Opinión


Extinción y pérdida de las lenguas, nuevo libro de El Colegio Nacional

Extinción y pérdida de las lenguas,  nuevo libro de El Colegio Nacional | La Crónica de Hoy

Las dificultades de me?todo y jerarquizacio?n de las causas sociales que dan lugar a la Extinción y pérdida de la lengua, como se titula el nuevo libro publicado por El Colegio Nacional, son abordadas en este volumen coordinado por el colegiado Luis Fernando Lara, en el que destacados especialistas analizan los procesos que intervienen en la transformación y adaptación de las lenguas a partir de diversos casos de estudio, así como el desarrollo del español en Estados Unidos y su papel como lengua de comunicación científica.
Los textos incluidos en este libro, que se encuentra disponible en librerías y en versión digital en libroscolnal.com, corresponden a las ponencias que se presentaron durante el Primer Encuentro Libertad por el Saber, llevado a cabo del 16 al 22 de octubre de 2016 en El Colegio Nacional.
En Extinción y pérdida de la lengua, los doctores Miguel Leo?n-Portilla y Yolanda Lastra presentan el tema del na?huatl en la antigu?edad y en la e?poca contempora?nea; las profesoras Martha C. Muntzel y Aileen Marti?nez dan cuenta del esfuerzo actual de la comunidad hablante de tlahuica por recuperar su lengua, que sobrevive en el sur del Estado de Me?xico, en las cercani?as del estado de Morelos. 
El doctor Giorgio Perissinotto expone el caso del espan?ol en Alta California, donde la relacio?n entre el ingle?s y el espan?ol ha sido secularmente conflictiva. Por último, el doctor Rainer Enrique Hamel discute un tema de gran relevancia contempora?nea, al cual todavi?a no se le presta la atencio?n que merece: el desplazamiento creciente del español por el inglés en la comunicación científica.
A continuación reproducimos unos fragmentos del capítulo Panorama de los procesos de la pérdida, extinción y adaptación de las lenguas, escrito por el colegiado Luis Fernando Lara, también autor de la presentación. 
“Si bien en nuestros días sigue habiendo lingüistas que creen que las lenguas evolucionan por sí solas como organismos vivientes, los conocimientos que nos depara la lingüística moderna, tanto en sus exploraciones acerca de la estructura de las lenguas como en cientos de investigaciones acerca del ámbito social en que se hablan, permiten afirmar que la idea de las lenguas como seres vivientes y, en consecuencia, la de que mueren igual que los seres humanos, es equivocada. Por eso, en el marco de este encuentro dedicado al tema general “Pensar la muerte”, hemos preferido hablar de la pérdida y la extinción de las lenguas, para eliminar la idea de su muerte y reconocer, a la vez, que hay lenguas que se pierden y llegan a extinguirse. Las lenguas existen en tanto haya personas que las hablen; las personas mueren; las lenguas desaparecen cuando toda su comunidad o bien muere, o bien cambia de lengua.”
“Comenzaré por el tema de la extinción. Basta con mirar, por ejemplo, la Geografía de las lenguas y carta etnográfica de México, publicada por Manuel Orozco y Berra en México, en 1864, para darse cuenta de la cantidad de lenguas que, aparentemente, ya habían desaparecido del territorio mexicano para la época en que llevó a cabo su recopilación. Por ejemplo, en el estado de Durango Orozco afirma que desaparecieron las lenguas cácari, zacateco, irritila y toboso, quizá cercano al apache; en Durango y Chihuahua el julime, quizá pariente del tepehuano; en Sonora, tepahue, macoyahuy, vayema, putima, baturoque y teparantana. No hay certeza de que éstas hayan sido lenguas diferentes y no se conocen sus características estructurales; muy bien puede tratarse de designaciones de tribus y pueblos (que podrían tener las mismas lenguas que otros) y no de lenguas, pero se puede considerar como un hecho que aquellos pueblos nómadas del norte, diferentes de los mesoamericanos y sus civilizaciones, al desaparecer a causa de las guerras y escaramuzas que constantemente se suscitaban con los conquistadores y los colonizadores, o al asimilarse a ellos, hayan realmente muerto al paso de los años, o hayan adoptado el español y, en consecuencia, se hayan perdido sus lenguas”.
Este adelanto precede a los siguientes textos y autores: Migue León-Portilla escribe Perduración y riesgos en la supervivencia del náhuatl desde la Independencia de México hasta el presente. Yolanda Lastra es la autora de Ejemplos de desplazamiento y conservación dentro de la pérdida gradual de hablantes en el náhuatl contemporáneo.
Marta C. Muntzel y Aileen Martínez escriben Desaplazamiento y revitalización de la lengua y la cultura tlahuica (grupo otopame): una lucha comunitaria. Giorgio Perissinotto es autor de El español en Estados Unidos: orígenes, agonía y resurrección, y Rainer Enrique Hamel titula a su texto ¿Pensar la muerte del español en las ciencias o buscar alternativas plurilingües al monopolio del inglés? Hacia políticas del lenguaje en las ciencias y la educación superior en América Latina.
Extinción y pérdida de la lengua se encuentra disponible en librerías en su versión impresa, y el libro digital en libroscolnal.com

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