Opinión


Krauze: el pensador tropical

Krauze: el pensador tropical | La Crónica de Hoy

Miguel Ángel, seudónimo de la fuente que proporcionó información y datos de los intelectuales y empresarios que unieron poder económico y “neuronal” para tratar de impedir que AMLO llegara a la presidencia de la República, narra así su encuentro con Enrique Krauze en el Maison Kayser de Plaza Oasis el 3 de noviembre de 2016: vestía pantalón de gabardina, saco negro y una camisa de cuello alto. (Por su parte, Fernando) García Ramírez, quien no dejaba de mover las manos frenéticamente, portaba un suéter café, pantalón color caqui y llevaba en la mano un dispositivo Kindle.

Después de lambisconearlo durísimo y citar pasajes de “El mesías tropical”, Krauze mostró empatía por Miguel Ángel y le dijo: “No podemos permitir que López Obrador llegue a la Presidencia.” Antes de despedirse, Krauze le confió a Miguel Ángel que estaban reclutando “intelectuales de alto rendimiento”.

Todos los pormenores de esta vergonzosa historia pueden leerse en el reportaje de Eje Central elaborado por el colega Juan Carlos Rodríguez titulado: “Operación Berlín: conjura antiAMLO”

El hecho fue que ingenua, esperanzada o hábilmente, Miguel Ángel, más que formar parte de las filas de Letras Libres, aceptó reclutarse en un grupo de más de 100 personas que operaban con dinero de empresarios como Agustín Coppel, Germán Larrea y Alejandro Ramírez, entre otros, y mediante una estructura logística proporcionada por Expertaria, dirigida por Ricardo Rojo.

Este búnker tropical tenía su sede en la calle de Berlín 245, en Coyoacán. Aunque de acuerdo con Tatiana Clouthier, también tenían operaciones en Guadalajara, España y en unas oficinas en Santa Fe, a las que acudía Krauze, según Miguel Ángel, para reunirse con los patrocinadores de los empleados del búnker conformado por “cerca de 100 empleados—entre publicistas, diseñadores, editores de video y community manager— encargados de procesar cerca de 20 guiones diarios que, en cuestión de minutos, se traducían en videos y memes contra la causa del tabasqueño.”

Una de las más disparatadas teorías conspiracionistas ideadas por la parte “pensante” del búnker tropical a cargo de Krauze y García Ramírez, fue la que se dio en llamar “La trama rusa”. De hecho hubo columnas con ese nombre. Este episodio de nuestra picaresca intelectual, ideado, ahora sabemos, a partir de una serie de hechos inconexos y disparates, propalados por los empleados de Expertia a quienes Ricardo Rojo les gritaba: “Pauten, carajo”, “El dinero no es de ustedes, así que métanle”, “Recuerden, tenemos presupuesto ilimitado”, quedó sepultado con el famoso spot de AMLO en el que declaraba jocosamente desde Veracruz que a partir de ese momento dejaría de ser El Peje, para convertirse en Andresmanuelovich.

Escribe Juan Carlos Rodríguez: “Miguel Ángel narró que muy al principio de 2017, uno de los investigadores propuso hacer un ‘reportaje’ sobre la intervención rusa en las elecciones en México. Su argumento fue que la ola de noticias sobre la injerencia del régimen de Vladimir Putin en los comicios de Estados Unidos y las pesquisas que se realizaban en ese momento a integrantes de la campaña de Donald Trump harían creíble que México, por su posición geográfica, era susceptible de una amenaza similar. Fue el propio García Ramírez quien de­sechó la propuesta por resultarle inverosímil y difícil de sustentar. Sin embargo, a finales de marzo de 2017, tuvo que cambiar de perspectiva. La idea de la trama rusa había seducido al director de Letras Libres y éste instruyó a García Ramírez poner manos a la obra. ‘Dice Krauze que debemos hacer algo sobre Rusia’, dijo García Ramírez a su grupo, según Miguel.”

Krauze por supuesto ya se victimizó y se dice un perseguido del poder, compara su caso ¡al de Carmen Aristegui! y se reserva el derecho de emprender acciones legales porque nada de lo que dicen Tatiana y el reportero de Eje Central es cierto.

A mí me pareció muy raro aquel episodio y en su momento escribí: “La peor injerencia es la que viene de las entrañas del sistema: el desvío descarado de los recursos del erario para un partido corrupto y sus aliados chiquitos y grandotes. El manejo usurero de los programas sociales, los recursos condicionados de hacienda para financiar estados en función de su grado de colaboracionismo. El problema lo tenemos en casa. Y es un gran problema.”

Sin duda me había quedado corto.

dgfuentes@gmail.com

 

 

 

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