Opinión


La Esquina

Durante la madrugada, pobladores de Tlahuelilpan, agobiados por el dolor, decidieron replegar a empujones a los soldados que restringían el acceso a la zona cero del desastre. Después de dialogar, el dolor seguía, pero ya sin fricciones entre quienes buscaban a sus familiares y quienes debían brindarles apoyo y protección. Unas horas después, los mismos pobladores llevaron naranjas y tortas hasta el lugar; las repartieron entre los soldados. Una verdadera lección a mitad de la tragedia.

La Esquina | La Crónica de Hoy

Durante la madrugada, pobladores de Tlahuelilpan, agobiados por el dolor, decidieron replegar a empujones a los soldados que restringían el acceso a la zona cero del desastre. Después de dialogar, el dolor seguía, pero ya sin fricciones entre quienes buscaban a sus familiares y quienes debían brindarles apoyo y protección. Unas horas después, los mismos pobladores llevaron naranjas y tortas hasta el lugar; las repartieron entre los soldados. Una verdadera lección a mitad de la tragedia.

Comentarios:

Destacado:

COLUMNAS ANTERIORES

LO MÁS LEÍDO

+ -