Opinión


In memoriam Alan García expresidente de Perú

In memoriam Alan García expresidente de Perú | La Crónica de Hoy

Los vínculos entre la empresa brasileña Odebrecht y diferentes gobiernos nacionales a lo largo de Latinoamérica, cobró la vida de uno de los mandatarios a quienes se les imputaba el haber cometido actos de corrupción, Alan García, dos veces presidente de Perú quien estaba por se detenido por la policía de su país. Pareciera trillado, pero México sigue siendo el único país donde no hay un solo sentenciado por estar vinculado con la constructora sudamericana, a pesar de que han sido señalados nombres de políticos mexicanos en diferentes juicios que se siguen en otros países.

En el caso particular de Perú, el escándalo de Odebrecht alcanzó a cuatro presidentes de la república, Alejandro Toledo, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynsky y el extinto Alan García. En el caso de Toledo, éste se encuentra en Estados Unidos mientras espera se defina un proceso de extradición en su contra, Toledo y Humala están siendo procesados y ambos han ido a prisión preventiva por sus vínculos ilegales con la empresa brasileña. Por lo que tocó a Alan García, este se negó a seguir la misma suerte que sus predecesores y antecesores a la vez, prefiriendo, en carta póstuma, reiterar su posición de inocencia.

Al término de sus dos periodos como presidente de Perú (1985-1990 y 2011-2016), fue señalado por enriquecimiento ilícito y corrupción, habiendo sido en su primer mandato uno de los presidentes más jóvenes en el mundo y el más joven en la historia de Perú, cuando tenía tan solo 36 años, a cuya inmadurez e inexperiencia como político y gobernante se le vincula directamente con la época de hiperinflación vivida en su país en la segunda mitad de los ochentas.

Alan García se consideró a sí mismo un perseguido político. Después de su paso por la presidencia al término de su primer periodo, pidió asilo político en Colombia, el cual le fue concedido y recientemente en el 2017 solicitó la misma consideración del gobierno de Uruguay, el cual se lo negó.

¿Cuál de los mandatarios peruanos y de otros países, como los propios gobernantes brasileños Collor de Melo, Lula, Michel Temer o Mauricio Funes de Guatemala, Santos de Colombia, serán en realidad perseguidos políticos o simple y sencillamente se trata de políticos que hicieron negocios para beneficio personal en contubernio con Odebrecht? No lo sabemos, pero al menos está en manos de los tribunales

Hoy que este caso de corrupción internacional ha costado no sólo la libertad sino la vida de un dos veces primer mandatario de Perú, seguimos preguntándonos si será México el único país donde la justicia no alcanzará a los presuntos implicados. Nuestro gobierno ha sido señalado como destinatario, en principio, de 10.5 millones de dólares en sobornos entre los años 2010 y 2014, pero hoy en día sin consecuencias jurídicas para quienes pudieran resultar responsables y beneficiados.

No se trata de caer en el juego de las acusaciones al estilo de la inquisición, de linchamientos públicos sin fundamento en contra de los sospechosos comunes, pero sin duda pareciera extraño que en un país donde la corrupción es uno de los principales problemas que se arrastran, sigamos sin poder acusar, juzgar y obtener un resultado condenatorio o absolutorio de un escándalo por el que hay varios ex presidentes procesados, presos y ahora un ex mandatario peruano que prefirió quitarse la vida antes que ser detenido. Descanse en paz Alan García.

 

maximilianogarcia@gmail.com
Twitter: @maximilianogp

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