Opinión


El corredor interoceánico es un modelo participativo

El corredor interoceánico es un modelo participativo | La Crónica de Hoy

Sin lugar a dudas uno de los proyectos de gran envergadura del gobierno que mayor apoyo tiene por parte de la sociedad, inclusive por muchos detractores, es el desarrollo del corredor transoceánico. Un proyecto, que dicho sea de paso, ha aplicado las mejores prácticas desde el inicio para su desarrollo con una gran sensibilidad por parte de su responsable, el Lic. Rafael Marín Mollinedo y todo su equipo de trabajo.

Desde los primeros meses del gobierno de la 4T, Marín Mollinedo convocó a todas las dependencias a participar en el proceso de consulta indígena acompañado de la subsecretaria de gobernación Diana Álvarez Maury y del director General del Instituto Nacional Indigenista, Adelfo Regino. En estos meses se realizaron varias consultas en las principales localidades de influencia del proyecto del corredor a los cuales acudieron voces de los pueblos indígenas: mixes, popolucas, zoques, chinantecos, mixtecos, nahuas, entre otras. En un hecho sin precedente acudieron a las consultas representantes de todas las dependencias del gobierno, donde se establecieron acuerdos directamente con la población que demandaba la solución a problemas añejos, el cumplimiento de derechos básicos soslayados por años en la región y la incorporación de los pobladores como los principales beneficiarios de este magno proyecto.

Si bien la consulta es un proceso continuo y no un fin, cabe resaltar que todas las dependencias han asumido los acuerdos como parte prioritaria de sus responsabilidades; es decir, en los 79 municipios de influencia del corredor hoy se están llevando a cabo obras por parte de la CFE, infraestructura por parte de la CFE, programas de jóvenes construyendo al futuro por parte de la ST, cobertura casi total por parte de los programas de adulto mayor y discapacitados por parte de bienestar, elaboración de circuitos de sustentabilidad turística por parte de la Sectur, entre otros. A lo largo de esa franja, olvidada durante décadas, como nunca se palpa la presencia del gobierno federal.

Este corredor tendrá una inversión histórica en infraestructura como son los ferrocarriles, puertos, carreteras, refinerías, telecomunicaciones, energía eléctrica y gas natural, este corredor también será un modelo que contribuirá a mitigar y contener la migración, y sobre todo superar el rezago económico y social mejorando el bienestar social de la población local.

En el marco de este proyecto el presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó la firma del pacto Oaxaca con el objetivo de llevar a cabo la integración de la agenda estratégica para el desarrollo del sur-sureste con la concurrencia de gobiernos estatales, municipales, secretarios de estado y actores clave; en este evento sostuvo la inversión será privilegiando a los empresarios nacionales.

Este tipo de acciones y sobre todo la forma participativa en la que tod@s: indígenas, empresarios, sociedad civil, autoridades locales, ejidatarios, etc, están siendo considerad@s y participando de alguna u otra manera, un modelo de trabajo que bien podría replicarse en otros proyectos de la misma importancia nacional.

Dice el refrán que “lo que bien comienza, bien acaba”, el lic. Rafael Marín tuvo el buen tino de iniciar este proyecto con altura de miras, profesionalismo, humildad y sensibilidad, logró generar lo más importante para cualquier proyecto humano, la confianza de todos, empezando por quienes habían perdido toda fe en el gobierno; los indígenas. El corredor transoceánico es un digno legado a las futuras generaciones, un elevado acto de justicia social y una esperanzadora fuente de desarrollo e ingresos equitativos. Sirvan estas líneas para abrazar un tren de esperanza y una forma de gobernar que innova las mejores prácticas de México para el mundo.

 

 

@CesarG_Madruga

madrugacesardaniel@gmail.com

 

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