Escenario


"Medios hermanos" parte de la comedia para abordar temas complejos

Entrevista. El productor y actor Luis Gerardo Méndez, así como Connor del Rio, compartieron con #CrónicaEscenario las dificultades y retos que el filme enfrentó durante su realización y hasta su estreno en salas mexicanas

Foto: (Cortesía) Luis Gerardo Méndez es Renato y Connor del Rio es Asher.

“Una película no va a transformar la forma de pensar de la gente, pero puede abrir las conversaciones”: Gerardo Méndez

Tras verse obligado a retrasar su fecha de estreno algunos meses debido al repunte de la pandemia a finales del año pasado, por fin se estrena comercialmente Medios Hermanos, filme protagonizado por el conocido actor mexicano Luis Gerardo Méndez (Nosotros los Nobles, Cantinflas, Camino a Marte, entre otras), quien además también se desempeña como productor ejecutivo del mismo. En entrevista para Crónica Escenario —en la que también participó su coprotagonista, el actor estadounidense Connor del Rio—, reveló los detalles detrás del proyecto.

Medios Hermanos empezó hace seis años. Y empezó en un café. En una de las primeras conversaciones o juntas que tuve en Los Ángeles con escritores y productores para tratar de desarrollar mis propios proyectos allá, tuve una reunión para tomar café con Eduardo Cisneros y Jason Shuman —productores y escritores de la película—”,  narró Méndez.

“Queríamos trabajar juntos, queríamos colaborar, aunque en ese momento no sabíamos bien en qué, pero sabíamos bien que queríamos hablar de las relaciones entre hermanos, entre padres e hijos, y medios hermanos, porque era un tema que nos parecía interesante a los tres. Al mes me trajeron una página donde venía la anécdota central del largometraje”, precisó.

El relato arranca con la historia de Renato Murguía, un niño cuyo padre (Juan Pablo Espinosa) decide emigrar a Estados Unidos, en busca de un empleo que le permita cuidar mejor de su familia. Pero nunca vuelve a México, y Renato termina albergando un gran rencor contra él, al sentir que su progenitor sencillamente los abandonó a su suerte. Años después, se ve a un Renato ya adulto (Méndez), convertido en un joven y exitoso empresario, aunque un tanto duro y frío de carácter, quien además está próximo a casarse.

Es entonces cuando vuelve a tener noticias de su padre. Y averigua que este sigue con vida, aunque se halla médicamente desahuciado. A regañadientes, Renato viaja a visitarlo. Y en el hospital, su padre le tiene deparadas un par de sorpresas, una de las cuales es su medio hermano Asher (del Rio), quien es todo lo opuesto a Renato: jovial y extrovertido, aunque un tanto atolondrado y caótico.

Esta pareja dispareja tiene que efectuar un viaje en auto por Estados Unidos, para cumplir la última voluntad de su padre y seguir una serie de pistas para que puedan descubrir los verdaderos motivos que obligaron a su padre a quedarse en la Unión Americana.

“Cisneros, Shuman y yo queríamos crear un vehículo para hablar de las diferencias entre mexicanos y estadounidenses”, relata Luis Gerardo. “De ahí surgió la idea de crear esos dos personajes —que se ven forzados a estar en un automóvil— para hablar de estas problemáticas, y hablar también, con mucho respeto y mucha dignidad, del tema de la migración, que es el gran tema entre México y Estados Unidos”.  

Y al respecto agrega: “La migración es una problemática global, no es una cosa exclusiva de México y de Estados Unidos. Nos atañe a todos. Todos somos parte y responsables del problema. Es algo que se tiene que tratar de manera global, universal y sobre todo humanitaria, independiente del color de tu pasaporte”.

“En ese sentido, para mí como productor de la película era muy importante poder hablar de esto, ponerlo sobre la mesa. Creo que es muy difícil pensar que una película va a transformar la forma de pensar de la gente, pero sí creo que una comedia como esta, puede abrir conversaciones. No es una película que hable exactamente del tema, pero ahí está. Creo que la gran victoria, es ponerlo en la pantalla, y que la gente sienta algo. Y vea que eso existe y se sienta reflejada”, reflexiona Méndez.

Connor del Rio, por su parte, se mostró muy contento de haber participado en la cinta al lado de Luis Gerardo: “Creo que es muy importante para un actor ver de cerca a la gente hacer un trabajo grandioso y bello. Realmente te involucras al trabajar con gente que admiras y aprendes de ello, ya que la gente que te rodea en una película son artistas también. Gente que admiras y con la que es un placer trabajar, como Luis. Y realmente le admiro, y a su trabajo”.

Aunque el actor estadounidense reconoció también que trabajar en este proyecto fue muy demandante, sobre todo porque él tiene una formación donde la improvisación es la clave de una buena interpretación: “Había que ser muy ágil mentalmente para tomar decisiones al momento de improvisar”, describe, y añade que la filmación “fue una locura. Iniciando desde el casting y la preproducción, los ensayos, luego iniciar las filmaciones y compaginarlas con las diferentes actividades en la agenda de Luis, e iniciar a trabajar desde la mañana… al terminar mis llamados, acababa agotado y lo único que quería era dormir un poco”, confiesa del Rio. “Luego se vino la pandemia y había que lidiar con ella… y es emocionante llegar al episodio final de todo esto”, expresó.

“Y pues aquí estamos, seis años después, presentando la película en México, en una pandemia” comenta Luis Gerardo Mendez. Y se muestra entusiasta, a pesar de todo, alentado por la respuesta que la película tuvo en su estreno en Estados Unidos. “Abrimos en el segundo lugar de la taquilla en su primer fin de semana. Y ahora estamos muy emocionados de presentarla en México. Y contentos de poder regalarle a la gente un rato de risas y, en el mejor de los casos, que se puedan conmover con una historia que a todos nos llega, porque todos tenemos relaciones complejas con nuestros padres y nuestros hermanos”, concluyó.

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