Opinión


Las venganzas guardadas contra la Policía Federal

Las venganzas guardadas contra la Policía Federal | La Crónica de Hoy

Sólo mal puede terminar lo que empieza con revanchismo y venganza. Y este lunes será el prolegómeno de una crisis institucional en materia de seguridad, cuando ex policías federales inscritos a la Guardia Nacional se movilicen en las calles de algunas ciudades para denunciar malos tratos, ofensas y hasta violaciones a sus derechos por parte del gobierno de López Obrador, cuando justo lo que hay detrás es la intención de correrlos sin un solo documento de liquidación.

Soldados y marinos odian a la Policía Federal desde hace más de una década, cuando unidades de mar y tierra fueron enviadas a fortalecer las filas y fueron recibidas como “sardos” y “cerdos”. Los mandos militares tienen decenas y decenas de episodios “guardaditos” en contra de los policías federales civiles, por operaciones conjuntas donde provocaron la muerte de compañeros o se entregaron al enemigo. Para los militares que no olvidan ni el trato ni las mañanas, la división de la Guardia Nacional compuesta por ex policías es como “las legiones malditas”.

No los quieren ni afuera como policías, ni adentro como guardianes nacionales. El discurso de los soldados, particularmente de los marinos con los que en casi tres sexenios desarrollaron operaciones de Inteligencia y de alta confidencialidad, asegura que los Policías federales han estado en varias ocasiones detrás de los “escapes” de Nemesio Oceguera, alias El Mencho, ocultaron al mismísimo Joaquín Guzmán Loera El Chapo en por lo menos dos de sus últimas huidas de la cárcel y han provocado la muerte de muchos soldados por supuestos “errores” en operativos donde se ha fugado la presa”.

López Obrador ha escuchado el discurso contra la PF reiteradamente por parte de los mandos castrenses; lo han convencido de que lo único que sobreviva de la Policía Federal sea su Ley orgánica, dado que fue la base para la creación de la nueva Ley de la Guardia Nacional.

Y el mandatario ha dado crédito a lo que le cuentan sin un solo cuestionamiento, pero los hay.

Del gabinete de seguridad, el secretario de la Defensa Nacional, General Luis Cresencio Sandoval, difícilmente le contará a López Obrador que fue justamente a finales del sexenio de Zedillo y a propuesta del entonces general secretario Cervantes como se derivó a cinco mil elementos de la Tercera Brigada de la Policía Militar para formar la Policía federal y que muchos de aquella generación todavía hace unos meses eran los mandos. Si eran policías mal portados, eran también militares mal formados.

Claro, también valdría la pena saber si el secretario de Marina, almirante Rafael Ojeda Durán, además de contarle al Presidente la enorme cantidad de ocasiones en las que le Policía Federal “traicionó” a los navales en operaciones de alto nivel por lo cual no pueden aceptar entrenarlos ni trabajar con ellos, también ya le contó a su comandante supremo que la Marina está cometiendo una ilegalidad al formar parte de la Guardia Nacional, porque sencillamente su “Policía Naval” no existe en la ley orgánica de la Armada de México y pone en ilegalidad a toda la Guardia nacional.

Y cómo no, saber lo que el actual fiscal general, Alejandro Gertz Manero le habrá contado al Presidente sobre su paso como comisionado de la Policía Federal entonces Preventiva en 2004. Cuando luego de hacer un lío de telenovela contra su antecesor, el marino Wilfrido Robledo, dijo que se iba porque se jubilaba y mire, sigue vigente en la política.

Luego, que se iba porque estaba contra el modelo de seguridad del presidente Fox que mire Usted, es la inspiración más cercana a lo que hoy tenemos en materia de seguridad; después que por falta de presupuesto y, eso que por su imaginación no pasaban momentos de austeridad como los actuales, y finalmente habría dicho que no pondría la seguridad en manos de los soldados y ahora los tiene como colaboradores del Ministerio Público.

Y lo que dirá Durazo al Presidente es digno de subastar un lugar como oyente. Al actual secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, entonces secretario particular de Vicente Fox y quien abría la puerta a los titulares de despacho, entre ellos a Alejandro Gertz, es a quien justamente se le deshace en las manos el proyecto de seguridad pública, migratoria, nacional e interior, pero además se le empieza a formar un enorme nudo de soldados y marinos contra los únicos civiles que le dan legalidad civil a su Guardia Nacional.

¿Cómo le explicará Durazo al Presidente la marcha de este lunes, las pruebas grabadas en video de la forma en que soldados y marinos tratan a los elementos de la Policía Federal y la falta de humildad con la que se ha conducido hasta el nuevo responsable de la Policía migratoria contra los elementos de la PF que dependen y deberían ser protegidos por el Secretario?.

Nada puede terminar bien cuando se funda en la venganza y menos, en historiales solo de fracasos.

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