Metrópoli


Las redes sociales salvan a Vanessa, pero regresa a casa amenazada

Secundaria Japón, en Iztapalapa, centro de enganche para trata de menores; la autoridad pelotea a la familia de la víctima de 14 años, la envía de una oficina a otra y pierde más de 24 horas en trámites burocráticos

Las redes sociales salvan a Vanessa, pero regresa a casa amenazada | La Crónica de Hoy

Lastimada, pero viva, Vane regresó a casa caminando. Los criminales que retuvieron cuatro días a esta niña de 14 años, la bajaron de un auto en la Avenida Ermita y de allí ella caminó un par de kilómetros hasta su casa. Un caso de desaparición de una chiquilla que comenzó a conocerse (aun antes de saberse el fondo criminal) porque la familia tapizó la alcaldía con su foto plasmada en el aviso de persona desaparecida que tramitaron en la primera noche de ausencia.

Lo terrorífico vino después, cuando la familia abrió el Face de la menor y descubrió que una de sus compañeras, Amber, la enganchó para conocer a tipos “más maduros que los de la secundaria” a la que asisten, la Diurna No. 132 de tiempo completo Japón, en Santa Cruz Meyehualco. “Hay un amigo que te quiere conocer; Tiene dinero, sácale dos, tres cosas al wey, yo ando con su amigo y mira ya me compró unos jordan, unos pumas del palacio de hierro. Me compra ropa y me da dinero”.

Horrorizados, los familiares recopilaron esta información y la pusieron delante de las autoridades de la Fiscalía Especial de Personas Desaparecidas entre el 14 y el 15 de enero. Increíblemente, la autoridad optó por el inmovilismo. 

El inmovilismo de la autoridad contrastó con el activismo de los delincuentes. Cuando notaron que la alcaldía estaba llena de carteles de Vane, contactan a la mamá para decirle que ya no moviera las cosas. No pidieron nada para devolverla, sólo indicaron, enfáticos, que ellos decidirán cuándo ocurrirá.

Ni aún la revisión de cámaras del C5 que se hizo a iniciativa de la familia, ni el hallazgo de fotos del tipo que había recibido fotos de Vane y que la había “seleccionado” pudo arrancar de sus escritorios a los fiscales. 

El colmo llegó el jueves en la madrugada, hacia las 2:30 am, cuando en la Fiscalía Especial de Personas Desaparecidas, los conminaron a regresar a las 10 de la mañana, cuando el fiscal titular se presentara a trabajar.

El jueves por la mañana, las evidencias de trata de menores que la autoridad ignoró comenzaron a circular por las redes sociales. El ruido comenzó a crecer y a crecer. Fue hasta entonces cuando los delincuentes decidieron liberar a Vane, maltratada, pero viva, y la soltaron en un punto de Ermita-Iztapalapa.

De acuerdo con información recabada por Crónica, la banda utiliza a Ámbar, también de 14 años, como enganchadora y el hábito es que las menores coptadas “pasen tiempo”, a criterio de los delincuentes, diferentes días de la semana. Su actividad principal: drogas, Vane llegó a casa y pudo finalmente reunirse con su madre y sus demás familiares, Llevaba un mensaje de sus secuestradores, nuevamente le indicaban a la familia que no hicieran ruido sobre el caso y que se ocuparan de retirar de las redes sociales toda la información sobre lo que habían hecho o que les pasarían “cosas horribles”. Finalmente, la autoridad se presentó en casa de las víctimas.

El deber no llama, pero la Jefa sí. Cuando el caso se hizo viral en redes, se despertó a las autoridades. Desde el quinto piso de la Fiscalía capitalina, donde se concentran los altos mandos, salió una llamada para ordenar que se atendiera el caso. Este jueves por la mañana, el tío de Vane acudió nuevamente a la Fiscalía para insistir en que se investigara. El trato ya fue diferente. Alrededor de las 13:40 horas, era informado que Vane ya estaba en su casa. “El caso lo vamos a continuar, no puede quedar impune. Las autoridades deben dar con todos los responsables de esta desaparición”, dice uno de los familiares como resumen de lo que han platicado.

En la tarde-noche, la visita de funcionarios de la Fiscalía especializada en desaparición es la última actuación oficial, La familia se reúne en torno a Vane. A eso se dedica el resto del jueves.

“La vamos a devolver cuando nosotros queramos”

Una cantidad impresionante de cartelones fue colocada en Iztapalapa por los cercanos a Vane; su escuela (derecha), panteones y postes lucieron el dato de la desaparición ocurrida el día 13 de enero. Un día después, al ver estos anuncios, los criminales se comunicaron con la familia para indicarle que la regresarían cuando ellos quisieran y que debían cesar la búsqueda.

La conexión Reynosa

En realidad no era tan difícil ubicar al tipo que había seleccionado a la estudiante de secundaria Vane para que la enganchadora se la llevara a un costado de la Vocacional 7, en Santa María Aztahuacan, Iztapalapa.

Su Face, retirado luego de que el caso comenzara a conocerse, estaba público allí, bajo el nombre de Valentín Cruz. Sus ligas apuntan en diversas ocasiones a Reynosa, Tamaulipas, de donde, se supo posteriormente, era uno de los números telefónicos que se utilizaron para intimidar a la familia durante la ausencia de la menor Vane. 

El temor a que la menor fuera sacada de la Ciudad de México apareció durante dos días por estos elementos.

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