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La representación mexicana en la Berlinale, “con nueva visión de industria”

Los lobos de Samuel Kishi Leopo competirá en la sección Generation, mientras que las coproducciones Siberia y El prófugo aspiran al Oso de Oro.

La representación mexicana en la Berlinale, “con nueva visión de industria” | La Crónica de Hoy

Max y Leo emigran de México a Albuquerque (Estados Unidos) junto con su madre Lucía, en Los lobos. El actor estadunidense Willem Dafoe, vuelve a hacer mancuerna con el director Abel Ferrara para protagonizar Siberia.

"Ahora se está empezando a integrar algo fundamental que viene a raíz de un reto que nos hizo María Novaro, que era pensar cómo podemos hacer una industria, pero que fuera también una industria inclusiva", expresó Julio Chavezmontes, productor mexicano de dos de los tres filmes que representarán a nuestro país en la próxima edición del Festival Internacional de Cine de Berlín.

Las palabras del cineasta se refieren a la invitación que hizo la directora general del Imcine (Instituto Mexicano de Cinematografía) a más de un año de tomar el cargo, a realizadores mexicanos como un plan de renovación. Para este año, el cine mexicano volverá a estar presente en la Berlinale, uno de los grandes festivales fílmicos del mundo, con tres películas, dos de ellas en coproducción de la mano de Chavezmontes, como son Siberia (Italia-Alemania-México), de Abel Ferrara, y El prófugo (Argentina-México), de Natalia Meta.

“Podemos hacer una industria que no sólo dé oportunidades a directores y guionistas, sino que también piense en todos los jóvenes y en las demás personas a lo ancho del país, para que puedan integrarse y contar historias. Ésa es la filosofía con la que trabajamos en estos proyectos”, agregó Julio Chavezmontes, sobre los filmes en los que colaboró y que forman parte de la competencia principal por el Oso de Oro.

“Lo principal es que el talento mexicano esté en los foros internacionales y nosotros vamos en la medida de acompañarlos y de posibilitar las cosas. El foro principal no es para nada el Imcine, es el talento mexicano”, comentó Novaro, quien este año, después de que en la pasada edición del Festival de Cannes tuvo que regresar al país por las medidas de austeridad del gobierno de López Obrador, asistirá a la capital alemana también como jurado de la sección Generation, en la cual participa el segundo largometraje del mexicano Samuel Kishi Lopo.

Se trata de Los lobos, un filme con elementos autobiográficos, que cuenta la historia de dos niños, Max y Leo, quienes junto a su madre, Lucía, emigran de México a Albuquerque, Estados Unidos. Mientras esperan que ella regrese del trabajo, los niños escuchan cuentos, reglas de conducta y lecciones de inglés en voz de su mamá a través de una vieja grabadora. Al mismo tiempo, y debido al temor de que en algún momento Lucía no regrese, los pequeños construyen un universo imaginario con sus dibujos y sueñan con la promesa de su madre de conocer Disneylandia.

“Como mexicanos es muy importante estar presentes con nuestras historias, idiosincrasia, búsqueda, gramática y con nuestro lenguaje audiovisual en todas partes del mundo. Necesitamos compartir historias muy propias pero a la vez muy universales”, agregó Samuel Kishi Leopo, quien ya ganó hace un par de meses el Premio SIGNIS del Festival de La Habana por Los lobos (producida por Cebolla Films y Alebrije Producciones) y quien llega a la Berlinale por segunda ocasión tras presentar en 2014 su opera prima Somos Mari Pepa.

“Es una película muy querida y muy apoyada. Me gusta echarle la mano a jóvenes porque creo que tienen voz propia. No sé si lo van a hacer bien o mal, no sé siquiera si lo saben hacer o cuál será el resultado, pero lo que estoy segura que tienen es pasión”, dijo en su momento la productora de Los lobos, Inna Payán. 

Sobre los filmes que compiten por el Oso de Oro tenemos por un lado un filme protagonizado por Willem Dafoe, quien recientemente participó en el filme mexicano Opus Zero (2017), y ahora vuelve a hacer mancuerna con Ferrara. Esta vez, en Siberia da vida a Clint, un hombre atormentado que se ha retirado a una remota cabaña en una montaña donde espera encontrar serenidad. Ahí dirige un modesto café visitado por inusuales viajeros o nativos de la región. Pronto se da cuenta que incluso en su relativo aislamiento no puede escapar o encontrar paz. En una noche fatídica para enfrentarse a sí mismo, comienza un viaje en trineo al mundo que una vez conoció. Un viaje entre sueños, la memoria y la imaginación, que es un intento por encontrar su verdadera naturaleza. 

El otro filme es El prófugo, un thriller psicológico protagonizado por Erica Rivas, quien interpreta a Inés, una joven quien tras un episodio traumático durante un viaje con su pareja (Daniel Hedler), comienza a confundir la frontera entre lo real y lo imaginario. Vívidas pesadillas y sonidos recurrentes invaden su vida cotidiana junto a su madre (Cecilia Roth), hasta que ensayando para un concierto conoce a Alberto (Nahuel Pérez Biscayart), quien acomoda su vida sin ningún cuestionamiento, pero Inés no puede dejar la sensación de peligro. 

Además de estas películas en la Sección de Formación de Berlinale Talents, acudirán otros mexicanos en diferentes ramas como Rodrigo Garay (crítica), José Luis Alejandro Guzmán (conefotógrafo), Kenji Kishi (compositor), Paloma Serna (actriz/productora) y José Daniel Zúñiga (conefotógrafo/director).

En la última década la representación mexicana en la Berlinale ha destacado con coproducciones como El premio (Paula Markovitch, 2011), Eisenstein un Guanajuato (Peter Greenaway, 2015) y Soy nero (Rafi Pitts, 2016), así como con títulos destacados como Museo (2018), de Alonso Ruizpalacios que ganó el Oso de Plata al Mejor Guion, y Güeros, por la que el mismo cineasta ganó el premio a la Mejor Opera prima del 2014.

Otros trabajos reconocidos en los últimos años fueron Ensueño en la pradera, de Esteban Arrangoiz, que ganó el Premios del Jurado al Mejor Cortometraje y Everardo González, quien obtuvo el Premio Amnistía Internacional por su documental La libertad del diablo, ambos en el 2017. Por su parte Tatiana Hueso tuvo una mención especial del Premio Caligaris a la innovación del cine, por su trabajo en Tempestad (2016). Años atrás el festival le otorgó a Pedro Infante el Oso de Plata al Mejor actor por su papel en Tizoc, en 1957.

 

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