Bienestar


Lactancia materna en época de COVID-19

Prevención: Hoy en día se cuenta con más evidencia para afirmar que pese al resultado positivo de mamá en la prueba de detección del nuevo coronavirus, ella no infectará a su bebé, pues aunque exista la huella genética del virus en su cuerpo, no habrá forma de que las moléculas víricas enfermen al infante

Lactancia materna en época de COVID-19 | La Crónica de Hoy

Descartan leche materna como vehículo de transmisión del nuevo coronavirus. Ante un microorganismo errático e impredecible, las mujeres que en fechas recientes han dado a luz a un nuevo ser, pueden tener la sospecha de ser portadoras asintomáticas del Sars-Cov-2, por lo que estaría latente el riesgo de transmitirlo a su bebé a través de la leche materna.

Sin embargo, hoy en día se cuenta con más evidencia para afirmar que pese al resultado positivo de mamá en la prueba de detección del nuevo coronavirus, ella no infectará a su bebé, pues aunque exista la huella genética del virus en su cuerpo, no habrá forma de que las moléculas enfermen al infante.

La Organización Mundial de la Salud indica que existen datos científicos con los que se demuestra que la leche de mamá reduce la mortalidad de los neonatos, lactantes y niños menores de cinco años, además de que mejora su salud y desarrollo a lo largo de la vida. Detalla que este alimento le aporta al recién nacido nutrientes y factores de crecimiento, conjunto de moléculas que fortalecen al sistema inmunológico, haciéndolo más seguro durante la pandemia.

De acuerdo con el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional, con este antecedente se emprendió el estudio “Detección de COVID-19 en el binomio madre-hijo en mujeres lactantes” que tiene como finalidad demostrar que el amamantamiento es seguro durante la pandemia.

Esta investigación está en proceso y es apoyada por el Consorcio Mexicano de Vacunas y Tratamientos COVID-19, el cual es impulsado por la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid). La evidencia preliminar que hasta la fecha se ha encontrado, es que algunas madres lactantes con huella genética del Sars-Cov-2 no necesariamente transmiten la enfermedad COVID-19 a su hijo. Se destaca que la prueba de detección aplicada a las mamás fue mediante el uso de un hisopo con el que se tomó la muestra de saliva en boca, nariz y faringe de la mujer.

El estudio a detalle. En los trabajos de investigación se ha detectado la huella genética ARN del virus Sars-Cov-2 en la leche materna de 106 muestras, binomio mamá e hijo en la que el menor solo es alimentado por ella. Los investigadores observaron que, de este universo, sólo cinco en cinco por ciento de las muestras se encontró material genético del nuevo coronavirus en el infante.

En los binomios analizados que dieron positivo a la presencia de Sars-Cov-2, no en todos los casos se manifiestan síntomas de COVID-19. Con estas observaciones es con las que los investigadores señalan que se refuerza la evidencia de que amamantar es una práctica segura porque el beneficio que aporta la leche materna al infante compensa el riesgo de la presencia genética del Sars-Cov-2.

De acuerdo con el estudio, una madre puede dar positivo al diagnóstico en un exudado oro-nasofaringeo para la detección de ARN del Sars-Cov-2 pero eso no significa que va a contagiar a su bebé por amamantarlo porque la presencia del virus no significa que existan moléculas víricas (viriones) en la leche.

Esa es la reflexión científica para corroborar por este estudio en población mexicana. Por otra parte, se ha reportado la existencia de anticuerpos capaces de neutralizar los viriones activos en leche materna en dos poblaciones diferentes del mundo y ahora se analiza esa respuesta en mujeres mexicanas.

“La hipótesis de trabajo del grupo es que una madre portadora del virus Sars-Cov-2, al amamantar de forma correcta y con higiene adecuada, no transmitirá al infante la enfermedad COVID-19, aunque se detecte en ella el ARN del virus”, apuntó Jaime García Mena, investigador del Departamento de Genética y Biología Molecular del Cinvestav, quien emprendió el estudio.

Las posibles situaciones que podrían estar asociadas a la transmisión de la COVID-19de la madre al infante durante el amamantamiento, sería una mala práctica higiénica, por ejemplo, dispersar accidentalmente aerosoles contaminados con el virus infectivo cerca de él o por contacto con una superficie contaminada.

Los investigadores del estudio cuentan con evidencia, obtenida en trabajos previos realizados en Cinvestav, que la leche materna contiene bacterias que potencialmente pueden causar enfermedades, sin embargo, un bebé alimentado exclusivamente con leche materna no enferma y sí recibe todos los beneficios de sus componentes, como factores de crecimiento, moléculas de regulación y fortalecimiento del sistema inmune y otros elementos necesarios para el desarrollo de un infante sano.

A partir de estos antecedentes, los investigadores sugieren que lo mismo podría ocurrir con el virus del SARS-CoV-2 o con otros virus que pueden estar presentes en la leche materna, a pesar de ello, los anticuerpos maternos los neutralizarían, como se propone ocurre con las bacterias.

“No encontramos razones para pensar que en caso del SARS-CoV-2 ocurra algo diferente, más bien vemos analogías, porque, así como los elementos inmunes de la leche matera pueden neutralizar bacterias patógenas, lo mismo sucedería con los virus; esa es la evidencia experimental que pretendemos encontrar en la población mexicana, para seguir recomendando a las madres amamantar a sus hijos durante estos tiempos de COVID-19”, aseguró Jaime García Mena.

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