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Fuimos primeros en detectar exoplaneta con técnica de radio astrometría: Salvador Curiel

NUESTROS CIENTÍFICOS. Para el hallazgo, el equipo encabezado por Curiel utilizó tiempo de observación de un sistema de 10 radiotelescopios llamado Very Long Baseline Array (VLBA), que son radiotelescopios distribuidos en un arco de más de 8 mil kilómetros.

Fuimos primeros en detectar exoplaneta con técnica de radio astrometría: Salvador Curiel | La Crónica de Hoy

Salvador Curiel estima que en los próximos dos años localizarán con astrometría más exoplanetas y sistemas planetarios. (Foto: UNAM)

Aunque en los últimos 25 años se han descubierto más de 4 mil exoplanetas —planetas que giran alrededor de una estrella diferente a nuestro Sol—, el astrónomo mexicano Salvador Curiel Ramírez puede decir con orgullo que su equipo logró la detección de un exoplaneta utilizando una técnica que no había dado buenos resultados hasta ahora: la astrometría, que consiste en medir la posición de una estrella con precisión extrema y analizar cambios en su movimiento que pueden indicar la presencia de otro objeto girando en torno de ella.

En conversación con los lectores de Crónica,  el investigador del Instituto de Astronomía, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica que el descubrimiento del  exoplaneta llamado TVLM 513b, fue publicado el 4 de agosto de 2020 en la influyente revista The Astronomical Journal y es importante por ser el segundo exoplaneta descubierto con la técnica de  astrometría y ser el primero descubierto con observaciones astrométricas obtenidas con un radiotelescopio, pero también porque demuestra que hay otra manera de buscar planetas en estrellas lejanas, la cual puede llevar a encontrar planetas y sistemas planetarios con características distintas a los que se han encontrado hasta ahora.

Para el hallazgo, el equipo encabezado por Curiel utilizó tiempo de observación de un sistema de 10 radiotelescopios llamado Very Long Baseline Array (VLBA), que son radio telescopios distribuidos en un arco de más de 8 mil kilómetros, desde el Océano Pacífico, en Hawai, hasta el Mar Caribe, en las Islas Vírgenes.

“Uno de los orgullos que tenemos es que nosotros no somos el primer grupo que busca exoplanetas con esta técnica, pero somos el primero en lograrlo. De hecho astrometría fue una de las primeras que se utilizaron para buscar exoplanetas desde hace más de 50 años, pero no había dado resultados hasta ahora. El proyecto lo iniciamos hace unos cinco años, pero hasta ahora tenemos suficientes observaciones para empezar a buscar exoplanetas. Al principio el comité revisor de las propuestas que enviamos al VLBA dudaba que se pudiera lograr, porque varios grupos habían fracasado en su intento. Tuvimos que insistir mostrando resultados parciales para que poco a poco nos fueran aprobando el tiempo de observación que solicitábamos. Por ejemplo, el año pasado publicamos un artículo con el descubrimiento de dos  estrellas enanas café girando alrededor de una estrella recién formada. Ahora que hemos mostrado que se pueden descubrir planetas usando astrometría en radio, esperamos conseguir más tiempo de telescopio para buscar exoplanetas en otras estrellas”, y añade el investigador egresado de la UNAM y que obtuvo su doctorado y postdoctorado en el Centro para Astrofísica Harvard-Smithsonian, en la ciudad de Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos.

El equipo que hizo el hallazgo está integrado por Salvador Curiel, de la UNAM; Gisela Ortiz-León, quien realiza un postdoctorado en el Instituto Max Planck, de Alemania; Amy J. Mioduszewski, que trabaja en el Observatorio Nacional de Radio Astronomía, de Estados Unidos, y Rosa M. Torres, quien trabaja en la Universidad de Guadalajara.

“Tuve la fortuna de poder formar un equipo con gente experta y muy capaz; personas que tienen años de experiencia trabajando con datos obtenidos con este instrumento y que son capaces de hacer la reducción y calibración de los datos con la precisión que se requiere, entre muchas cosas. Hemos trabajado muy duro para lograr este resultado, que es el primero de varios pues espero que en los próximos dos o tres años publiquemos el hallazgo de varios exoplanetas en otros sistemas planetarios interesantes”, agregó.

MÁS DE LO QUE PIDEN. Nacido en la Ciudad de México, de padres originarios de Michoacán y Jalisco, el doctor Curiel Ramírez es el segundo de seis hermanos y recuerda con agradecimiento que aunque sus padres tenían sólo educación primaria se esforzaron mucho para que sus hijos fueran a la escuela y avanzaran lo más alto que pudieran en el campo que ellos eligieran.

“Yo entré a la Facultad de Ciencias a estudiar Física porque curiosamente tuve un maestro de Física en la secundaria que era fantástico, hacía cosas divertidas en el salón para explicarnos conceptos físicos como el movimiento de los cuerpos, la fuerza centrífuga, entre otras muchas cosas. Luego entré al CCH-Sur donde también tuve maestros muy buenos. Lo curioso es que cuando entré a la carrera quería ser Físico nuclear, pero cuando me tocó tomar materias optativas seleccioné materias de astronomía, entre ellas una materia de Radioastronomía donde hubo cuatro profesores magníficos, entre ellos dos que influyeron mucho en mi carrera:  Luis Felipe Rodríguez y Jorge Cantó”, comentó.

En un ejercicio final de la optativa de Radioastronomía presentó un trabajo sobre Determinación de distancias. Ese trabajo pareció llamar la atención del Doctor Luis Felipe Rodríguez, quien semanas después lo invitó a trabajar, como estudiante asociado a él.

Ahora, más de treinta y cinco años después, el doctor Salvador Curiel ha formado un equipo de expertos en búsqueda de exoplanetas, pero también incorpora a estudiantes de licenciatura que quieren hacer sus tesis en este campo. También espera incorporar al proyecto estudiantes de posgrado.

Algo importante para los estudiantes en formación es la experiencia del astrónomo mexicano cuando salió a estudiar al Centro para Astrofísica Harvard-Smithsonian.

“Al estar ahí me entró la duda si, como mexicano, podría encajar en los cursos con jóvenes que venían de las mejores universidades de Estados Unidos, y otras partes del mundo. Pero me di cuenta que en cuanto a nivel académico estábamos al mismo nivel. La diferencia principal era que, al ser un ambiente muy competitivo, ningún estudiante se conformaba con entregar solo lo que les pedían; buscaban ir más allá: algo que habían encontrado durante la elaboración de su trabajo, o algo que habían pensado. Eso me enseñó que para destacar a un nivel internacional uno debe ir más allá de lo que uno mismo espera”, concluye el doctor Curiel Ramírez en su conversación con los lectores de este diario.

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