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Fallece Mario Molina, el único científico mexicano ganador de un Nobel

El científico murió ayer en la capital a los 77 años / Su trabajo científico permitió los acuerdos para combatir el adelgazamiento de la capa de ozono. Contribuyó en investigación sobre transmisión aérea del COVID

Fallece Mario Molina, el único científico  mexicano ganador de un Nobel  | La Crónica de Hoy

Molina falleció el día que se anunció el Nobel de Química 2020.

“Publicamos nuestros hallazgos en Nature, en un artículo que apareció en la edición del 28 de junio de 1974. Los años que siguieron a la publicación de nuestro artículo fueron frenéticos, ya que habíamos decidido comunicar el problema del ozono y los CFC no sólo a otros científicos, sino también a los responsables políticos y los medios de comunicación. Nos dimos cuenta de que esta era la única forma de asegurar que la sociedad tomara algunas medidas para aliviar el problema”.

Las palabras de Mario Molina se refieren a algunos detalles del momento histórico y el hito científico que logró junto con su mentor y colega Frank Sherwood Rowland,  así como con Paul Crutzen, una investigación trascendental que no sólo les valió el Nobel de Química hace 25 años, sino que salvó a la humanidad de la tragedia climática que significaba el adelgazamiento de la capa de ozono. El mismo día que se anunció el Nobel de Química 2020 a las científicas Emmanuelle Charpentier y Jennifer A. Doudna, falleció a los 77 años el único mexicano que ha ganado un Premio Nobel en ciencias. 

El deceso fue confirmado la tarde de ayer por la máxima casa de estudios, alma mater de Mario Molina. “La Universidad Nacional Autónoma de México informa del lamentable fallecimiento del doctor Mario Molina, distinguido universitario, Premio Nobel de Química 1995”.

Por su parte, el Centro Mario Molina externó que “con profundo dolor, comunicamos el fallecimiento del Dr. José Mario Molina Pasquel Henríquez acaecido el día de hoy en la Ciudad de México. Su esposa, sus hijos y sus hermanos agradecen las muestras de cariño y pensamientos en estos difíciles momentos. El Dr. Mario Molina parte siendo un mexicano ejemplar que dedicó su vida a investigar y a trabajar en favor de proteger nuestro medio ambiente. Será siempre recordado con orgullo y agradecimiento”.

Por su parte el rector de la UNAM, Enrique Graue, emitió un mensaje donde expresó que Mario Molina “nos deja un ejemplo de rigor académico ejemplar y de la importancia que tiene para la humanidad la investigación, de la entrega cotidiana en la búsqueda cotidiana de la verdad y de la importancia de compartir el conocimiento. Su partida es una enorme pérdida para la UNAM, para la nación y para la ciencia universal. La universidad y la ciencia mexicana están de luto y se adhieren al dolor de sus seres queridos, se queda así con nosotros su memoria y su espíritu”.  

Por otra parte, el Presidente y legisladores lamentaron el fallecimiento del científico.

MOLINA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO. Líneas arriba, el mensaje autobiográfico para el Premio Nobel del mexicano resalta su preocupación social y medioambiental, la cual no cejó aún tiempo después de que sus investigaciones dieran sustento y base científica al Protocolo de Montreal, que protege a la capa de ozono contra los clorofluorocarbonos (CFC). Desde entonces Molina mantuvo una férrea postura y preocupación que resonó a lo largo de la última década con un nuevo reto planetario: el cambio climático. 

“Mario Molina fue una de las figuras más importantes en la escena internacional en relación con el cambio climático, el ambientalismo y los desafíos que la naturaleza enfrenta por el pernicioso papel del ser humano, recibió el Premio Nobel el mismo año que Paul Crutzen, científico que propuso rebautizar a nuestra era geológica como antropoceno para señalar de qué manera el ser humano ha incluido en la desaparición de especies, calentamiento global y en otros aspectos que están dañando nuestra biosfera”, refirió Juan Villoro, miembro de El Colegio Nacional, al que también perteneció Mario Molina desde 2003. 

