Opinión


La nueva reforma educativa

La nueva  reforma educativa | La Crónica de Hoy

Sería muy conveniente que para decidir lo que quedará como reforma se volviera a analizar el resultado de los estudios que se hicieron para llegar a la reforma vigente, que no abarcó todo lo que se requería, pero lo que se hizo responde a la realidad que se encontró.

Recordemos que la educación dependía de las autoridades locales, y salió a la luz, entre otras cosas, que las nóminas de cada escuela tenían en sus listas maestros que no trabajaban en la escuela asignada, pero sí cobraban puntualmente. También se encontraron escuelas inexistentes y había alguien que pasaba la cuenta como si existiera.

Estas y otras irregularidades fueron el resultado de las medidas que se tomaron para satisfacer la necesidad que tenía el sistema de lograr que cada sexenio saliera electo el candidato del partido oficial. Los sindicatos magisteriales se comprometían a que todos sus miembros votaran por él, pero esto no era un compromiso gratuito, cada seis años el sindicato elevaba los beneficios que querían recibir a cambio de los votos y fue así como se adjudicaron el derecho a que se contratara el número de maestros, contratación que era simulada en muchos casos y esos sueldos se los adjudicaba el sindicato.

También los sindicatos exigieron el derecho a contratar a quien ellos decidieran y la forma de contratarlos no era escoger a los mejor capacitados. Las plazas eran vendidas y las obtenían quienes las podían pagar.

La pasada reforma que ahora se quiere cancelar se hizo, entre otros propósitos, para detectar a maestros que fueron contratados sin contar con la capacitación requerida para desempeñar ese cargo y se les ofrecía la oportunidad de adquirirla. También tenía el propósito de detectar las falsas contrataciones de docentes y los gastos de las escuelas inexistentes que representaban fuertes sumas que sólo beneficiaban al sindicato y a sus cómplices.

Si realmente se quiere abatir la corrupción no se puede ceder a los sindicatos lo que no es su función. Al sindicato no le corresponde decidir a quién se contrata, su misión es cuidar que no se lesionen los derechos de los trabajadores, docentes y administrativos, y para todo lo demás está la Secretaría de Educación Pública. Sería muy lamentable que se les hicieran indebidas concesiones, esa situación ya no debe repetirse.

Hay además otros aspectos que ameritan atención como el reformar los programas de capacitación de los nuevos maestros. El mundo avanza a gran velocidad y las reformas

educativas no responden a ese ritmo. También es necesario revisar los censos. De acuerdo con datos de la UNICEF, los niños de 0 a cinco años de edad disminuyeron en un 50 por ciento.y sólo 84.5 por ciento va a la escuela; de tres años está inscrito 42.2 por ciento y de cuatro años, 89 por ciento. Ante esta realidad se hace necesario revisar las matrículas de las escuelas normales ya que pudiera suceder que se estén preparando maestros que no son requeridos. En algunos países, en el preescolar y en el primer año de primaria, hay dos maestros por grupo. Habría que analizar si esta práctica sería conveniente.

Se requiere que la educación básica sea de tiempo completo, a fin de lograr que los horarios escolares coincidan con los del trabajo de los padres. Las mujeres desempeñan labores al igual que los varones y los niños necesitan atención que las madres no pueden darles. Además, la educación primaria requiere de mayores horarios para que se impartan las clases que ya son indispensables como el inglés y la educación física a la que no se le ha dado la debida importancia. Sería deseable que la nueva reforma tomara en cuenta todo esto.

 


Doctora en Ciencias Políticas
melenavicencio@hotmail.com

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