Opinión


La Esquina

Con las atribuciones limitadas que tiene, el peso principal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos es su ascendente moral y su prestigio. Ambos han quedado mermados en el proceso de selección de quien la encabeza. Una CNDH sin dientes, y sin que su voz se sienta como verdaderamente autorizada, servirá de poco al propósito de la defensa del ciudadano ante los excesos del poder político.

La Esquina | La Crónica de Hoy

Con las atribuciones limitadas que tiene, el peso principal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos es su ascendente moral y su prestigio. Ambos han quedado mermados en el proceso de selección de quien la encabeza. Una CNDH sin dientes, y sin que su voz se sienta como verdaderamente autorizada, servirá de poco al propósito de la defensa del ciudadano ante los excesos del poder político.

Comentarios:

Destacado:

LO MÁS LEÍDO

+ -