El escritor y Premio Crónica añade que Molina Molina defendió el planeta, el equilibrio ecológico y fue un científico notable a quien se le encomendó un proyecto internacional decisivo para reducir el hueco en la capa de ozono. “Fue un compañero entrañable dentro de El Colegio Nacional que puso siempre el acento en oír a los demás, en fomentar el diálogo como parte esencial del quehacer científico y del conocimiento, una persona intachable en cuanto a su compromiso ético y un gran especialista en su campo que nos va a hacer mucha falta”.

A su vez, el arqueólogo Leonardo Luján y también Premio Crónica lamentó en redes sociales el fallecimiento del químico. “En El Colegio Nacional estamos de luto por el tristísimo fallecimiento del Dr. Molina, persona tan respetada como querida entre los miembros de esta benemérita institución. Se va un grande de grandes, Premio Nobel de Química. ¡Lo extrañaremos muchísimo!”.

MOLINA CONTRA EL COVID. El trabajo de Mario Molina fue incansable tanto en la investigación científica y academia, como en la divulgación de las ciencias medioambientales; adicionalmente, fue coautor de una investigación fundamental para reconocer la transmisión aérea del SARS-CoV-2, así como la importancia del uso de cubrebocas/mascarilla. 

Tan sólo en junio pasado, el Nobel publicó con otros colegas de la Universidad de Texas A&M, el Tecnológico de California (Caltech) y la Universidad de California en San Diego, que el coronavirus no sólo viaja por el aire en gotas de saliva, sino que además se pega en otras partículas sólidas muy pequeñas, como las llamadas PM2.5, con lo que puede trasladarse más lejos.

“Nuestra recomendación muy clara es usar cubrebocas. Hay que tenerlo puesto todo el tiempo”, dijo el Nobel de Química en una videoconferencia con la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, el pasado 15 de junio.

En septiembre, Investigadores de la Universidad de Florida “cultivaron” SARS-CoV-2, desarrollando un método que comprobaba lo expuesto por Molina y sus colegas, con lo que se asentaba de forma indiscutible la importancia del uso de cubrebocas. Sobre este tema, Mario Molina expuso su última conferencia en vida, en el ciclo Viernes Viral de El Colegio Nacional, a cargo de Antonio Lazcano. 

“Hace unos días participó en la sesión de consejo en El Colegio Nacional de modo que su muerte es algo que nos ha tomado por sorpresa, siendo él una persona muy activa hasta su último momento”, añade Villoro. “Acompañamos a su familia en su dolor y recordamos a todas las personas que quisieron a Mario Molina, que su estela continúa entre nosotros, y le dedicaremos nuestro próximo Coloquio Libertad por el Saber, dedicados a temas de biodiversidad y desarrollo sustentable que él defendió en vida; será un mínimo homenaje a la invaluable trayectoria de Mario Molina”.

ESFUERZO INTERNACIONAL. Mario Molina fue profesor en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en el periodo 1989-2004; profesor e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México entre 1967 y 1968; de la Universidad de California, Irvine, entre 1975 y 1979 y del Laboratorio de Propulsión a Chorro del Instituto Tecnológico de California (caltech) en el periodo 1982 a 1989. Fue miembro de la Academia Nacional de Ciencias y del Instituto de Medicina de los Estados Unidos, y en abril de 2011 formó parte del Consejo de Asesores de Ciencia y Tecnología del Presidente Barack Obama.

El Nobel de Química de 1995 es sin duda uno de los científicos mexicanos más reconocidos en el mundo, acreedor de todo galardón, lo cual no es poca cosa para alguien cuyo trabajo tuvo un efecto planetario y del cual resultó una colaboración mundial que en la actualidad se resiste a repetirse.

“Este problema global nos ha demostrado que los diferentes sectores de la sociedad pueden trabajar juntos —la comunidad científica, la industria, las organizaciones medioambientales, representantes de gobierno y quienes hacen las políticas— para alcanzar acuerdos internacionales”. El científico se refería al Protocolo de Montreal durante su lectura Nobel en diciembre de 1995, pero es algo que esperaba sucediera nuevamente para enfrentar la pandemia y más aún, el cambio climático.

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