moderno ahí sí se les permite exponer a los pintores”, responde.

—¿Le gustaría volver a exponer en la Ciudad de México?

—Me gustaría tener una exposición bien planeada en Bellas Artes, pero que se consiga toda la obra posible, hay en Alemania y Estados Unidos. Por el momento estoy trabajando un cuadro sobre un pacto con la muerte. 

ARTE SIN EXPLICACIÓN. Arturo Rivera, que compartió galerías con Leonora Carrington (1917-2011), Gunther Gerzso (1915- 2000) y Nahúm B. Zenil (1947), asegura que el arte debe sentirse y no ser explicado.

“La pintura que no conmueve es pintura decorativa, en el buen sentido de la palabra, todos tienen derecho a poner en su casa lo que quieran; hay cuadros maravillosamente bien hechos, abstractos, y también hay cuadros abstractos inclusive que son arte”, afirma.

Para el artista mexicano, la pintura tiene su lenguaje, su gramática, su ortografía… “Sí necesitas saber la técnica no sólo el uso de lo irracional, de lo subjetivo”, señala.

Un tema que le preocupa a Rivera es el tipo de enseñanza para las nuevas generaciones. “Quitaron la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) y pusieron la Facultad de Artes y Diseño, recuerdo que le dije a Jorge Volpi un día: ¿qué van a hacer los doctores músicos?, ¿lo mismo que los doctores pintores? La respuesta fue nada”, narra.

Rivera prosigue: “Cómo va a ser un doctor pintor con doble o triple doctorado, ¿eso lo hará un mejor pintor? La pintura es un oficio, que a nadie se le olvide, así como la albañilería”.

El pintor opina que el llamado arte VIP (video, instalación y performance) tiene posibilidades de ser un tipo de arte y que nada tiene qué ver con la pintura.

“Qué tiene que hacer el video, la instalación y el performance en La Esmeralda, escuela que aún no se pronuncia como facultad. A los videastas los deberían mandar al Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), a los instaladores a la Facultad de Arquitectura y a los de performance al teatro. Ahí aprenderán técnicas y con ese soporte técnico podrán expresarse más o menos. Porque ahorita en esas disciplinas no hay soporte técnico, no hay nada”.

En opinión de Rivera, quien tiene con obra en el Museo de la Tertulia de Cali, Colombia; el Banco Central de Quito; el Instituto Cultural Mexicano en Washington; el Haus der Kunst de Munich; la Casa de las Américas en Cuba y en el Instituto para la Cultura Puertorriqueña, actualmente no existen críticos de arte.

“No hay críticos, hay comentaristas, hasta Avelina Lésper. Por ejemplo, Evodio Escalante es poeta y es crítico de poesía y sí puede ser crítico de poesía porque es poeta, sabe cuáles son los vericuetos de la poesía, sabe cómo abordarla… los demás, Avelina Lésper, Erik Castillo, ¿qué práctica tienen?”, cuestiona.

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