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Esperamos un cambio en Conacyt; la presión de la huelga sigue: Siintracatedras

Segunda parte. La dependencia acumula demandas por despido injustificado que perderá: Carolina Robledo, catedrática y sindicalista

Esperamos un cambio en Conacyt; la presión de la huelga sigue: Siintracatedras | La Crónica de Hoy

Carolina Robledo Silvestre ha desarrollado su carrera de investigación en el CIESAS, donde coordina el grupo de Investigación en Antropología Social y Forense. (FOTO: EFE)

“Tenemos compañeros que ahora están manejando taxis, porque no hay oportunidades de empleo dignas para quienes terminamos un doctorado”.  Otros jóvenes académicos han optado por salir del país ante un panorama laboral cerrado, señala Carolina Robledo, catedrática Conacyt adscrita al CIESAS, donde ha trazado su carrera como investigadora desde hace un lustro. 

No todos los catedráticos han tenido las mismas oportunidades de desarrollo y ninguno, salvo contadas excepciones, tiene garantizada su seguridad laboral. La académica forma parte del Sindicato Independiente de Trabajadoras y Trabajadores de Investigación de Cátedras Conacyt (Siintracatedras), donde se encarga del enlace con la prensa. 

Carolina se dice agradecida con el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Centro Conacyt, donde se ha desarrollado en igualdad de condiciones, excepto en los derechos laborales. Al igual que otras instituciones receptoras (IR), el CIESAS no ha tenido oportunidad de ofrecer una plaza a la académica, como era el plan original del programa, esa es una fortuna de muy pocos, dice. Aunque aún no tienen la estadística, no puede ser mayor que los despidos del programa en los últimos dos años: 633%, la mayoría de los cuales son por no pertenecer al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) –37%­–, lo cual no podría ser causal de despido de acuerdo a la Ley Federal del Trabajo. Cualquier abogado, incluso si representa a Conacyt, lo sabe.

“No sabemos cómo nos irá con el nuevo reglamento del SNI, pero hasta ahora los despidos de catedráticos por no pertenecer al sistema se han convertido en demandas laborales en contra de Conacyt, porque son despedidos injustificados (no tienen fundamento legal). Sí, es un requisito en los lineamientos de Cátedras, pero que para cualquier abogado son irregulares, por no decir ilegales”, señala la investigadora en entrevista. 

No se puede despedir a nadie por el resultado de una evaluación en el SNI, enfatiza, que es un sistema de estímulos, el cual además es excluyente –beneficia principalmente a académicos hombres del centro del país, quienes “acaparan privilegios”– y depende de disponibilidad presupuestal. 

CONACYT PERDERÁ DEMANDAS. 

La investigadora, coordinadora del grupo de Investigación en Antropología Social y Forense en el CIESAS, enfatiza que lo anterior está generando un despilfarro de recursos por parte de Conacyt y no sólo en abogados que atienden juntas todos los días en las oficinas de Conciliación y Arbitraje, sino porque son demandas que perderán sin remedio, “son despidos injustificados ante la ley”.

De acuerdo con datos obtenidos por periodistas mexicanos, publicados en la revista Science en el artículo “A lack of humanity…”, desde junio de 2020, la dependencia federal enfrenta 145 demandas por despido injustificado, acumulando 157 millones de pesos en daños, la mayoría provendrían de investigadores de Cátedras Conacyt.

“Ese dinero se podría invertir en cosas más importantes e incluso ese tipo de demandas se podrían evitar si Conacyt se sienta con nosotros a negociar un contrato colectivo de trabajo, que prevendría esas violaciones a derechos humanos que se convierten demandas laborales”. 

La abogada de Siintracatedras, refiere Robles, lleva al menos una docena de demandas, pero hay muchos compañeros ex catedráticos que llevan a cabo sus demandas de forma individual. 

