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“Mujeres haciendo cine de terror habla de los cambios en la industria”: Natalie Erika James

Cobertura. La cineasta australiana estrenó este jueves en salas mexicanas la película Relic, una de las más aclamadas en el cine de género en los últimos años

“Mujeres haciendo cine de terror habla de los cambios en la industria”: Natalie Erika James | La Crónica de Hoy

Foto2: (Cortesía Calouma / Ben Morgan) La cineasta Natalie Erika James.

“Lo que me gusta del terror es que es un género que se siente muy personal y muy subjetivo. Algunas de las ideas que estoy desarrollando actualmente reflejan mi manera de lidiar con mis temores más personales y eso puede ser un proceso complicado porque te obliga a mirar ciertas cosas oscuras dentro de uno mismo”, declaró Natalie Erika James, la mente maestra detrás de Relic: Herencia maldita, uno de los filmes de terror más prolíficos de los últimos años que llegó a salas de cine nacionales este jueves. 

Y qué mejor manera de encontrar los temores personales que en historias cercanas: “La inspiración para realizar este filme viene de mi historia familiar. Mi abuela tuvo Alzheimer por 11 años y comencé a escribir el guión durante un viaje en el que fui a visitarla a Japón y fue la primera vez que ella no pudo recordar quién era yo. Eso fue una experiencia dura que me estremeció bastante, llegué a sentirme culpable por no estar más tiempo con ella. Al mismo tiempo ella se mudó a esta casa tradicional japonesa, un lugar que me daba mucho miedo debido a que mis memorias de los veranos que pasaba en este país. Esas dos cosas se juntaron y fueron el punto de inicio para hacer Relic”, compartió la joven directora en una charla virtual con medios de comunicación mexicanos.

La trama del filme ocurre al interior de una familia, e inicia con la desaparición de Edna (interpretada por Robyn Nevin), matriarca de dicha familia quien vive sola en una región apartada de Australia. Al ser notificadas de su extravío, su hija Kay (Emily Mortimer) y su nieta Sam (Bella Heathcote) viajan allí para averiguar qué fue lo que ocurrió y el paradero de Edna quien, súbitamente reaparece días más tarde en no muy buenas condiciones, pero actuando con normalidad, como si nada hubiese pasado y sin memoria de donde estuvo en ese tiempo.

El no saber las causas exactas detrás de la misteriosa desaparición, así como los repentinos cambios de humor y la extraña conducta que la abuela manifiesta en los días siguientes, hacen que su hija y nieta comiencen a llenarse de aprensión. Y ello será el detonante de la historia de horror detrás del filme.

“Relic no tiene la intención de satanizar una dura enfermedad como es el Alzheimer sino más bien mostrar cómo ésta afecta a las personas que lo enfrentan. Al final queríamos mostrar a alguien que tuviera un gran sentido de humanidad en este punto, algo que creo la gente puede identificarse con esa dualidad de ser tan huraño, molesto, aislado pero a la vez muy frágil al final de sus días”, expresó James. 

“Ese era el gran elemento que queríamos captar. Tal vez para mí eso viene de mis raíces del horror japonés donde con el paso del tiempo y el envejecimiento generas una empatía por la criatura o el monstruo. Relic nunca trató de ser una cinta de vencer a las fuerzas del mal sino de cómo vivimos y enfrentamos este miedo tan real”, añadió.

Foto: (Cortesía Calouma y Tulip Pictures) La primera vez que pudo verse este filme en México fue como parte del Festival Internacional de Cine de Los Cabos.

Además del Alzheimer, el filme desarrolla con sutileza otros temas importantes como el envejecimiento o la maternidad: “Me interesa el tema de la maternidad primeriza. Uno de los guiones que estoy escribiendo ahora trata justo de ello. El miedo que rodea el tomar la decisión de ser madre y cómo eso afecta a una mujer. También me interesan los comportamientos compulsivos, en específico los relacionados al hábito de la comida. E incluso ese temor de la búsqueda del éxito y cómo te va corrompiendo a ti mismo, esos son los temores que más me llaman la atención para hablar de ellos”, señaló.

Esos aires se perciben en la manera en cómo los personajes de Kay y Sam buscan enfrentar el problema de la enfermedad mental y el deterioro que Edna sufre: “En esencia eso era lo interesante, que estuvieran con opiniones tan opuestas al respecto y que al final acaban haciendo lo contrario a lo que pensaban en este viaje juntas. Obviamente, en mi caso, hay una separación entre la responsabilidad de ser nieta y la manera de lidiar o que hacer con la decisión de tu abuela. Ese enfoque definitivamente siempre será diferente al de una hija con su madre. No me gustaría generalizar y decir que son cuestiones generacionales pero creo que si quería ahondar en los diferentes matices que ambas tenían al tocar el tema”, destacó.

Afortunadamente para Natalie, tanto la crítica como los espectadores han tenido reacciones muy positivas ante esta nueva propuesta de terror que representa Relic: Herencia maldita: “Cuando haces la película te encierras en una especie de burbuja donde pierdes la perspectiva de lo que pasa con todo lo demás alrededor, enfocándote en poder terminarla y que sea lo más cercano a cómo querías que luciera el filme. Recuerdo que cuando supe que estaríamos en Sundance fue algo muy emotivo porque justo estaba visitando a mi abuela en Japón cuando me enteré de ello. Eso me hizo muy feliz y todo lo demás que se ha ido dando después de ello ha sido grandioso”, dijo.

Además de agradecer a las tres actrices protagonistas, también está satisfecha con el otro personaje recurrente que fue la casa: “Quería un lugar que no se sintiera como si fuera una casa embrujada desde el principio. No quería ver una casa clásica, con tintes góticos en su haber. Para mí y mi diseñador de producción era importante transmitir cómo lo familiar se va tornando en algo desconocido. La casa y su laberinto tenían que dar esa sensación de descomposición que diera una sensación de estar atorado en este lugar”, explicó.

Durante la charla Natalie Erika James dejó en claro su pasión por el cine de terror: “Mi amor por ellas comenzó desde muy chica, como a los 11 años cuando vi en el cine con unos amigos la película de Los Otros, de Amenábar. Recuerdo estar muriendo de miedo pero también amar esa experiencia similar a andar en una montaña rusa de emociones. A partir de ahí, ese gusto me llevó a conocer todo el cine de horror japonés que pude en mi adolescencia. A la fecha, cuando quiero relajarme al final de un día pesado, opto por ver una comedia o algo de terror”, dijo.

Finalmente, cabe destacar que en los últimos años han sido las mujeres quienes han dado algunas de las películas de terror más importantes por lo cual la cineasta australiana hizo una reflexión al respecto: “Siempre hemos estado interesadas en el horror pero parecía que nunca había oportunidades suficientes para mujeres detrás de la cámara, en general, no solo en este género donde de por sí parece haber una suposición de que no podemos hacer cintas así”, dijo.

“Pero también creo que el hecho de que ahora haya muchas que tomen esta bandera es que, de alguna forma hay una gran variedad en el terror donde pueden crearse historias con diferentes enfoques que van reflejando estos cambios en la industria del cine”, concluyó.

 

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