Opinión


La Esquina

La distancia entre el discurso y la realidad a veces es terrible. Y la capacidad de las autoridades de distintos gobiernos para complicar lo que tiene solución es a veces incomprensible. Un problema, el de la protección de la vaquita marina, que pudo haberse resuelto, se dejó podrir hasta que llega a un nivel crítico imposible. El común denominador: prefieren darle la vuelta a problemas potenciales con las comunidades que explicarles las cosas.

La Esquina | La Crónica de Hoy

La distancia entre el discurso y la realidad a veces es terrible. Y la capacidad de las autoridades de distintos gobiernos para complicar lo que tiene solución es a veces incomprensible. Un problema, el de la protección de la vaquita marina, que pudo haberse resuelto, se dejó podrir hasta que llega a un nivel crítico imposible. El común denominador: prefieren darle la vuelta a problemas potenciales con las comunidades que explicarles las cosas.

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