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Lunes de pánico financiero en Argentina

El peso argentino pasa a ser la moneda más débil del mundo tras la victoria peronista en primarias, que anticipa el regreso al poder de Cristina Kirchner y manda al infierno la esperanza de Macri de ser reelegido en otoño.

Lunes de pánico financiero en Argentina | La Crónica de Hoy

Macri en sus horas más bajas. (Foto: EFE)

El fantasma de otra crisis financiera en la segunda economía de Sudamérica sacudió ayer el mercado financiero argentino, tras la aplastante victoria en las primarias del domingo de la candidatura presidencial del peronista Alberto Fernández, que anticipa el regreso al poder de la izquierda kirchnerista, de la mano de la expresidenta Cristina Fernández, aunque esta vez en calidad de vicepresidenta.

El día después del veredicto de las urnas (más del 47 por ciento votó la fórmula peronista), el peso argentino se desplomó un 25 por ciento, convirtiéndose así en la moneda más débil del mundo, como destacó la prensa de Buenos Aires. La debacle monetaria podía haber sido incluso peor, de no haber sido por la intervención urgente del Banco Central, que subió los tipos de interés hasta el 74 por ciento para frenar el hundimiento del peso frente al dólar, que en algunos momentos de la mañana llegó a devaluarse más de un 30 por ciento. Pese a la operación de rescate, la moneda argentina pasó de cotizarse a 45 pesos por dólar el viernes, a valer 55 pesos la mañana del lunes.

BATACAZO BURSÁTIL. El temor de los inversores a que Alberto Fernández, al que todos dan ya como futuro presidente de Argentina (con Cristina manejando los hilos del poder desde la sombra), cumpla su amenaza de negarse a pagar la deuda externa, desató el pánico en la Bolsa de Buenos Aires, que cerró con una histórica caída de 37.9 por ciento.

Las empresas argentinas que cotizan en Wall Street perdieron en un solo día la mitad de su valor.

Pero lo peor, según los analistas, está por venir. Tras la dura derrota, por más de 15 puntos de diferencia, que esfuma la esperanza de ­Macri de ser reelegido en las elecciones del 27 de octubre, deja a su gobierno sin autoridad, prácticamente en estado de coma de aquí a fin de año, cuando se realice el traspaso de poder, el 10 de diciembre.

Desde las oficinas de Fernández, al que se considera ya como próximo presidente, se intentó lanzar un mensaje tranquilizador. Matías Kulfas, el economista que asesora a Fernández, aseguró que el nuevo gobierno tenía una “absoluta voluntad” de cumplir con los pagos de la deuda externa y no recurriría de nuevo a mecanismos de control cambiario como el “cepo” establecido en 2011 por Cristina Fernández de Kirchner.

“LA REACCIÓN DE LOS MERCADOS ES POR EL RIESGO DE VOLVER AL PASADO”. Lejos de un ejercicio de autocrítica, el gobierno argentino achacó la durísima derrota del presidente Macri a su eterna adversaria: la expresidenta Cristina Kirchner.

“La elección no es lo que esperábamos y la reacción de hoy de los mercados responde a la incertidumbre política que implica el riesgo de volver al pasado”, declaró el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. “Cuando aparecieron el viernes las encuestas que nos daban bien, los mercados reaccionaron positivamente, disminuyó el riesgo país, aumentaron los bonos y las acciones y se apreció el peso. Hoy, con la encuesta real, que son las primarias, ocurrió todo lo contrario”, explicó.

Desde Brasil, el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro, aliado de Macri, alertó sobre una “invasión de nuestros hermanos argentinos, si gana la pandilla de Cristina, los amigos de Maduro y los Castro.

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