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La ética no puede ser sólo antropocentrista, debe considerar todas las formas de vida: Juliana González

Recibe el Premio Internacional Eulalio Ferrer

La ética no puede ser sólo antropocentrista, debe considerar todas las formas de vida: Juliana González | La Crónica de Hoy

La filósofa mexicana Juliana González Valenzuela, profesora emérita de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y ganadora del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2004, recibió ayer Premio Internacional Eulalio Ferrer, otorgado a las personas que han realizado contribuciones mayores al humanismo hispanoamericano, en memoria del desaparecido escritor, publicista y mecenas Eulalio Ferrer Rodríguez,  nacido en Santander, España y residente muchos años en México. 

González Valenzuela es una de las intelectuales vivas más importantes de México, principalmente enfocada a la reflexión sobre la ética, la bioética, la filosofía griega y la ontología. Es autora de numerosos libros que han servido para la educación y discusión de decenas de generaciones de universitarios, por ejemplo: El malestar de la moral, Ética y libertad, El héroe en el alma, El poder de Eros, y Genoma humano y dignidad humana.

“Es una de las mentes más brillantes, completas y emblemáticas de la UNAM”, dijo durante la apertura del acto de condecoración Guadalupe Valencia García, coordinadora de Humanidades de esa casa de estudios. “Juliana González tiene una trayectoria multidisciplinaria y una conciencia multifocal, construidas desde diferentes ámbitos de las humanidades y la ciencia”, añadió Valencia antes de referirse a los trabajos de la filósofa premiada en temas como historia del arte, genómica, psicoanálisis y salud.

En su discurso de aceptación, durante una ceremonia realizada a distancia debido al confinamiento por la pandemia, la profesora Juliana González dijo que la humanidad cuenta con la fuerza suficiente para dar vuelta al actual momento de destrucción del planeta. Para ello llamó a fomentar un humanismo que no sea antropocéntrico y a asumir una ética que no limite sus deberes a la protección de los humanos sino a todas aquellas formas de vida capaces de sentir y que por lo tanto puedes experimentar sufrimiento. 

La universitaria mexicana habló ante las autoridades de instituciones y asociaciones que avalan el reconocimiento: la presidenta de la Fundación Cervantina en México, Ana Sara Ferrer Bohorques; el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers y la alcaldesa del Ayuntamiento de Santander, España, Gema Igual Ortiz.

Jorge Linares Salgado, ex director y académico de la Facultad de Filosofía y Letras, presentó la Laudatio de Juliana González, en el que recordó que la filósofa galardonada tuvo cercanía e instrucción de algunos de los grandes profesores llegados a México como parte del exilio español, así como de algunas de las mentes más lúcidas y mejor formadas del país. Esta lista de nombre incluyen Eduardo Nicol, José Gaos, José María Gallegos Rocafull y Luis Villoro

 

HUMANISMO ÉTICO. Juliana González es la séptima persona en recibir el galardón y la primera mujer en ser homenajeada, después de otros filósofos y humanistas como Tzvetan Todorov, de Bulgaria; Fernando Savater, de España y Roger Bartra, de México. 

“Me alegra, sin duda, ser la primera mujer que recibe este galardón dentro de esta gama de premiados”, expresó González Valenzuela, quien explicó que mantiene una doble filiación con el Premio: el cultivo de los valores humanistas, así como su honda vinculación con la cultura hispanoamericana, ya que parte relevante de sus maestros fueron miembros del exilio español, y hasta hoy tiene una fuerte fraternidad con filósofos españoles. 

La ex directora de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM consideró que hoy el humanismo ético está en crisis y con ello el futuro de la humanidad y de la vida en el planeta. Así, urgió a revertir el proceso destructor en el cual estamos inmersos, apoyados en las ciencias de la vida fortalecidos por valores y derechos humanos. 

“El humanismo de hoy no puede ser antropocéntrico. Ha de asumir su parentesco con la naturaleza y su diferencia relativa. La ética se expande de los deberes hacia los humanos, a los deberes con la naturaleza, con los seres vivos en general, y en especial con aquellos capaces de sentimiento y de sufrimiento”, remarcó. 

 

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