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En un siglo, la censura en México pasó del encarcelamiento a la ejecución: Ana María Serna

A partir de los años 30 del siglo XX los periodistas dejaron de estar en juicios sobre la libertad de expresión e inició otro tipo de control más duro y creció la violencia, explica

En un siglo, la censura en  México pasó del encarcelamiento  a la ejecución: Ana María Serna | La Crónica de Hoy

En México, la censura y los obstáculos a la libertad de expresión cambiaron en poco más de 100 años.  Al inicio del siglo XX se ejercía una censura judicial, acompañada de encarcelamiento de periodistas, pero a partir de los años 30 del siglo pasado la censura comenzó a ejercerse por medio de presiones políticas, precarización del trabajo, agresiones violentas y ejecuciones de periodistas. Así lo explicó a Crónica la historiadora Ana María Serna Rodríguez, investigadora del Instituto Mora y autora de los libros: Se solicitan reporteros y Delitos de imprenta en México.

Desde hace casi dos décadas, Serna Rodríguez ha investigado los procesos en los que el periodismo ha contribuido para la construcción de la democracia en México y cientos de casos en los que una publicación derivó en juicios y encarcelamiento de informadores. Uno de sus hallazgos ha sido el cambio histórico en el que los periodistas dejan de enfrentar demandas y padecen otras formas de represión más asociadas con la fuerza y la violencia.

Si durante el siglo XIX y principios del XX fueron comunes los juicios, esto cambió drásticamente:

“Lo que pasó en México a partir de los años 30 del siglo XX fue que periodistas y políticos dejaron de protagonizar juicios que trataban sobre el tema de la libertad de expresión. En lugar de esto comenzó a funcionar otro tipo de control más duro y creció la violencia. Hay que aclarar que la violencia contra periodistas en México es añeja. No hay que creer que este problema llega con las grandes bandas del narcotráfico, las cosas ya estaban muy descompuestas desde antes con el fortalecimiento del régimen revolucionario, el fortalecimiento del Ejército, otros cuerpos de seguridad y políticos como Maximino Ávila Camacho que ejercieron gran presión sobre los medios de comunicación”, indica.

La doctora en Historia de América Latina por la Universidad de Chicago y especialista en historia social fue primera científica social becada en México por el programa Prensa y Democracia (Prende) y como parte de diferentes proyectos ha estudiado los expedientes digitalizados de la Suprema Corte de Justicia sobre juicios en torno a los llamados Delitos de imprenta o Delitos contra el honor.

ENCARCELAMIENTOS REPETIDOS. La libertad de expresión en México está garantizada en los artículos 6 y 7 de la Constitución y para reglamentarla se propusieron varias iniciativas de Ley de Imprenta, pero en los hechos, los juicios relativos a supuestos abusos en la libertad de expresión usan el Código Penal para acusar a periodistas que presuntamente dañan el honor de personas.

“A principios del siglo XX encontramos historias como la de Filomeno Mata, quien fue un periodista muy importante de la transición entre el Porfiriato y la Revolución, pero por su trabajo estuvo encarcelado 45 veces o más. Estuvo tantas veces detenido que, como parte de una broma, tenía una tarjeta de presentación donde decía su nombre y como dirección ponía: Cárcel de Belén. Esto siempre se procesaba como parte a lo que llamaban los delitos contra el honor”, indica Serna, quien recuerda que uno de los cánceres de la dictadura de Porfirio Díaz había sido la persecución de periodistas.

En total, Ana María Serna logró identificar 122 casos de periodistas encarcelados hasta el año 1931. Son sólo juicios de periodistas que pidieron amparo a la Suprema Corte y la investigadora supone que debieron existir cientos de casos más de periodistas que fueron encarcelados, pero no pidieron protección a la Suprema Corte.

