Opinión


Enrique Carpizo

El punto bueno es que los federales ya tienen un representante legal de mucho mayor efectividad que los abogados impresentables que hicieron su aparición en los primeros días. Lo malo –y de allí que le demos el abajo– es que Enrique Carpizo ha decidido guardarse para sí la estratagia legal que conduciría a los federales rebeldes a la ansiada indemnización laboral. La tiene, pero la calla: Mucha aparición pública pero muy poco de poner sobre la mesa la desaparición de la materia de trabajo de la PF, es decir, la desaparición de la labor para la que fueron contratados y la obligatoriedad consecuente de que el gobierno, como cualquier patrón, liquide conforme a derecho a estos uniformados, Carpizo opta por un camino que le da presencia pública, pero que prolonga un conflicto.

Enrique Carpizo | La Crónica de Hoy

 El punto bueno es que los federales ya tienen un representante legal de mucho mayor efectividad que los abogados impresentables que hicieron su aparición en los primeros días. Lo malo –y de allí que le demos el abajo– es que Enrique Carpizo ha decidido guardarse para sí la estratagia legal que conduciría a los federales rebeldes a la ansiada indemnización laboral. La tiene, pero la calla: Mucha aparición pública pero muy poco de poner sobre la mesa la desaparición de la materia de trabajo de la PF, es decir, la desaparición de la labor para la que fueron contratados y la obligatoriedad consecuente de que el gobierno, como cualquier patrón, liquide conforme a derecho a estos uniformados, Carpizo opta por un camino que le da presencia pública, pero que prolonga un conflicto.

Comentarios:

Destacado:

COLUMNAS ANTERIORES

LO MÁS LEÍDO

+ -