Cultura


El exilio español trajo gente honesta y generosa: Adolfo Martínez Palomo

El Premio Crónica anuncia coloquio sobre su legado del 12 al 16 de agosto en El Colegio Nacional v Participarán Vicente Rojo, Francisco Bolívar Zapata, Carmen Tagüeña, Juan Villoro, Javier Garciadiego y Julia Carabias.

El exilio español trajo gente honesta y generosa: Adolfo Martínez Palomo | La Crónica de Hoy

El exilio español fue un ejemplo de diplomacia bien entendida del país, recalca Martínez Palomo.

Honestidad, generosidad y congruencia, son tres palabras con las que el investigador Adolfo Martínez Palomo (Ciudad de México, 1941) define a los exiliados españoles que llegaron a México hace 80 años. El doctor en ciencias médicas también considera que recibirlos fue un ejemplo de diplomacia bien entendida y de que las migraciones enriquecen a la sociedad.

En entrevista, Martínez Palomo señala que para recordar la migración positiva que resultó ser el arribo de los españoles en 1939, coordinará en El Colegio Nacional la jornada Legado del Eexilio Español a celebrarse del 12 al 16 de agosto.

Dicho evento incluirá testimonios de exiliados y miembros de El Colegio Nacional como el artista Vicente Rojo, de hijos de exiliados como Francisco Bolívar Zapata y Carmen Tagüeña, así como las reflexiones de Juan Villoro, Javier Garciadiego y Julia Carabias Lilo.

“Lo interesante de este exilio es la enorme variedad de campos en los que incidieron, científico o artístico; intervinieron arquitectos, ingenieros y gente que tuvo una razón muy importante para impulsar el desarrollo el país”, comenta Martínez Palomo.

El también miembro de El Colegio Nacional y Premio Crónica 2010 en Ciencia y Tecnología indica que convivió con muchos de los exiliados gracias a su padre, Manuel Martínez Báez, quien fue el encargado por el presidente Lázaro Cárdenas de dar la bienvenida a los niños de Morelia (los primeros en llegar, en barco, al país) y porque en su profesión como médico tuvo contacto con varios de ellos para encontrarles las condiciones adecuadas de trabajo.

“Era gente que había perdido todo, su hogar y familia. La reacción de México fue tan importante que se crearon instituciones como la Casa de España, que se convirtió en El Colegio de México; en realidad esta institución en sus orígenes se creó para albergar a algunos de los intelectuales españoles e iniciaran su trabajo”, destaca.

Lo que más le sorprendió a Martínez Palomo de los españoles en exilio que conoció fue su congruencia de pensamiento y con su modo de vida.

“Era gente discreta, abierta, generosa y que vivía casi modestamente; hablaban de honestidad y eran honestos, hablaban de fraternidad y practicaban la fraternidad. Es algo que se ha perdido como grupo. Es difícil decir hay un grupo de personas que son congruentes con su forma de pensar y forma de vivir”, indica.

Martínez Palomo ejemplifica con el padre de Julia Tagüeña, coordinadora general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, fue su maestro de física en El Colegio Madrid.

“Si revisamos su historia, ellos tuvieron que salir de España, huir a Rusia y pasar por Checoslovaquia en unas condiciones muy difíciles. El doctor Tagüeña fue un científico de primera, fue un militar importante que dirigió una de las grandes batallas de la Guerra Civil Española y lo teníamos en secundaria como maestro de física. Eso te da una idea de la sencillez y de la enorme generosidad”, recuerda.

—Las migraciones no sólo son dolor, ¿también son retroalimentación?

—Pudieron tener una vida digna. Fue una migración positiva para México. No creo que sería exagerado decir que la cultura mexicana no sería la misma sin la aportación de los exiliados españoles, inclusive, no se ha agotado la historia de todo lo que representaron, lo más importante fueron sus principios de rectitud y generosidad.

—¿El exilio español fue ejemplo de buena diplomacia?

—Fue excepcional que tuviéramos de presidente a Lázaro Cárdenas, quien tuvo esa visión de abrir las puertas cuando nadie quería aceptarlos. Es un ejemplo de diplomacia bien entendida, de entender que el aprender de otras culturas puede ser enriquecedor.

ACTIVIDADES. La jornada Legado del Exilio Español iniciará el lunes 12 de agosto a las 19:00 horas en El Colegio Nacional con la lectura de Pisar otros suelos del escritor León Felipe (1884-1968), a cargo de Diana y Pablo Bracho, y una introducción a cargo de Martínez Palomo.

“Leeré algo que dijo el poeta León Felipe para agradecerle a Cárdenas, son dos párrafos chicos pero muy impresionantes”, señala el investigador.

El martes 13 de agosto habrán dos mesas de discusión: La influencia del exilio español en la educación mexicana (17:00 horas) con la participación de José Sarukhán, Silvia Giorguli y Enrique Vila, Presencia del exilio español en El Colegio Nacional (18:00 horas) con Francisco Bolívar Zapata y Antonio Bolívar Zapata.

 El miércoles a las 19:00 horas se impartirá la conferencia Los exiliados como introductores del pensamiento moderno en México, el jueves (a las 18:00 hrs) se inaugurará la exposición Vicente Rojo. 80 años después y concluirá el viernes a partir de las 18:00 horas con las conferencias El exilio español y la llama de la libertad de México y experiencias de vida sobre el exilio.

“Con estas actividades no estamos haciendo una cuestión histórica sino un ejercicio de historia real”, señaló Martínez Palomo.

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