Opinión


La Esquina

Nada molesta más a los inversionistas que recibir señales cruzadas. Es lo que pasó con la Refinería Dos Bocas. La falta de comunicación interna en el gobierno ha dejado como víctima principal la credibilidad internacional de la Secretaría de Hacienda. No es poca cosa, y más en un momento en el que se pretendía recuperarla.

La Esquina | La Crónica de Hoy

Nada molesta más a los inversionistas que recibir señales cruzadas. Es lo que pasó con la Refinería Dos Bocas. La falta de comunicación interna en el gobierno ha dejado como víctima principal la credibilidad internacional de la Secretaría de Hacienda. No es poca cosa, y más en un momento en el que se pretendía recuperarla.

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