“Por eso, también los invitamos a que se sumen al sindicato, puesto que es muy importante acompañar y proteger a quienes han sido dados de baja, son parte de nuestra comunidad. Es mejor una defensa colectiva, acompañada y con protección común que estar solo, eso es muy desgastante, porque Conacyt también tiene sus estrategias de desgaste, de retrasar procesos, así como los mismos juzgados, así que invitamos a los compañeros a que se sumen para que sus procesos sean protegidos colectivamente”.

MUJERES SINDICALISTAS. 

Robledo Silvestre refiere que la conformación y aceptación del sindicato –que cubre el 30% de la comunidad como marca la ley (alrededor de 400 catedráticos), aunque en una tercera etapa a la que se han adelantado– no ha sido fácil, debido a la descalificación y estigma entorno al sindicalismo mexicano, el charro. No obstante, cada vez se suman más catedráticos y catedráticas, bajo el nuevo esquema de la Ley Federal del Trabajo, que establece garantías democráticas, de horizontalidad y transparencia. “Adicionalmente, tenemos un liderazgo mayoritariamente femenino: casi todas las integrantes del consejo directivo colegiado somos mujeres, lo cual es sui generis en el sindicalismo mexicano y mundial, no es común”. La garantía de esta conformación, dice, es que prevalece una perspectiva de género, la cual ha estado ausente en muchos despidos, así como en el grueso de todo el sistema académico nacional. 

El trabajo de los catedráticos desde Siintracatedras, señala Carolina Robledo, es revitalizar el sindicalismo para sumar a más investigadores del programa, quienes en sus inicios se consideraban “jóvenes”, pero que después de los 40 –promedio al que están llegando o ya rebasaron– ya no son elegibles para competir por una plaza. “Estamos preocupados por nuestros compañeros de generación, pero también por los estudiantes que estamos preparando y no tienen oportunidades de empleo”.  

El tema de Cátedras va más allá, es la apuesta por revitalizar la ciencia e investigación nacional bajo esquemas laborales propicios, por ello, Carolina Robledo enfatiza que vale la pena rescatarlo y fortalecerlo. “Pero con un candado sobre los derechos laborales o de lo contrario llegará otra administración a desmantelar el programa”. 

Después de su tercera reunión con los abogados de Conacyt, sin consensuar la firma de un contrato colectivo de trabajo, y ante la publicación de los nuevos lineamientos de la dependencia para el programa, los jóvenes científicos e investigadoras esperan que haya un viraje en las negociaciones a finales del mes, puesto que “la presión de la huelga se mantiene hasta el 3 de julio”, apunta la académica, “y esperamos no tener que activarla, aunque es nuestro derecho”. 

Sindicato solicita apoyo de la comunidad 

Sintracatedras solicita el apoyo de la comunidad científica nacional y de la sociedad mexicana para instar a la directora del Conacyt, dra. María Elena Álvarez-Buylla, a negociar un Contrato Colectivo de Trabajo que dignifique las condiciones laborales de la nueva generación de investigadores/a adscritos/as a este Programa, refiere el sindicato en un comunicado .

El Consejo se ha negado a establecer esta negociación en condiciones de bilateralidad y, al contrario, ha modificado unilateralmente los lineamientos de Cátedras sosteniendo las violaciones a los derechos laborales del personal adscrito a este programa, al mantener la figura de trabajadores de confianza y no reconocer nuestra condición de trabajadores de base.

Los nuevos lineamientos representan una mayor vulnerabilidad de las y los trabajadores al colocar en ellos “...la obligación de procurar su inserción laboral en al Institución Receptora”, cuando tendría que ser una tarea del propio CONACyT, a lo cual se comprometió desde el 2019 sin que se haya presentado algún avance en esta dirección.

Les invitamos a firmar esta carta para apoyar nuestro objetivo: “Derechos laborales para una ciencia con pertinencia social”, la cual se encuentra en https://bit.ly/35QLJOI

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