Opinión


Indira Rosales

El reclamo social que se observa en protestas, bloqueos, cierres de edificios y manifestaciones de toda índole, tiene un objetivo, es precisamente la exigencia de atención. Y a todas esas expresiones de inconformidad las caracteriza algo en común: la seriedad. Pero la senadora del PAN no conoce esa palabra. Estamos acostumbrados a ver en tribuna (ya sea en la Cámara de Diputados o del Senado de la República) a los legisladores protagonizando todo tipo de protestas y performances. Ayer fuimos testigos de un acto infantil, burdo, sin sentido de Indira Rosales, quien le regaló un muñeco de pinocho a Alfonso Durazo. Lo único que logró fue reducir un reclamo social a la mofa.

Indira Rosales | La Crónica de Hoy

El reclamo social que se observa en protestas, bloqueos, cierres de edificios y manifestaciones de toda índole, tiene un objetivo, es precisamente la exigencia de atención. Y a todas esas expresiones de inconformidad las caracteriza algo en común: la seriedad. Pero la senadora del PAN no conoce esa palabra. Estamos acostumbrados a ver en tribuna (ya sea en la Cámara de Diputados o del Senado de la República) a los legisladores protagonizando todo tipo de protestas y performances. Ayer fuimos testigos de un acto infantil, burdo, sin sentido de Indira Rosales, quien le regaló un muñeco de pinocho a Alfonso Durazo. Lo único que logró fue reducir un reclamo social a la mofa.

Comentarios:

Destacado:

COLUMNAS ANTERIORES

LO MÁS LEÍDO

+ -