Academia


Mario Molina pide a jóvenes ayuda para lograr la transición energética

“¡Ayúdennos, por favor!”, fue el ruego con el que el profesor e investigador concluyó su plática, en el Campus de la UNAM en Morelos, donde habló de los factores políticos que han hecho más complicado el control de los gases de efecto invernadero y, como consecuencia, atenuar los efectos de la acción humana sobre el cambio climático.

Mario Molina pide a jóvenes ayuda para lograr la transición energética | La Crónica de Hoy

No hay que perder de vista que las actuales generaciones de jóvenes son las que tienen la posibilidad de presionar más a las autoridades, sostiene Mario Molina, Premio Nobel de Química.

La transición energética para utilizar cada vez menos hidrocarburos y adoptar fuentes de energía que no desprendan gases de efecto invernadero, no es una misión que sólo sea responsabilidad de los políticos o industriales, toda la sociedad civil debe estar consciente de su responsabilidad y para ello es muy importante la voz de los jóvenes, quienes pueden educar y exigir.

Así lo expresó el científico mexicano y ganador del Premio Nobel de Química 1995, Mario Molina Henríquez, al hablar frente a estudiantes del Instituto de Biotecnología (IBt), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“¡Ayúdennos, por favor!” fue la  petición con la que el profesor e investigador cerró su plática, en el Campus de la UNAM en Morelos, donde habló de los factores políticos que han hecho más complicado el control de los gases de efecto invernadero y, como consecuencia, el atenuar los efectos de la acción humana sobre el cambio climático.

“Frente a este tema de la transición energética ya estamos haciendo cosas los científicos, muchos industriales y numerosos funcionarios de gobierno, pero todavía falta ponernos de acuerdo de mejor manera con la sociedad civil”, expresó el hombre que hace décadas explicó cómo el gas que tenían los refrigeradores y los espráis para cabello, provocaban el agujero en la capa de ozono en el sur del planeta y facilitaban el acceso de radiación dañina para la vida.

“En Estados Unidos he tenido contacto con grupos de jóvenes que han demandado al gobierno federal para exigir que avance en la transición energética. Al principio el gobierno no les dio importancia, pero finalmente acumularon evidencia científica que fundamentaba su petición y el gobierno tuvo que atender su petición. En México podemos aprender de esas experiencias que han ocurrido en otros países para ver qué podemos hacer. También hay que hablar con personas que son cercanas al Presidente y que comprenden el tema, como Marcelo Ebrard y Rocío Nahle, para ver qué podemos hacer con ellos”, agregó el científico al contestar a una joven la pregunta “¿Qué podemos hacer nosotros?”.

ATRASO MEXICANO. Antes de iniciar su exposición sobre Cambio Climático, el doctor Mario Molina dijo que en reuniones con la comunidad de investigadores en el estado de Morelos, en donde reside y con los que trabaja, coincidieron en que México tiene un atraso en comprender un concepto muy simple, que es la relación directa que hay entre los avances en ciencia y el desarrollo económico.

“Sí, estamos atrasados y necesitamos ponerle más énfasis en las ciencias, tanto las fundamentales, como las dedicadas a la innovación. Uno de los problemas que tenemos en el país es que no somos muy conocidos por nuestra innovación. Tenemos pocas patentes y se sabe que aquellos países cuyas economías están avanzando a muy buen ritmo le dedican un presupuesto muy importante a la ciencia porque la ciencia ha cambiado de manera fundamental a la civilización. Por eso es muy importante que México le dé más importancia a la ciencia”, dijo el Nobel mexicano.

LIDIAR CON EL CAMBIO CLIMÁTICO. Desde el punto de vista de Mario Molina, el problema del Cambio Climático es de tal complejidad que muchos esfuerzos serán estériles si no cuentan con los fundamentos científicos más sólidos.

“No hay que perder de vista que las actuales generaciones de jóvenes son las que tienen la posibilidad de presionar más a las autoridades para hacerles ver los daños que estamos causando actualmente al medio ambiente: están empobreciendo su calidad de vida futura. Los jóvenes tienen que trabajar con los diferentes niveles de gobierno y con la sociedad civil para hacerlos conscientes de que las consecuencias de problemas como el Cambio Climático ya no están en un futuro lejano, ya las estamos viviendo, desde esta generación”, explicó el investigador que, en 1965, se graduó como Ingeniero Químico en la UNAM.

El doctor Molina revisó detenidamente los tres grandes mitos que han frenado la acción mundial contra el cambio climático: 1) que el cambio de clima actual es natural y no tiene que ver con la actividad humana; 2) que los cambios del clima comenzarán a ocurrir a fines del siglo XXI y probablemente sean benéficos, y 3) que no es prudente enfrentar el cambio climático porque los costos serían prohibitivos.

En cada uno presentó evidencia y estudios realizados por expertos especializados en química atmosférica y en clima. Enfocó su atención en que los combustibles fósiles han sido muy importantes para la economía, pero no son insustituibles.

“Lo que tenemos que hacer ese movernos a una economía sustentable, con un cambio hacia energías como la solar y eólica. A esta solución se le tienen que añadir otras medidas de transición temporal como usar menos petróleo y más gas natural, en tanto avanza toda la transición energética. Tenemos un potencial enorme y soluciones competitivas. Pero lo que se tiene que hacer ahora es organizarse para tener influencia en los jefes de Estado. El mayor impacto contra el cambio climático es la acción colectiva y organizada de los jóvenes”, dijo Mario Molina. Por eso concluyó su conferencia diciendo a los jóvenes: ¡Ayúdennos, por favor!

Comentarios:

Destacado:

+ -