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“En México, desde niños somos testigos de cosas que no debimos haber visto”: Mayra Batalla

Entrevista. La actriz, protagonista de Noche de fuego, el filme de Tatiana Huezo que brilló hace unas semanas en Cannes, nos comparte su experiencia

“En México, desde niños somos testigos de cosas que no debimos haber visto”: Mayra Batalla | La Crónica de Hoy

Foto: (Cortesía Pimienta Films) Mayra Batalla expresó que acudir a Cannes fue un logro en sí mismo por la falta de apoyo económico que tuvieron.

Hace unas semanas, cuando Noche de fuego, el más reciente filme de Tatiana Huezo, debutó en el Festival de Cannes recibió una ovación de 10 minutos. Toda una hazaña del cine mexicano que ganó una Mención Especial del Jurado en la sección Una Cierta Mirada. En la proyección estuvo presente parte del elenco, entre ellas Mayra Batalla, que es una de las protagonistas del filme.

Rodada en Neblinas, Landa de Matamoros, un pequeño poblado en la sierra Gorda de Querétaro, Noche de fuego retrata la historia de amistad de tres niñas que viven en un lugar en el que es peligroso crecer siendo mujer. Las pequeñas tienen escondites bajo tierra para escapar de la amenaza de ser secuestradas y sus madres las entrenan para huir de la muerte y para escapar de aquellos que las convertirían en esclavas.

La película, ligeramente inspirada en la novela Ladydi de Jennifer Clement, es la historia de tres amigas que viven en un pequeño poblado en la montaña en medio de un contexto violento. Mayra nos cuenta su experiencia en este filme que ya está en la historia del cine mexicano:

“Mi personaje es la encargada de velar por la vida de esta niña en un lugar en la sierra donde está sin protección alguna en un lugar donde no hay hombres y en el que las mujeres han tomado sus roles con dignidad. Lleva el día a día al pendiente de que no desaparezcan sus hijas”, dijo.

¿Cuál es la historia del camino de Mayra para llegar a un proyecto de esta magnitud?

Llegué a este proyecto por casting. Natalia Beristain junto con su asistente Lucía Uribe fueron las que organizaron el casting. El proceso fue muy largo para el personaje de Rita, fueron entre cuatro y seis meses. Fue un casting muy particular, Tatiana vio dos escenas esenciales de la película, pero la parte más importante fue una entrevista personal muy particular que me hizo entender que lo que buscaba era una historia de vida que tuviera que ver con lo que ella quería contar. Hubo que esperar tiempo. Yo no lo sabía pero lo primero era que se tenían que encontrar a las niñas y posteriormente ver si entre ellas y yo podíamos construir una relación 

¿Cómo fue esa entrevista que te hizo Tatiana Huezo como parte del casting?

A grandes rasgos quería saber de mí, de mi niñez, de mi madre: mi historia de vida básicamente. Lo que te puedo adelantar es que mi origen es muy parecido al de Ana, la niña y de Rita, su madre a la que interpreto. En mi caso yo crecí con una madre viuda y sé lo que es hacerte cargo de tus hijos sola, y particularmente en un lugar en el que hay mucha violencia. Sé lo que es que tu madre haga todo lo que está en sus manos para protegerte y a veces no lo logre. 

También sé, como niña, estar en este mundo de la fantasía de cuando se es inocente. Me conecté mucho con eso de la historia. Quizás me adelanto pero a veces a los niños parece que se les ve como inválidos o poco inteligentes, como si los niños no tuvieran la capacidad de entender el contexto más rudo que les tocó vivir. Cuando eres niño y te pasan cosas fuertes, crees que la vida es así, pero igual juegas con inocencia. De eso es de lo que hablamos en esa entrevista. Supongo que Tatiana encontró esas conexiones de mi vida con sus personajes.

Es difícil imaginarnos que en México se puede crecer sin tener contacto con la violencia, ¿qué piensas de eso?