“Trabajé mucho con los expedientes para tratar de reconstruir un mundo en el que los periodistas se defendían en juicios; algunos eran abogados y otros fueron defendidos por abogados que defendían a periodistas. Sí dieron la batalla judicial y se nota que en mucho casos los periodistas conocían mejor la ley que quienes los acusaban, aunque no siempre ganaron los juicios porque en muchos casos se favoreció al poder por cercanía al régimen”, dice la Doctora Serna.

Todos estos casos han sido reunidos por Ana María Serna en un libro que se llama Dolo y malicia, que está por publicar en una co edición del Instituto Mora y la editorial Tirant lo blanch, en una colección que coordina Pablo Mijangos, especialista en historia del derecho. La base de esa investigación son los archivos de la Suprema Corte, pero la Doctora en Historia y un grupo de estudiantes becarios del Instituto Mora hicieron revisión de otros archivos como el Archivo General de la Nación, el Tribunal Superior de Justicia, el archivo de la Ciudad de México, la Secretaría de la Defensa, la Biblioteca Lerdo y la Hemeroteca Nacional.

“El último caso que yo abordé para este libro fue la desaparición de Luis Cabrera, a principios de los años 30s. Él era un hombre muy importante y un día no llegó a su casa. Su esposa escribió a muchas personas denunciando la desaparición y escribió a la Suprema Corte. Después de días, Luis Cabrera terminó apareciendo en Guatemala desde donde escribió un telegrama a su esposa para decirle que los militares lo habían echado del país por un texto que escribió. No lo maltrataron físicamente, pero lo sacaron de México, sin juicio, porque publicó en un periódico un discurso que había dado en un teatro y que se llamó El balance de la Revolución. Esto generó gran enojo al gobierno en turno y en lugar de hacerle un juicio, lo desaparecieron. Por fortuna en este caso sí apareció, pero a partir de los años 30, en adelante, se fortaleció la censura cuando se consolida el poder de algunos grupos”, indica Serna Rodríguez.

En el trabajo de la autora Se solicitan reporteros, lo más importante no es investigar a los políticos, ni las batallas, sino los procesos que construyen mentalidades, idiosincracia, cultura, usos y costumbres.

“A mí me interesa construir lo que podemos llamar la Historia social del periodismo y su contribución para que en México existan procesos democráticos. Para esto he tenido que recurrir a entrevistas y a la historia oral pues hace falta mucha información sobre cómo se ejercía esta profesión. Así tuve oportunidad de entrevistar a grandes periodistas como Miguel Ángel Granados Chapa, Javier Romero, Humberto Musacchio, Federico Campbell y Luis Gutiérrez, entre otros, pero en este camino fui invitada a trabajar en un proyecto de la Suprema Corte de Justicia para revisar expedientes digitalizados y me tocó investigar expedientes de juicios relacionados con difamación y calumnia”, comenta la investigadora del Instituto Mora.

“En México no se ha presentado el fenómeno de la censura previa, como ocurrió en algunas sociedades donde las autoridades leían los textos antes de que fueran publicados. Aquí te dejan publicar lo que quieras y después viene el ramalazo si a alguien no le gusta porque es muy fácil decir que alguien te insultó; que ensució tu reputación o a tu persona. La clave de todos estos juicios es si en un escrito hay o no la intención de dañar, es decir, si hay dolo. Esto termina por definirse por la interpretación subjetiva que el juez hace del texto, por esto una investigación histórica completa necesita el expediente del juicio, el texto que provocó juicios y toda la información posible sobre el momento y contexto en que se publicó el juicio”, concluye la científica social.

Discípula de Friedrich Katz. Ana María Serna afirma que bajo la guía del historiador austriaco Friedrich Katz aprendió a hacer investigación con un grado más allá de seriedad; con mucha estructura y capacidad de argumentar. “Durante mi posgrado en la Universidad de Chicago, bajo la dirección de Friedrich, adquirí herramientas sobre cómo construir un argumento. El trabajo que hacemos siempre parte de proponerte una pregunta de investigación e ir contestando la respuesta con una base muy sólida en fuentes primarias, comprobables, con resultados que construyen una solución al problema”.

 

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