Opinión


“Ellos y nosotros. Marcos ERRE y el diálogo cultural México-EU”

 “Ellos y nosotros. Marcos ERRE y  el diálogo cultural México-EU” | La Crónica de Hoy

Escribo en esta ocasión sobre lo que me parece ha sido un acontecimiento mayor de la historia de las relaciones culturales entre México y Estados Unidos.

Tras los terribles acontecimientos en El Paso, Texas, el tema de la relación entre México y Estados Unidos. a través del arte y la cultura, resulta absolutamente estratégico y relevante para la relación bilateral con nuestro vecino del norte.

Hace unos días se inauguró una gran exposición retrospectiva del artista tijuanense residente en San Diego, California, Marcos Ramírez “Erre”, en uno de los sitios más importantes para las artes en los Estados Unidos: el Massachusetts Museum of Contemporary Art (Mass-Moca). La exposición se abrió al público en agosto; la inauguración oficial será en octubre; y estará en exhibición por dos años, lo que habla del peso y la importancia de esta retrospectiva.

El Mass-Moca  es una vieja fábrica del siglo XIX transformada en uno de los más grandes centros para las artes de los Estados Unidos, con siete edificios convertidos en museo y una área de exhibición de cerca de 12 mil metros cuadrados.

 Ahí se presenta la exposición retrospectiva de ERRE con el sugerente título “Them And Us”, (Ellos y nosotros) y que hace referencia a uno de los principales temas en la obra de nuestro artista: la frontera, la migración, la historia compleja de las relaciones entre ellos (los Estados Unidos) y nosotros (los mexicanos). O al revés, entre ellos (los mexicanos) y nosotros (los estadunidenses) porque precisamente Marcos Ramírez Erre, es un artista de identidad binacional, un representante ejemplar de lo que significa vivir y trabajar a ambos lados de la frontera.

Para alguien como ERRE, como para muchos millones de mexicanos que viven del otro lado de la frontera, los pronombres “ellos y nosotros” tienen una doble manera de leerse y de entenderse.  Definirnos como “ellos” y como “nosotros” alude a un desencuentro, a subrayar una diferencia, pero también implica un espacio obligado de convivencia, de diálogo e integración.

La muy notable trayectoria artística de ERRE se sostiene a partir de una serie de esculturas, video instalaciones, acciones performáticas de lo que se le llama site specific,  y proyectos conceptuales multidisciplinarios a partir de 5 temas constantes en su obra: la noción de frontera; la ciudad de Tijuana y su entorno urbano; México y su realidad política, histórica y social; la relación entre México y los Estados Unidos; y la relación e influencia de los Estados Unidos como imperio económico-militar en el contexto internacional.

“La manera en que nos percibimos a nosotros mismos, cómo construimos nuestra propia noción de identidad y de cómo dicha identidad es proyectada en el amplio ámbito de las relaciones humanas, es lo que explica mi obra” nos dice ERRE en una suerte de declaración de principios de su obra como artista.

Marcos Ramírez Erre, nació en Tijuana en 1961, y es quizá el único artista mexicano en cuya semblanza profesional se reúnen estas dos profesiones: abogado y albañil. En efecto, estudió leyes y se graduó como licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California Norte, pero más tarde vivió 17 años del otro lado de la frontera, fundamentalmente en California como obrero de la construcción.

En 1989 —aún manteniendo su actividad como constructor— empieza su incursión en el campo de las artes visuales, y el primer gran campanazo de su carrera como artista ocurrió en 1997, cuando participo en una de las edición del festival InSite, una serie de proyectos artísticos sobre el tema de la frontera que por varios años se realizó en Tijuana hasta convertirse en una referente internacional del arte conceptual con fuerte contenido social.

En 1997, en el marco de InSite, instaló justamente en la línea fronteriza que divide Tijuana de San Diego su ya célebre escultura monumental del caballo de troya de dos cabezas: “Toy-an Horse”. Se trata de la emblemática escultura de un Caballo de Troya madera de 10 metros de altura y 9 metros de largo, originalmente instalada en el Puerto de Entrada de San Ysidro en 1997, y que representa a los Estados Unidos y México como una criatura con dos cabezas que miran en direcciones opuestas.

La pieza fue construida en madera y su transparencia simboliza o bien el mutuo intercambio o la mutua invasión. La escultura intenta por lo tanto con su sola presencia la relación entre ambos países. Veintidós años más tarde, el artista exhibe para esta nueva exposición retrospectiva del MASS-MOCA  las cabezas ahora quemadas y sin cuerpo, como una alegoría del deterioro y las crecientes tensiones en la manera en que mexicanos y estadunidenses nos miramos el uno al otro: ellos y nosotros, nosotros y ellos.  Las cabezas de estos dos caballos de troya sugieren las conexiones continuas, pero dañadas, entre los dos países que ERRE considera, y son, su casa, una casa con dos techos, dos culturas, dos historias, dos lenguas, que se entrelazan y se tesan continuamente.

Desde 1997 ha participado en residencias, conferencias y muestras de arte en países como México, Canadá, Estados Unidos, Alemania, Suecia, Polonia, Portugal, Francia, España, Rusia, China, Cuba, Colombia, Puerto Rico, Chile, Brasil y Argentina. Por cierto, considero que ERRE es uno de los artistas que aún falta de estar presente en el pabellón mexicano de la Bienal de Venecia, el foro más importante para las artes contemporáneas y donde México participa regularmente.

Otro de los proyectos recientes de ERRE que llamó mucho la atención es el denominado “Delimitaciones” que realizó junto con el fotógrafo estadunidense David Taylor. Lo que hicieron para este proyecto fue marcar de nuevo los límites que dividen a México de los Estados Unidos en 1821, instalando 47 obeliscos construidos por ERRE a todo lo largo del actual territorio norteamericano, desde la costa del Pacífico hasta Port Arthur en Texas, mientras que Taylor documentó con fotografías este largo viaje. “Delimitaciones” se presenta como un cuestionamiento radical al sentido de las fronteras y los territorios desde los discursos nacionalistas e históricos.

Dos breves comentarios más sobre algunas de las piezas que se presentan en el Mass-Moca: la pieza OF-FENCE un juego de palabras con la palabra “of”, fuera, y” fence”, barda, y la palabra “offence”, ofensa. Se trata de una réplica escultórica de 100 metros de largo de la oxidada barricada de metal que ya forma parte de la vida cotidiana en Tijuana. El poder simbólico de la pieza nos ahorra mayores interpretaciones. Es un trabajo de absoluta actualidad y de enorme valentía.

Y finalmente su versión también ya emblemática de la bandera mexicana, colocada sobre la pared, pero dividida en tres paneles separados, como una expresión de nuestras divisiones como mexicanos, y con el detalle además de que la serpiente que es devorada por el águila, alcanza también a clavar sus colmillos sobre su ave de presa, una alusión a nuestro propio temperamento mexicano violento e insumiso.

 

 

edbermejo@yahoo.com.mx

@edbermejo

 

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