Academia


La ciencia es la esperanza ante las dificultades que enfrentamos: Alejandro Frank

En su opinión, la ciencia es nuestra más clara esperanza ante las dificultades que enfrentamos: una fuente de racionalidad y optimismo en el oscuro mar de la ignorancia.

La ciencia es la esperanza ante las dificultades que enfrentamos: Alejandro Frank | La Crónica de Hoy

La supervivencia de nuestra especie depende de manera muy central de una ciencia humanista y de la ética de las decisiones que tomemos. Ésta fue la premisa que se expuso y exploró en la mesa “Ciencia y ética para la sustentabilidad”, llevada a cabo en el marco del 5to Encuentro Libertad por el Saber de El Colegio Nacional. Participaron el físico investigador, Alejandro Frank; el médico y escritor, Arnoldo  Kraus; el matemático José Antonio de la Peña; y el neurocientífico y fisiólogo Pablo Rudomin. 

“Más allá de su valor intrínseco y de su relevancia como conocimiento fundamental del Universo, la pregunta crucial para la ciencia contemporánea, el gran reto que enfrentamos con el cambio climático que altera de manera dramática el equilibrio que ha existido por millones de años, es: ¿cómo podremos salvar a nuestra especie?”, participó el Premio Crónica, Alejandro Frank, en la conferencia “Gaia: complejidad y humanismo”.  

Señaló que debido a la presencia de enormes transformaciones en nuestro hábitat, la transdisciplina es más urgente que nunca, y que ésta surge de forma natural ante el estudio de sistemas complejos, pues establecen intrincadas redes de organización en múltiples escalas que requieren un enfoque integral para su comprensión. 

Habló sobre la noción de equilibrio dinámico que plantean Lynn Margulis y James Lovelock en la hipótesis “Gaïa”, y recordó que aunque el énfasis se sitúa en el cambio climático hay que entender que es la totalidad de la biosfera la que se ve afectada.  

“No todos los eventos catastróficos son provocados por la humanidad, pero muchos fenómenos, incluyendo el cambio climático, son amplificados por la actividad humana. Aunados a la complejidad inherente de nuestra biósfera están los desequilibrios socio-económicos y la irracionalidad de los sistemas políticos reinantes. La ciencia tiene y tendrá una importancia creciente en el desarrollo sustentable de la humanidad”, apuntó Frank. 

En su opinión, la ciencia es nuestra más clara esperanza ante las dificultades que enfrentamos: una fuente de racionalidad y optimismo en el oscuro mar de la ignorancia.  

Por su parte, el también Premio Crónica, Pablo Rudomin, presentó algunas definiciones de “ciencia” y destacó el postulado de Rosenblueth que la define como el estudio del entorno, con base en la curiosidad y necesidad de entenderlo. 

Consideró que el conocimiento es un conjunto organizado de datos e información, destinados a resolver un problema específico, y que permite a los individuos reaccionar de forma anticipada a los retos, aumentando con ello las probabilidades de supervivencia. 

 “Ahora se habla del cambio climático: sabemos lo que está pasando y tenemos conocimientos científicos para anticiparlo, la pregunta es ¿por qué no lo hacemos? ¿Qué estamos esperando?”, cuestionó.  

Agregó que la discusión entorno a las teorías y los hechos es fundamental para el desarrollo de la ciencia, por lo que comunicar el conocimiento fuera de la esfera científica es de suma importancia.  

Subrayó la imposibilidad de hacer observaciones puras, imparciales y pasivas, pues ni la ciencia ni el conocimiento son neutros. “Los hechos de observación son función de la realidad exterior y también de las ideas del observador, así como del método utilizado para hacer la observación”, añadió Rudomin. 

El científico enumeró algunas situaciones que inducen a la deshonestidad científica y la falta de ética, como son el “yo tengo otros datos” y la extinción de fideicomisos en contra de los señalamientos de la comunidad científica nacional; y criticó la postura de políticas públicas que aíslan a México de la escena académica mundial al catalogar como turismo la asistencia de científicos a congresos. 

 “El conocimiento científico y tecnológico, aunado a una ética social y biológica responsable, puede constituirse en un instrumento idóneo para lidiar con una variedad de problemas sociales y ambientales. La pregunta es si tenemos la capacidad de utilizarlo para anticipar riesgos, proponer soluciones, actuar en consecuencia, interaccionar en forma positiva con el entorno y lograr una mayor convivencia entre individuos y sociedades; es ver si somos capaces de sobrevivir. Yo espero que sí, tengo esperanzas en el conocimiento y en la humanidad”, concluyó Rudomín.

Comentarios:

Destacado:

+ -