Opinión


Gustavo Madero Muñoz, Senador de la República

Gustavo Madero Muñoz, Senador de la República | La Crónica de Hoy

Con rechazo fue recibida en el Senado la noticia de que los diputados federales habían aprobado una reforma constitucional para establecer la revocación de mandato, con base en la cual el presidente podría ir a la boleta en las elecciones de 2021, en la que se preguntaría a los electores si quieren que el mandatario continúe en el cargo. Se acusa que el tema es electorero. ¿Será?

En momentos donde la figura del AMLO sigue en la cúspide de las preferencias, lo que para algunos es inexplicable, es difícil oponerse a los proyectos del Presidente y su bono democrático. Si bien la apuesta era que López Obrador se desgastaría rápidamente, esto no ha sucedido. Parece que algunas acciones han sido muy bien recibidas entre el grueso de la población, como su forma austera de vivir la presidencia, abrir Los Pinos, poner a la venta el avión presidencial, bajar sueldos de los altos funcionarios y algunos otros que mandarían un mensaje de cambio a las viejas formas de gobernar que tenían hartos a la mayoría.

Es esa popularidad, que quizá no se mueva, la que preocupa a la oposición. La minuta que llegará al Senado, donde se establece la implementación de la revocación del mandato, que tendría su primer ejercicio en el 2021, no gustó a los senadores de PAN, PRI, MC y PRD, no al menos en la forma como se quiere implementar.

Nadie podría decirse sorprendido de que el Presidente de la República, por vía de su partido, haya propuesto y aprobado esta iniciativa en la Cámara de Diputados. AMLO ha llevado a cabo, paso por paso, lo planteado en su libro La Salida, publicado antes de la campaña presidencial, contenido que fue la base de sus propuestas de campaña.

Los argumentos de la oposición en el Senado, que ya anunciaron irán en contra, aunque a veces se les resbalan algunos votos, es que esta iniciativa tiene como único objetivo que AMLO sea el referente de Morena para seguir conquistando votos en 2021. Otros senadores desempolvaron el espantapájaros con el tema de la reelección y dijeron que esto le abría la puerta, tema que el Presidente dejó claro en su conferencia de prensa, ofreciendo por escrito su compromiso a no intentar reelegirse.

Para los partidos opositores, el riesgo de que AMLO sea un actor directo en la elección del 2021, pasa por la renovación de la cámara baja y trece elecciones a gobiernos estatales. Si la oposición logra revertir la mayoría que hoy tiene Morena en la cámara de diputados, podría poner doble freno al Presidente en el segundo tramo de su mandato. Si Morena gana la mayoría de los estados en disputa el 2021, entonces se fortalece mucho hacia la presidencial del 2024. En este último tema de los gobernadores, hay jueces que también son parte entre los miembros del Senado que, dicen, es la plataforma idónea para buscar una gubernatura. Por lo menos unos veinte senadores de oposición podrían tener intención de contender como candidatos a gobernadores y no querrán que su contrincante ­real sea AMLO. Esto pudiera ser ofensivo para algunos electores, el que se les considere incapaces de elegir y diferenciar, pero al final se sigue viendo por la oposición como una posibilidad.

Si hubiera propósitos electorales en la propuesta de establecer la revocación de mandato por parte de Morena, también es cierto que los hay en los partidos de oposición para detenerla. Porque lo que es la pura defensa de la democracia, me parece que no.

 

Arturo Maximiliano García
maximilianogarcia@gmail.com
@maximilianogp

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