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Libia se asoma de nuevo al abismo de la guerra

El mariscal Hafter, considerado el nuevo Gadafi, bombardea Trípoli, tras fracasar encuentro con el secretario general de la ONU.

Libia se asoma de nuevo al abismo de la guerra | La Crónica de Hoy

Guterres se reunió con Haftar el jueves pasado.

Ocho años después del asesinato del coronel Muamar Gadafi, Libia se asoma peligrosamente al abismo de la guerra civil. Trípoli, la capital del país petrolero, considerado por la ONU un estado fallido, se encuentra desde hace tres días bajo el asedio de las fuerzas del mariscal Jalifa Haftar, considerado el hombre fuerte de Libia.

Los combates se recrudecieron el sábado después de que Haftar asegurara al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, de visita oficial en Bengasi, que no detendría la operación que lanzó el jueves, con el propio Guterres en la capital, controlada por un frágil gobierno de unidad nacional, apoyado por Naciones Unidas.

Ayer, el mariscal, considerado por muchos compatriotas como el nuevo Gadafi, ordenó el bombardeo del antiguo aeropuerto de Trípoli y de barrios de la periferia, dejando un saldo provisional de 21 muertos, y amenaza con provocar un baño de sangre, si no se rinde el gobierno. La virulencia de los ataques empujó a Naciones Unidas a solicitar un alto el fuego para evacuar a los heridos, de momento sin éxito.

Haftar, el traidor. Atrincherado en la capital, Fayez al Serraj, jefe del gobierno impuesto por la ONU desde 2016, acusa al mariscal Haftar, un excompañero de armas de Gadafi, de haberlo traicionado al rechazar un supuesto plan de paz, y ordenar responder con bombardeos.

En apoyo del gobierno legítimo llegó anoche una columna de vehículos artillados y un batallón procedente de la ciudad-estado de Misrata, principal puerto comercial de Libia, enemigo declarado del mariscal.

EU SACA TROPAS. En este ambiente prebélico, Estados Unidos anunció ayer que retira “temporalmente” a parte de sus tropas desplegadas en Libia desde hace tres años para combatir a grupos yihadistas como el Estado Islámico.

“Debido al aumento de disturbios en Libia, un contingente de tropas que participan en la misión del Africom ha sido retirado temporalmente del país en respuesta a las condiciones de seguridad sobre el terreno”, anunció el mando central de Estados Unidos en África (AFCOM).

Además del personal de inteligencia desplegado en ciudades como Trípoli y Misrata, parte del cual sigue en el terreno, Estados Unidos opera en Libia unidades de drones que utiliza en ataques contra objetivos puntuales. Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los diferentes grupos rebeldes contra la dictadura de Gadafi.

Desde 2014 tiene dos focos de poder enfrentados, un gobierno sostenido por la ONU en Trípoli —que apenas controla la capital y algunos zonas del oeste— y otro establecido en la ciudad oriental de Tobruk tutelado por el controvertido mariscal, que domina cerca del 70 por ciento del territorio y sus campos petrolíferos.

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