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Falleció Marie Fredriksson, icónica vocalista del grupo Roxette

La intérprete perdió la vida a los 61 años, luego de luchar los últimos 17 contra un cáncer cerebral. Fundó Roxette con Per Gessle, en 1986.

Falleció Marie Fredriksson, icónica vocalista del grupo Roxette | La Crónica de Hoy

La cantante fundó Roxette con Per Gessle, en 1986. (Foto: Especial)

"Nunca miro atrás. Me importa el presente. Para mí la música es mi mundo y el mundo que ha acompañado a todos. Me gusta mirar de frente hacia el futuro. Espero el éxito lejos de la vida y la muerte. Descansar el día de mañana mientras colecciono estrellas con diversos sonidos", expresó la cantante Marie Fredriksson, en una de sus últimas entrevistas. La vocalista del icónico grupo Roxette falleció a los 61 años, tras pasar los últimos 17 luchando contra un cáncer diagnosticado después de un desmayo en el baño, que le causó un traumatismo craneal.

La información sobre su muerte fue confirmada por su gerente de prensa, Marie Dimberg. “Con gran tristeza tenemos que anunciar que uno de nuestros artistas más grandes y queridos se ha ido. Marie Fredriksson murió en la mañana del 9 de diciembre en la suite de su antigua enfermedad”, escribió Dimberg en un comunicado de prensa.

La enfermedad en Fredriksson fue descubierta el 11 de septiembre de 2002; ese día “comenzó el infierno” según las propias palabras de la compositora en su autobiografía Escucha mi corazón (título que se deriva de su tema “Listen to my heart”), en el cual narró en primera persona los hechos más dolorosos de su vida.

De acuerdo a su relato todo comenzó de manera paulatina. Primero empezó a olvidar las letras de sus propias canciones. Hasta que una mañana se desmayó en su propiedad y se encendieron las alarmas. Cuando se despertó estaba en un hospital y le dieron la dura noticia: tenía cáncer cerebral.

Hace tres años un artículo en Suecia le dio la vuelta al mundo por su título: “Marie Fredriksson, la inmortal cantante de Roxette que le pelea a la vida con sus ovarios de plomo”, el cual bien podría definir su vida, pues desde la infancia ésta estuvo marcada por la tragedia. Cuando ella tenía apenas siete años murió su hermana mayor, Anna-Lisa, de 20 años, en un accidente automovilístico. Desde ese momento tuvo que aprender a transformar todo su dolor en resiliencia para salir adelante.

El dolor la llevó a refugiarse en la música. Fue en ese entonces que aprendió a cantar y tocar el piano. En su juventud, mientras llevaba a cabo sus estudios, fundó las bandas Strul y Mamas Barn, pero éstas no tuvieron éxito, por lo que decidió lanzarse como solista. Finalmente, en 1984, hace su debut con Het Vind, álbum que alcanza el éxito casi de inmediato. Dos años después lanzó Den Sjunde Vågen, disco que la convertiría en todo un icono musical en Suecia.

Convertida en estrella, en 1986, fundó Roxette junto a su amigo y compañero musical Per Gessle. Juntos alcanzaron el éxito en poco tiempo, convirtiéndose no sólo en estrellas locales, sino también en un fenómeno musical que se extendió por Europa, Asia y América. Después del lanzamiento de Pearls of Passion (1986) y Dance Passion (1987), el dúo alcanzó la fama con “The Look”, tema que fuera incluido en su tercer álbum de estudio, Look ­Sharp! (1988).

Éste se posicionó en los listados estadunidenses en 1989, siendo poco después superado por Dangerous y It must have been love, tema que fue inmortalizado gracias al filme romántico Mujer bonita (1990), protagonizado por Julia Roberts y Richard Gere. Para ese entonces, Fredriksson, ya había lanzado como solista el exitoso álbum Efter ­stormen (1987).

En el año 1991, apareció ­Joyride, álbum que ocuparía el primer lugar del Billboard en Estados Unidos. Era claro que el fenómeno Roxette no era pasajero. Con más de 80 millones de discos vendidos, Roxette es, junto a ABBA, la banda sueca por excelencia y su recién fallecida intérprete, Marie Fredriksson, una estrella que ha traspasado fronteras.

Le acababan de detectar un tumor cerebral que llevaría a Marie Fredriksson a la oscuridad más absoluta. Pero también a la superación. Tenía 44 años. La enfermedad le dejó múltiples secuelas, ya que la radiación le dañó una parte del cerebro: tuvo que aprender de nuevo a hablar, leer o andar. En su autobiografía, Marie llega a reconocer que pensó en tirar la toalla con Roxete y dejarlo todo.

Después de cinco años infernales, en 2007 volvió a los escenarios en solitario, y en 2011 de nuevo con Roxette. El dúo sueco de soft rock inició una gira en 2016 para celebrar sus 30 años pero, finalmente, tuvieron que cancelarla por los problemas de salud de Marie.

“¿Cómo te enfrentaste a la bestia?”, se le preguntó un día. Ella respondió: “Cantando. Mi mejor medicina fue la música,  lo mismo que ahora y siempre. No me gusta recordar aquel día (…) La lucha se la puede imaginar cualquier persona. Lo importante es tener fe en uno mismo y no tener miedo a lo que pueda ocurrir. Canté mucho durante mi enfermedad”.

Tras su muerte, Per Gessle, el músico que acompañó a Marie Fredriksson durante los años de auge de Roxette, emitió una sentida carta despidiendo a su amiga y compañera: “El tiempo pasa muy rápido. No hace tanto tiempo que pasamos días y noches en mi pequeño apartamento en Halmstad, escuchando la música que amamos, compartiendo sueños imposibles. ¡Y qué sueño llegamos a compartir! Gracias Marie, gracias por todo…

“Eras una música sobresaliente, una maestra de la voz, una artista increíble. Gracias por pintar mis canciones en blanco y negro con los colores más bellos. Fuiste la amiga más maravillosa por más de 40 años. Estoy orgulloso, honrado y feliz de haber podido compartir gran parte de tu tiempo, talento, calidez, generosidad y sentido del humor. Todo mi amor está contigo y tu familia. Las cosas nunca serán lo mismo. P.”, concluyó. Ahora Marie colecciona sonidos de estrellas en el cielo.

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