Pensar en la guerra contra el narco es irse a algo muy grande, pero es que en realidad todos desde niños somos testigos de cosas que no debimos haber visto. Yo me pregunto qué es una niñez perfecta. Yo creo que todos estamos al alcance de vivir cosas fuertes que nos marcan la vida y nos definen por muchos años. Las cosas difíciles también son parte de la niñez y hay que aceptarlas.

¿Cómo percibes la conexión entre la novela y la película?

La novela yo la leí hace poquito. Eso fue así porque nosotros tuvimos una especie de proceso al revés. Nunca leí el guion, Tatiana lo acordó con nosotros desde el inicio, lo que tuvimos fue un proceso previo con Fátima Toledo, que es esta conocida coach de actores debutantes. Ella trabajó en películas como La jaula de oro o Ciudad de Dios. Así que ellos no trabajan con el guion sino a partir de los actores debutantes y aunque yo sí era actriz, también se decidió que no se me diera el guion sino trabajar a partir de mis vivencias y generar una relación con mis compañeras actrices niñas. Por eso fue que leí el guion hasta mucho después de haber terminado de filmar y después leí la novela. Lo que puedo decir es que están muy alejadas una de otra, sí hay puntos en los que se encuentran pero Tatiana hizo otra cosa

Nicolás Celis nos dijo que al salir de verla lo primero que harás será querer abrazar a alguien, ¿qué tan impactante ha sido para ti?

Hacer esta película es la cosa más demandante que he hecho después de ser mamá. Fue un gran reto emocional y físico. Tatiana es la segunda persona más rigurosa en la vida y a mí me gusta trabajar así. Fue muy demandante, yo terminé ese rodaje rota. Por la historia, porque estuvimos tres meses en la Sierra Gorda, porque todas las condiciones eran muy complejas. También fue importante que Tatiana viene del documental, entonces acá no cabía la simulación. Las cosas debían pasar desde la naturalidad, teníamos que hacer tantas tomas hasta que ocurriera así, no había punto medio. 

Sí va a ser una película muy fuerte. Esa escena que han podido ver son la mamá con el machete fue la de un día tremendo, muy agotador física y emocionalmente. Pero seguro les va a gustar. Es una película inolvidable.

El hecho de que un filme mexicano brille en Cannes, ¿qué mensaje le da a nuestro país en tiempos en que nuestro cine vive en incertidumbre?

Hacer cine en México de ese tipo es muy difícil. A veces son las películas que menos apoyo tienen y exigen una demanda tremenda. Cuando no hay apoyos se vuelve mucho más difícil. Es una fortuna que haya personas como Nicolás Celis que vean más allá de un beneficio económico.

La realidad también es que películas como Noche de fuego son un garbanzo de libra. No muy seguido se tienen proyectos así. Yo creo que hay que combinar entre este tipo de proyectos y los otros que también ayudan a que crezca la industria. Todo es muy complejo, incluso ir a Cannes, que Marya, mi compañera actriz y yo hayamos ido fue un logro económicamente porque hay muy poco apoyo. Cuando fuimos nos gastamos los ahorros. Lo que nos quedó en medio de esta pandemia que además es otro golpe, por muchos meses sin trabajo. 

¿Cómo viviste el año del confinamiento?

Sí paré alrededor de seis o siete meses, porque no se podía hacer mucho desde casa. Afortunadamente ahorita ya hay mucho trabajo. Y eso es bueno porque ya es insostenible estar guardados sin tener como ganar dinero para poder vivir. Hay a quienes les fue mucho peor como gente que trabaja en el staff. Afortunadamente yo lo pude sobrellevar en familia pero sí ha sido tremendo.

Dices que Tatiana Huezo es la segunda más rigurosa que conoces, ¿quien es la primera?

La primera es mi marido, quien es un compositor de orquesta, así que veo su rigor y su amor por el detalle. Esa atención al detalle, es importante. Dicen que en los detalles está el diablo, que en los detalles está la diferencia y creo que es verdad. Así era Tatiana, su forma de ser nos llevó más allá. No fue fácil porque no solo fue a nivel personal, sino que nos llevó a todo el crew a otro lugar en el que no se acostumbra a trabajar. Pero nos enseñó que esa forma de trabajar es su tesoro y había que tomarlo.

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