Escenario


Juguetes, estrellas de cine

Chucky y Toy Story 4 son parte de una tradición cinematográfica de filmes inspirados en juguetes desde Pinocho

Juguetes, estrellas de cine | La Crónica de Hoy

En 1940, la cinta animada de Pinocho, basada en la novela Las aventuras de Pinocho del escritor italiano Carlo Collodi, se convirtió en la primera cinta de la historia en la que el protagonista era un juguete, en este caso una marioneta de madera que cobra vida gracias a un hada azul, quien le promete que puede convertirse en un niño de verdad si prueba ser “bueno, sincero y generoso”.

Tras el estreno de ese filme de Disney, en 1945 se estrenó la cinta Dead of night, conocida en Latinoamérica como El profundo silencio de la noche, que se convirtió en precursora de los muñecos de terror, en este caso un grupo de personas se reúne en una casa para contar historias de terror y la última es la de Hugo, un muñeco que controla a su dueño y le ayuda a ejecutar sus tendencias asesinas.

A partir de entonces, el cine ha tomado la inocencia de los juguetes como anzuelo para dar un giro de tuerca y provocar miedo.

El terror. Tras aquel filme de culto no hubo un personaje tan representativo en el cine como Zuñi, una figura que forma parte del relato Amelie, de la cinta La trilogía del terror (1975), que era un guerrero aborigen que tiene el espíritu de un cazador; este filme provocó que la gente echara a la basura sus muñecos similares. Esa década, en la cinta Magia (1978), Anthony Hopkins es un ventrílocuo que maneja a Fats, un muñeco que de vez en cuando lo controla.

En los años 80 fue popularmente conocida la escena en Poltergeist (1982), en la que un muñeco en forma de payaso intenta estrangular al pequeño Robbie mientras se carcajea. Un año después, sin ser asesina pero sí inquietante, aparece una popular muñeca en Slasher y, hacia el final de la década también apareció Blade, en El amo de las marionetas (1989), una de las marionetas que Andre Toulon crea para darles vida propia y poder matar así a quien se cruce en su camino. Hay 10 películas de la saga.

Esa década apareció el más popular de los juguetes de terror. Chucky, el muñeco diabólico (1988), en la que un asesino en serie decidió traspasar su alma a un muñeco. Cabbage Patch Kid hizo historia en el cine y ha tenido siete secuelas, además de un remake que llega este fin de semana a las salas.

En los años 90, los juguetes malvados siguieron como en Mi querida Dolly (1991), en la cual un hombre de negocios americano se da cuenta que su nueva fábrica mexicana de muñecos está embrujada. Un año después llegó Demonic Toys (1992) en la que cuatro juguetes cobran vida porque un demonio los envía en la búsqueda del alma del bebé de una mujer.

Para el nuevo milenio es la escuela de James Wan la que se encarga de dar vida a los juguetes más terroríficos como en El títere (2007); Jigsaw, de la saga de Saw (2004), o Annabelle, que comienza su historia en El conjuro (2013), para luego protagonizar el terror por sí misma. También vale la pena mencionar a ­Brahms, el muñeco de la cinta El niño (2016), que también ayudó a traumatizar espectadores.

No todo es miedo. A partir de los años 90 comenzó una oleada de filmes que retoman a los juguetes y juegos para abordar historias de amistad y aventuras. Toys (1992), en la que Robin Williams da vida a un fabricante de juguetes, que trata de detener el complot de vender juguetes bélicos a los niños.

En 1995, llegó a las salas la cinta que cambió la historia del cine de animación. Toy Story toma a algunos de los juguetes populares como Barbie o los Trolls para contar una historia de amistad con juguetes que cobran vida. Toy Story 4, recién estrenada, ya es uno de los filmes más importantes del año.

En los 90, también llegaron filmes como la inolvidable La llave mágica (1995), en la que un armario mágico les da vida a las figuras de acción de un niño de nueve años. También destaca Pequeños guerreros (1998), de Joe Dante, la cual es protagonizada por soldaditos de juguete que abandonan sus cajas para luchar contra los inofensivos gorgonitas.

El éxito de los juguetes en el cine motivó a las marcas a llevar sus productos a la pantalla grande. Una de ellas es Barbie, que en el 2001 lanzó Barbie en cascanueces, y ahora es el juguete con más películas con un total de 35 títulos animados y pronto tendrá su live action protagonizado por Margot Robbie. Los mismos pasos intentaron seguir las Bratz con su película del 2014, pero con poco éxito.

También llegó una oleada de películas de acción motivadas por el abismal éxito de la saga Transformers de Michael Bay, que desde la primera entrega en 2007 (son cinco hasta el momento) se convirtió en un fenómeno comercial. A ella le siguió G.I. Joe (2009), Max Steel (2016) o los Monster Trucks (2016).

Latinoamérica tuvo su aporte de la mano de Juan José Campanella y su Metegol (2013), inspirado en el juego de mesa conocido en México como “futbolito”. También llegaron a salas otros juguetes populares como los Trolls (2016), los Uglydolls (2019) y la maravillosa animación de la saga de Lego (2014).

Los siguientes títulos inspirados en juguetes son: Playmobil, Hot Wheels, American Girl, Play-Doh, Micronauts y View-Master.

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