Escenario


Leonardo Ortizgris: "En México, nuestro tejido social está por los suelos"

El actor forma parte de Amores modernos, el más reciente filme de Matías Meyer, que se convirtió en la primera cinta mexicana en llegar a cines en el interior del país, tras el confinamiento.

Leonardo Ortizgris:

Leonardo Ortizgris ganó en el 2019, el Ariel a Mejor Actor de Reparto por Museo. (Foto: Cortesía)

Amores Modernos se convirtió en la primera película mexicana en llegar a las salas de cine a través de un pre-estreno este viernes con algunas ciudades del interior del país. Se trata del más reciente largometraje en el que el actor Leonardo Ortizgris tuvo participación bajo la dirección de Matías Meyer, donde encarna al personaje de Alex, la presencia más joven de una familia fragmentada por sus propios juicios, y la pérdida del pilar que cohesionaba sus endebles vínculos, su madre. 

Con la participación de figuras como Concepción Márquez, Ilse Salas, Ludwika Paleta y Andrés Almeida, la historia transita por un sinuoso camino de distancias emocionales que intentan explorar los nuevos modelos familiares, originados por una inmediatez que inunda a las nuevas generaciones y su propia concepción del núcleo social primario. 

Al encontrarse con personajes cuyas naturalezas son fáciles de visualizar en cualquier nivel de nuestra sociedad, la empatía con la historia es fuerte con el público, y con los propios artífices de la cinta de Meyer: 

“El guion tiene muy claro su ritmo y la necesidad que se desprende de cada personaje; mi conexión con Alex se encuentra desde el punto de vista del hermano menor, así como de la relación amorosa con sus padres, lo cual puede lograr una fuerte empatía, no solo conmigo, sino también con la audiencia; esto a partir de una construcción que hice con Matías alimentada con textos teatrales, nuestras propias experiencias, y el vínculo entre padre e hijo”, compartió el actor respecto a su aprendizaje con su interpretación de Alex, en entrevista con Crónica Escenario

Los cuestionamientos a partir de la evolución generacional colectiva, traen a discusión un sinnúmero de temas que nos enfrentan constantemente a los obstáculos de nuestra actualidad, entre los que encontramos la posible normalización de las distancias emocionales que son planteadas en Amores modernos, y que Ortizgris analiza desde su experiencia propia, como desde la propia visión del filme: 

“Las distancias observadas en la película, siempre han existido, y estarán presentes toda la vida, ya que el crecimiento familiar se nutre a partir de dichos desapegos emocionales; la educación impartida por nuestros padres, el crecimiento personal, así como el entorno, nos lleva a entender que la evolución de cada familia depende de sus propias prácticas, y en el caso puntual de lo que vemos en pantalla, está construida a partir de los secretos, que se ven cuestionados alrededor de una gran pérdida, lo cual saca a relucir los verdaderos rostros que habitan ese hogar”, opinó Leonardo. 

Otro de los puntos que intenta retratar la cinta es la transformación de las figuras paternales, y cómo las expresiones de respeto y veneración se han modificado ante la llegada de nuevas ideologías de convivencia: 

“Ante una pérdida de respeto por las generaciones pasadas, los grupos de edad avanzada se han convertido en un sector vulnerable, aunado a que, en México, nuestro tejido social está por los suelos, derivado de una falta de motivación u objetivos claros por una inmediatez que busca la funcionalidad momentánea”, remarcó Ortizgris ante la ausencia de metas que lleven a las nuevas generaciones a enfrentar cualquier obstáculo. 

La destrucción social permea en los círculos familiares, fragmentando las relaciones, y generando dinámicas como las que plantea la propia película, obteniendo un discurso de apego emocional y personal a partir del dolor: 

“El dolor puede ser la herramienta más catártica y funcional que puede unir a las familias, llevando al perdón, a la capacidad de escuchar, así como de transformar tu punto de vista; la película reflexiona a partir de brindarle la oportunidad a la persona que está junto a ti, de ser escuchada, lo cual facilita la empatía al espectador al poder compenetrarse con cualquiera de las historias que se presenta”, analizó el protagonista del filme El Club de los Insomnes

Finalmente, Ortizgris expresó su postura positiva ante las nuevas posibilidades que la actual crisis sanitaria puede ofrecer, con cierta mesura ante los constantes cambios que no solo la industria fílmica está viviendo, sino la sociedad mundial en sus diferentes ámbitos. 

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