Cultura


El enemigo de Taibo II no somos los editores, sino él mismo: Ruy Sánchez

El director de Artes de México firmó la propuesta de Educal de recibir el 80 por ciento del adeudo, pero aún no reciben el pago de las ventas de 2019, por lo que el futuro de la editorial, con 30 años de vida, es incierto.

El enemigo de Taibo II no somos los editores, sino él mismo: Ruy Sánchez  | La Crónica de Hoy

Alberto Ruy Sánchez y el estand de Artes de México en la FIL de Guadalajara.

"Hay un problema grave de aprender a manejar las instituciones y es un problema que tiene que ver cómo concibe la Secretaría de Hacienda eso. Los enemigos de Paco (Ignacio Taibo II) no somos nosotros (los editores), el enemigo de Paco es él mismo", comentó el editor de Artes de México, Alberto Ruy Sánchez.

El también autor señaló a Crónica que firmó la propuesta de Educal de recibir el 80 por ciento del adeudo que dicha empresa tenía con 130 editoriales, entre ellas Artes de México, por la venta de libros en las librerías Educal.

Sin embargo, Ruy Sánchez agregó que aún no reciben el pago de las ventas correspondientes a 2019, por lo que el futuro de la editorial, con 30 años de vida, es incierto.

“Todos los que firmen lo hacen como una extorsión, no es voluntad, es como cuando un señor te cobra derecho de piso. El hecho de que haya firmado no es una demostración de que la gente esté contenta con eso”, señala.

En opinión de Ruy Sánchez, Taibo II tendría que negociar con Hacienda. “Hay una parte de Educal que nunca va a tener ganancia porque tiene una función social. Si Hacienda le pidiera y él (Taibo II) quisiera que todas las tiendas ganaran como las tiendas del aeropuerto, no habría tiendas en el Museo de Zacatecas ni en el Museo de Aguascalientes”, indica.

Esa función social tienen que reconocerla “y nos tienen que pagar lo del año pasado, nos tiene que pagar todo, es una deuda, ya vivió la institución de eso. Si asume la institución, la asume con sus deudas”.

—¿Artes de México aceptó el pago del 80 por ciento?

— Tenemos que firmar, me pone una pistola contra la cabeza porque si no firmo tengo que volver a pedir prestado y ya pedí prestado porque en un año no nos pagaron, entonces como yo soy el que pedí prestado no les puedo cobrar los intereses; pero ellos deberían pagarme intereses por haberse tardado un año en pagar.

— ¿Cuál ha sido el apoyo de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana?

— La Caniem nos apoya...debería ser más firme.

— Taibo señala que el dinero no llegó completo para pagar la deuda de Educal...

— Hacienda les dio dinero para pagar el 100 por ciento de la deuda incluyendo la del año pasado, pero no les dio dinero para su operación. Entonces ellos quieren organizar lo que les dieron para que les alcance para todo, en lugar de pedirle a Hacienda lo que Hacienda debe darles.

“Si no le dieron completo pues que pida que le den completo, que lo exija sino que abandone la institución. Si no le dan para manejar la institución que la abandone”, responde.

— El 20 por ciento que no les pagaron ¿ya está perdido para Artes de México?

— No, ese 20 por cierto casi todo es de este año y la parte del año pasado es menos de la mitad. Tal vez no lo paguen ahora pero lo tienen que pagar.

— ¿Ya les pagaron el dinero que corresponde al 80 por ciento?

— Ya nos hicieron el pago del 80 por ciento con la amenaza de no pagarte nada, si fuéramos grandes no hubiéramos firmado, todos somos pequeños. Éste es un pedacito de la deuda, el problema de financiar una empresa es mucho más grande.

— ¿Cómo va caminando Artes de México?

— Muy difícilmente. El grave problema es que la economía está detenida, el país va mal entonces la publicidad de la iniciativa privada desapareció. Siempre he cuidado no depender del gobierno y ese 5 por ciento del gobierno sigo teniéndolo.

— ¿Cómo recibirá Artes de México 2020?

— Este año sacamos un sólo número. No sé, la situación está en ese punto de que tal vez tengamos que cerrar. Si la Feria Internacional del Libro de Guadalajara no tuviera la idea de reservar tu lugar un año antes y pagar una parte del stand no estaríamos aquí.

JACARANDAS. Alberto Ruy Sánchez se encuentra en la 33 Feria Internacional del Libro de Guadalajara para promocionar su reciente libro de poesía: Dicen las jacarandas, editado por Era.

El libro contiene 38 poemas que hablan del juego de luces y colores que forman las jacarandas, o de cómo la palabra jacaranda proviene del guaraní y originalmente es un término masculino y escrito con acento.

“Mi fascinación por la jacaranda fue creciendo con los años pero desde que era niño había una jacaranda afuera de mi casa y me llamaba mucho la atención el árbol, la forma del árbol, la forma de las hojas que es como un plumaje”, señala.

Después, al autor le fascinó que la Ciudad de México se empezara a llenar de jacarandas.

“Últimamente ha crecido la población de jacarandas, sin embargo, hay una enorme agresión de la compañía de luz que manda a unos señores a romperlas, destruirlas para que no choquen con los cables. También hay una reacción un poco tonta de las personas que consideran que no son flores bellas que alguien puso en su banqueta y las quitan”, comenta.

Sobre el nombre de la jacaranda, Ruy Sánchez escribe: “Dicen que por un encargo citadino el florista y jardinero Sanshiro Matsumoto las trajo a México desde Brasil. Aunque Asiain encontró que alguna había antes en el país. Pero su nombre es guaraní y se llama ‘el Jacarandá’”.

Ruy Sánchez explica que el nombre quiere decir olorosa, fragante y proviene del guaraní, es decir, una lengua del Amazonas .

“Allá fue bautizada y el nombre se propagó. En Buenos Aires hay muchas y le dicen el jacarandá como en Brasil. Aquí en México se volvió femenina, se perdió el acento y lo llamamos las jacarandas. Es una planta migrante y es por eso que ese tema también está en los versos que escribo”, externa.

Eso, añade, “te lleva a pensar qué enigmas son las jacarandas, por qué son tan raras, por qué tienen esa forma de copas, es un tema fascinante que la poesía permite explorar”.

— ¿Qué encuentra en la contemplación de las jacarandas?

— Como lo dice Aurelio Asiain en el libro, él se dio cuenta que mirar y admirar frecuentemente y de manera distinta a las plantas se convirtió en un ritual, en el ritual del asombro. Yo encuentro la belleza y la posibilidad de explorar diferentes dimensiones humanas.

El poemario también es una invitación a reflexionar sobre el cuidado del medio ambiente.

“Nos pone a pensar que si fuéramos más cuidados con la jacaranda y pusiéramos una atención sostenida sobre su surgimiento seríamos mejores ciudadanos”, destaca.

 

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