Cultura


Gilberto Aceves fue un tlacuilo contemporáneo, dice su hijo

Familiares, amigos y autoridades despiden al artista plástico con un emotivo homenaje póstumo en Bellas Artes. “La comunidad artística nos sentimos conmovidos, huérfanos por la ausencia de un gran maestro”, señala Gabriel Macotela.

Gilberto Aceves fue un tlacuilo contemporáneo, dice su hijo | La Crónica de Hoy

Gilberto tuvo amor toda su vida por su ciudad y su país, agregó su hijo Juan Aceves. (Foto: SCF)

Gilberto Aceves Navarro (1931-2019) fue un tlacuilo contemporáneo y un artista incansable que dejó hecha una de sus últimas obras: Los árboles de la noche triste, la cual fue expuesta ayer por primera vez en el lobby del Palacio de Bellas Artes durante el homenaje luctuoso de cuerpo presente que le rindieron familiares, amigos, alumnos y autoridades.  

“Hablar del amor de Gilberto también es hablar del amor que él sintió toda su vida por su ciudad y su país. Gilberto era orgullosamente mexicano, estuvo siempre interesado y fascinado por su historia, en especial, con su enorme riqueza cultural y artística”, señaló Juan Aceves, hijo del artista fallecido.

Con música a cargo del Coro de Madrigalistas de Bellas Artes y del Cuarteto Loyola, cerca de cien asistentes despidieron al autor del Canto triste por Biafra rodeados de la serie Los árboles de la noche triste (seis esculturas de acero al carbón y esmalte al horno, cada una de diferente color), del autorretrato Gilberto Aceves Navarro a los 68 años (1999) y de Los gendarmes (2019).

“Mi padre estuvo también siempre comprometido en explorar cómo ser un tlacuilo actual, con lenguaje propio pero que al mismo tiempo respondiera a su entorno social, político y cultural”, señaló su hijo.

Su padre, añadió, “hasta el último momento estuvo con un lápiz en la mano y con la intención de generar dentro de la gente una transformación y visualización diferente, una manera de verse a sí mismos de manera genuina. Fue un hombre que sembró un gran legado de amor por todo México y su legado debe continuar”.

Juan Aceves comentó que muchos proyectos se quedaron en el tintero, los cuales realizarán en conjunto con la Secretaría de Cultura.

“Que tuviera un museo per se fue una cosa que empezamos a platicar, pero hay una cantidad de obra impresionante que deja mi padre, donó mucho y creo que haremos una valoración, apoyar antes de generar algo exclusivamente interno porque siempre lo que hizo él fue dar. Eso es algo que tiene que continuar”, declaró.  

Al respecto, Lucina Jiménez, directora del INBA, señaló que actualmente están retomando el catálogo de la exposición retrospectiva hecha en el Palacio de Bellas Artes en 2009, así como la recopilación de obra de Aceves Navarro que existe en los museos institucionales.

“Habrá una colaboración muy estrecha con la Fundación Aceves Navarro y con la familia. Él donó mucha obra, por ejemplo, a instituciones de salud. Necesitamos hacer toda esa recuperación de dónde está la obra”, dijo.

Jiménez resaltó la exhibición de Los árboles de la noche triste.

“Son piezas que estaban en un proceso de creación, están recién salidas del horno. Son parte de las últimas obras que hizo el maestro. Pretendemos que se queden aquí en Bellas Artes y vamos a desarrollar un proyecto, buscamos hacer una instalación más amplia. Damos cuenta de que Aceves Navarro creó hasta el último momento no importando su estado de salud”, comentó.

HUÉRFANOS. Durante las guardias de honor que encabezaron los familiares, tanto amigos y alumnos de Aceves Navarro colocaron sobre el féretro, cartas, retratos, flores y la Bandera Nacional. Uno de los amigos presentes fue el pintor Gabriel Macotela.

“La comunidad artística nos sentimos conmovidos, huérfanos por la ausencia de un gran maestro, una gran persona y un querido padre como lo fue Gilberto para tantos de nosotros. Gilberto Aceves Navarro ha sido uno de los maestros más generosos que México ha tenido en la historia”, expresó.

El también escenógrafo dijo que fueron muchas generaciones de jóvenes a quienes el homenajeado transformó.

“Nos transformó con su pasión por compartir una manera diferente de mirar las cosas, la libertad, la vida, la belleza. Nuestro agradecimiento infinito por todo lo que nos dio en su enseñanza: un ejemplo de vivir, de luchar siempre con humor, feliz y con cariño”.

El compositor Arturo Márquez también externó sentirse huérfano.

“Lo conozco porque estuvimos trabajando en varias ocasiones. Lo conozco porque fue una gran persona, un gran amigo. Compartió muchos de los sueños que yo tenía. Estuvo conmigo en una cantata, él llevó toda la parte escénica. Era el padre de muchos de nosotros. Estamos huérfanos”, dijo.

El historiador Luis Rius Caso recordó a Aceves Navarro como el impulsor de la enseñanza del dibujo como medio fundamental para todas las artes.

“Dotar de vigencia al dibujo y a la pintura implicó en él un ejercicio de paráfrasis más imaginativo y fantástico en el mejor sentido de la palabra. Además de un código representacional tan culto como fresco, fijo en la historia del arte y al mismo tiempo en la actualidad pura”, indicó.

Al término del homenaje llegó Alejandra Frausto, secretaria de Cultura, quien se comprometió a organizar “una jornada grande de clases de dibujo y pintura” en el Palacio de Bellas Artes “para seguir honrándolo”.

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