Opinión


La Esquina

La aprobación de una contrarreforma educativa, en todo lo que da, abona a la alianza política entre el gobierno y la CNTE, pero no abona a la educación de los niños, a la división de poderes, a la democracia o al estado de derecho. Sobre todo, no abona a la lucha contra la desigualdad. Los grandes perdedores son los estudiantes de Oaxaca, Chiapas y Michoacán.

La Esquina | La Crónica de Hoy

La aprobación de una contrarreforma educativa, en todo lo que da, abona a la alianza política entre el gobierno y la CNTE, pero no abona a la educación de los niños, a la división de poderes, a la democracia o al estado de derecho. Sobre todo, no abona a la lucha contra la desigualdad. Los grandes perdedores son los estudiantes de Oaxaca, Chiapas y Michoacán.

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