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El centroderecha expulsa a la izquierda radical en Grecia

Vuelco electoral con la victoria por mayoría absoluta de Kyriakos Mitsotakis. “Me voy con la cabeza alta”: Alexis Tsipras v La extrema derecha se hunde, pero no desaparece

El centroderecha expulsa a  la izquierda radical en Grecia | La Crónica de Hoy

Mitsotakis abraza a su hijo.

Los griegos, que hace cuatro años castigaron a la clase política tradicional con una victoria a la izquierda radical de Syriza, al calor de las protestas por la grave crisis económica, volvieron a castigar, por sus estragos, aunque en esta ocasión al primer ministro Alexis Tsipras, en las elecciones celebradas ayer en el país heleno.

Con una indiscutible mayoría absoluta, la centroderecha vuelve a gobernar en Grecia, de la mano del partido Nueva Democracia, que convertirá en primer ministro a Kyriakos Mitsotakis, con la promesa de acabar con la autoridad e incentivar una economía que ya no está al borde de la quiebra, pero que no acaba de arrancar.

Nueva Democracia consiguió algo más del 39% mientras que Syriza superó el 31%, seguidos de lejos por el partido de centro Kinal, sucesor de la histórica formación socialista Pasok, que apenas rozó el 8%.

Amanecer “menos” Dorado. 

El partido neonazi Amanecer Dorado se desplomó en las elecciones generales griegas de este domingo y quedó fuera del Parlamento por la pérdida de más de la mitad de su electorado, pero la ultraderecha en Grecia no ha reculado, sino que se ha fragmentado con la aparición del nuevo partido, Solución Griega.

“No defraudaré”. Los 158 escaños alcanzados por Nueva Democracia en la Cámara sobre un total de 300 suponen su mejor resultado de los últimos doce años. Syriza se quedó 8 puntos por detrás, pero obtendrá tan sólo 86 escaños, una distancia que surge del bonus de 50 escaños que la ley electoral griega otorga al partido ganador (en teoría por última vez en estas elecciones).

“Pedí un mandato fuerte y me lo han dado con generosidad. No defraudaré sus esperanzas”, declaró Mitsotakis antes de acudir a la sede de su partido para darse un baño de masas.

Vástago de una de las mayores dinastías políticas del país, Mitsotakis recoge así los frutos de una campaña en la que tildó a Tsipras de “traidor” y “mentiroso”, dando fuelle al desencanto acumulado durante estos años.

Pese a todo, Tsipras felicitó a Mitsotakis y declaró: “Nos vamos con la cabeza alta. Hace cuatro años nos encargamos de un país al borde de la quiebra. Hoy dejamos un país libre (de rescates)”.

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