Escenario


Los hermanos Willoughby y las familias sin lazos sanguíneos

CORTE Y QUEDA: Como cada semana, nuestro especialista en cine, Ulises Castañeda, nos comparte sus sugerencias en el séptimo arte, para que decidas qué filmes ver y cuáles no.

Los hermanos Willoughby y las familias sin lazos sanguíneos | La Crónica de Hoy

Foto: Especial

Los hermanos Willoughby es uno de los recientes estrenos en Netflix, una sorprendente cinta animada para niños, pues no los trata como ingenuos, sino que dulce e inteligentemente plantea ideas bastantes oscuras para acercarlas a ellos.

Inicia con una leyenda “si te gustan las historias de las buenas familias que se aman y que viven felices para siempre esta película no es para ti”. Lo hace apelando a que la familia Willoughby se ha destacado a través de los años por tener a personajes admirables y pelirrojos, con un bigote extraordinario; no obstante, la unión familiar parece inexistente.

Un gato regordete y sospechoso es el narrador de este largo donde cuatro niños cuyos padres están tan absortos por el amor que sienten el uno por el otro que ni siquiera notan la existencia de sus hijos, por el contrario, les demuestran rechazo, son unos padres hostiles, desconsiderados, que no velan ni un segundo por sus pequeños hijos.

Los hermanos Willoughby son Tim el mayor, le sigue Jane y luego los gemelos Barnaby que son los más pequeños (y sí los dos se llaman Barnaby). Los cuatro están solos y confundidos por la indiferencia total de sus padres hasta que un acontecimiento extraordinario toca la puerta.

Un día fuera de lo común un bebé bastante loco es abandonado en la puerta de su casa y lo cambia todo. En un desacuerdo sobre qué hacer con la pequeña indefensa pero demoniaca (muy parecida al personaje de Jack en los increíbles) se les ocurre una gran idea: ¿Qué tal que nos convertimos en huérfanos? Es así como comienza una historia de comedia, tan dulce y divertida, como inquietante, que no deja de ser triste en partes y que, en el fondo, nos muestra los sentimientos de niños a quienes padres no los quieren.

En medio de aventuras y vicisitudes que enfrentan los niños con dos adultos acompañantes el mensaje central explica que las familias son importantes, pero los vínculos biológicos son irrelevantes; es decir, la familia es donde hay amor y cuidado no importa que no lleven la misma sangre. Rompe con el modelo clásico de familia y visibiliza la diversidad, es decir, no es necesario una figura de padre y madre, pero sí adultos que se preocupan y procuran a los niños que son vulnerables.

Apela a lo que muchas personas hacemos en la cotidianidad sobre la manera en que hemos formado familias elegidas con personas que encontramos en nuestra vida, pueden ser las personas más diferentes en apariencia; no obstante compartir nuestras experiencias o ideales son los que hacen estos vínculos verdaderamente fuertes e importantes. Calificación: No te la Pierdas

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