Opinión


Inseguridad y desempleo en México

Inseguridad y desempleo en México | La Crónica de Hoy

Apenas la semana pasada, los medios de comunicación nos informaron acerca del repunte de la inseguridad y violencia que ha prevalecido en casi todo el país, y así como históricamente la delincuencia ha roto récords en los últimos tres meses, el desempleo va tomando el mismo rumbo.

En vísperas del Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en sus últimos estudios afirma que más de 145 mil trabajadores han agigantado las filas de desempleo ocasionado, entre otros factores, por los despidos de burócratas en el sector público y recortes masivos de personal en el sector privado debido a los ajustes en sus nóminas por lo que, de acuerdo con organismos, pla tasa de desocupación ya se encuentra en el rango de 3.6 por ciento de la población económicamente activa.

Estos datos, nos hacen pensar acerca del incremento de la inseguridad y violencia con la que se están cometiendo la mayoría de los delitos pues está comprobado que, a mayor de­sempleo, mayor el índice delictivo.

Por si fuera poco, organismos han advertido que la actual tasa de desempleo en el país ya alcanzó su nivel más alto en los últimos 24 años y estiman que por el incremento del gasto del presupuesto federal destinado a las políticas asistencialistas y el despido de más empleados tanto del gobierno como del sector privado, esta tendencia se agudizará en los próximos meses lo que romperá aún más récords de desempleo en el país.

Lo peor de todo, es que la historia nos ha mostrado que para el combate a la pobreza no es suficiente satisfacer las necesidades básicas del individuo mediante programas sociales o regalo de dinero a un porcentaje alto de la población que engrosa el histórico bono demográfico; en síntesis, todos hemos sido testigos de que las políticas asistenciales no han resuelto los problemas de la pobreza en México, por lo que destinar una gran parte del presupuesto al otorgamiento de tarjetas a todos los sectores, incluso económicamente activos, es una grave equivocación y desacierto social pues esa acción, quizá sólo resuelva problemas políticos y electorales a corto y mediano plazo, a los partidos, pero no el problema de fondo.

Por ello, el Primero de Mayo, Día del Trabajo, en lugar de celebrarse, se debiera conmemorar con propuestas encaminadas al desarrollo que potencialicen fuentes de empleo como la principal garantía de progreso, pues de esa forma, el presupuesto se podría reorientar a mejoras hospitalarias, científicas y educativas, lo que detonaría una verdadera profesionalización social y adecuada calidad de vida, principalmente en los jóvenes.

Por cierto, este sector ha sido uno de los más descuidados en México, por lo que fuentes internacionales colocan a los jóvenes mexicanos  entre los más pobres, en comparación con otras naciones de Latinoamérica que cuentan con economías similares a la nuestra, y si a esto le sumamos que durante tres décadas se ha aplicado la misma política económica asistencialista que no resuelve nada y no aporta un crecimiento nacional, como consecuencia de ello, el bienestar social seguirá limitado, lo cual impactará negativamente la tranquilidad y paz social, y eso continuará mientras los jóvenes no cuenten con oportunidades de trabajo ni de estudio.

Lamentablemente la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), no da buenas expectativas, toda vez que han divulgado que  la tasa de subocupación representó el 7.2% de la Población Económicamente Activa y los estados con las mayores tasas de desocupación se presentaron en Tabasco con 7.9%, Ciudad de México 5.2%, Durango con 5.1% así como el Estado de México con 5.1%, respectivamente, entidades que, por cierto, también concentran la mayor tasa delictiva en nuestro país por lo que, este Primero de Mayo se debería conmemorar con la apertura de empleos y no con celebraciones gubernamentales.

Twitter: @julioc_moreno

 

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