Opinión


La Esquina

Lo que queda de la Lacandona se llama Reserva Integral de la Biósfera Montes Azules y es protegida legalmente a través de un decreto. Revertir esa protección para instalar una “Reserva Biocultural” o alentar una nueva expansión de la frontera agrícola en la zona no son sino formas tramposas, eufemísticas, de ocultar que ese ecosistema, hoy sin habitantes, será ocupado por campesinos y que se decidió, desde el gobierno, la extinción de la majestuosa selva mexicana.

La Esquina | La Crónica de Hoy

Lo que queda de la Lacandona se llama Reserva Integral de la Biósfera Montes Azules y es protegida legalmente a través de un decreto. Revertir esa protección para instalar una “Reserva Biocultural” o alentar una nueva expansión de la frontera agrícola en la zona no son sino formas tramposas, eufemísticas, de ocultar que ese ecosistema, hoy sin habitantes, será ocupado por campesinos y que se decidió, desde el gobierno, la extinción de la majestuosa selva mexicana.

Comentarios:

Destacado:

COLUMNAS ANTERIORES

LO MÁS LEÍDO

+ -